
El portavoz de IU reconoce el peso económico del sector, pero alerta sobre la turistificación, defiende una tasa turística y reclama diversificar la actividad económica de la ciudad
El turismo es un sector económico fundamental para Santander, pero no puede convertirse en la única apuesta para el futuro de la ciudad.
Así lo considera el portavoz municipal de Izquierda Unida, Keruin Martínez, quien advierte de los riesgos de hacer depender una parte cada vez mayor de la economía santanderina de una actividad sometida a la estacionalidad y a cambios de tendencias.
«Mucho cuidado con poner todos los huevos en la misma cesta», resume.
Un sector necesario, pero no suficiente
Martínez reconoce expresamente el valor económico del turismo y su capacidad para generar empleo y actividad.
Su crítica se dirige a lo que considera una concentración excesiva de los esfuerzos municipales en el sector terciario, especialmente hostelería, restauración y actividades vinculadas a los visitantes.
IU considera necesario atraer también otras actividades empresariales capaces de generar empleo estable y cualificado.
El portavoz señala que numerosos jóvenes de su generación han tenido que salir de Santander para buscar oportunidades profesionales.
El riesgo de la turistificación
Martínez sostiene que Santander ya está experimentando un proceso de turistificación, aunque reconoce que tiene todavía un fuerte componente estacional.
Advierte de que un crecimiento turístico mal gestionado puede terminar transformando la estructura económica y social de determinadas zonas de la ciudad.
El problema, señala, aparece cuando la ciudadanía comienza a percibir que las decisiones se toman pensando más en quienes visitan Santander que en quienes viven en ella durante todo el año.
Ahí sitúa el nacimiento de fenómenos como la turismofobia.
IU vuelve a defender una tasa turística
Entre las medidas propuestas por su formación se encuentra la implantación de una tasa turística.
Martínez recuerda que IU llevó esta propuesta al pleno municipal hace más de dos años y fue rechazada.
Aclara, sin embargo, que la tasa no constituye por sí sola una solución.
La considera una herramienta que permitiría obtener recursos adicionales vinculados a la actividad turística y reinvertirlos para afrontar algunos de los costes que genera.
También reclama estudios de capacidad de carga y políticas de convivencia que permitan anticiparse a posibles problemas.
Contra el concepto de «turismo de calidad»
Martínez introduce además una reflexión sobre una expresión habitual en el debate turístico.
Rechaza hablar de «turismo de calidad» cuando con ello se pretende identificar al visitante deseable exclusivamente con una persona de elevado poder adquisitivo.
Considera que esa concepción contiene un componente clasista y recuerda que viajar dejó hace décadas de ser un privilegio reservado a las élites.
«El derecho al viaje también es un derecho de la clase trabajadora», sostiene.
Para IU, el debate no debería consistir en seleccionar visitantes por su capacidad económica, sino en gestionar adecuadamente el turismo para hacerlo compatible con la vida cotidiana de los residentes.
CONTEXTO
Santander ha experimentado durante los últimos años un notable crecimiento de su atractivo turístico y el Ayuntamiento mantiene entre sus objetivos avanzar en la desestacionalización.
El debate político se centra cada vez más en cómo compatibilizar esa actividad económica con vivienda, comercio, movilidad, convivencia y calidad de vida de los residentes.
IU no plantea reducir el turismo como objetivo en sí mismo, sino diversificar la economía y establecer herramientas que permitan gestionar sus efectos.
LAS CLAVES
- IU reconoce al turismo como un sector económico importante para Santander.
- Advierte del riesgo de depender excesivamente de él.
- Martínez considera que Santander está viviendo un proceso de turistificación.
- Reclama diversificar la actividad empresarial y el empleo.
- IU propone una tasa turística como una herramienta más, no como una solución única.
- Pide estudios de capacidad de carga y medidas de convivencia.
- Rechaza asociar «turismo de calidad» exclusivamente con visitantes de alto poder adquisitivo.
