Uno de los grandes nombres del humor de nuestro país es, sin duda alguna el maestro Jan. Para todos será siempre el autor de SuperLópez, una genial creación que puede, sin embargo, eclipsar una brillante trayectoria. Para rendir homenaje a este genio de nuestras viñetas y cubrir esas lagunas surge “Jan, el genio humilde” un libro que recorre la obra del creador de Pulgarcito a través de la visión de algunos de los críticos más reputados del país, una muestra más del compromiso de Tebeosfera, Asociacón Cultural que edita el libro, con nuestra historia y su acercamiento a las nuevas generaciones. Hablamos con Javer Alcázar, coordinador y alma mater del proyecto.

 Pregunta: ¿Qué es “Jan, el genio humilde”?

Respuesta: Es un libro de autoría coral en el que desgranamos la vida y obra del gran autor que es Jan. Lo hacemos con cariño y respeto pero también con rigurosidad.

P.: ¿Cómo nace la obra?

R.: El texto impreso surge tras haber publicado en otoño de 2013 un número monográfico de la revista web Tebeosfera dedicado al autor, en el que ya hacíamos el repaso comentado a su obra junto con numerosas fichas de sus publicaciones (para eso tenemos el mejor catálogo de los tebeos en España). Tras acabar el número muchos aficionados nos dijeron que sería bonito ver todos esos textos en papel, recogimos la idea y le fuimos dando forma hasta conseguir un producto que mejora las características de la edición digital: textos renovados, textos nuevos, y sobre todo un aspecto gráfico impresionante (que debemos a nuestro editor, Antonio Moreno). Además, teníamos el aliciente de contar con abundantes páginas de historieta de su época cubana para mostrar a los lectores españoles, y de una ilustración para la cubierta del libro realizada por el mismo Jan expresamente para esta edición.

P.: ¿Qué os lleva a elegir a Jan para iniciar la colección Tebeotextos?

R.: Más que elegir a Jan para iniciar una nueva colección, nos vimos obligados a crear esta nueva colección para adaptarnos al formato que queríamos (y necesitábamos) que tuviera el libro. A nosotros nos hubiera gustado editar un volumen de mayor tamaño, en cartoné y con todas las páginas en color, pero nuestro presupuesto es limitado (nos financiamos únicamente con el aporte de los socios), y a pesar de eso consideramos que ha quedado un producto estupendo. Y que hemos tenido mucha suerte de poder empezar con un autor de la talla de Jan.

P.: A través del libro vemos el recorrido del autor en sus distintas épocas. Para ello coordinas el trabajo de quince autores que repasan los distintos hitos de su historia. ¿Cómo ha sido la coordinación del equipo?

  1. : ¡Un infierno! Bueno, no tanto. J Ahora en serio: llevar a cabo un proyecto de coordinación donde hay que poner de acuerdo a tanta gente, de lugares tan dispersos, a veces sobre temas bastante desconocidos y que todo tenga un aspecto final coherente y en cierto modo uniforme no es fácil. Ya teníamos trabajo adelantado al haber realizado el monográfico de Tebeosfera, pero a pesar de esto costó bastante terminar el libro en la fecha prevista. Menos mal que en ningún momento he estado solo, sino que el equipo de redacción de Tebeosfera ha puesto todo su empeño en que este proyecto saliera bien. Además, los autores elegidos tienen la cualidad de que además de saber mucho del tema son muy buenas personas, y siempre han sido muy accesibles ante mi látigo… digo, ante mis peticiones.

 

P.: El prólogo de Antonio Martín nos transmite una visión de conjunto de la trayectoria de Jan.

R.: Era necesario que Martín estuviera presente en este libro. Por diversos motivos no pudo colaborar en el monográfico digital, pero Antonio es muy amigo de Jan, ha sido editor suyo muchas veces y ha colaborado en muchos proyectos con el autor (por ejemplo, fue él quien propuso la creación de Superlópez). Le pedí un simple prólogo para situar al lector antes de iniciar el libro, pero (afortunadamente) no pudo contenerse y nos ha servido un buen puñado de anécdotas que nos acercan más a la persona y a la situación de la historieta española en cada momento.

P.: De padre cubano, a los 19 años Jan viaja a Cuba y es testigo de primera mano de la revolución. Sorprende conocer que el autor de Super López fue en su juventud miliciano.

R.: Conociendo las ideas políticas de Jan no debería sorprender tanto. Es patente el progresismo que se muestra en sus páginas de historieta, y así lo ha demostrado además en algunas ocasiones en que se ha creado una triste polémica sobre sus decisiones, tan respetables como las de cualquiera, y donde ha demostrado una honestidad y una coherencia que, hoy en día, en este bonito país, resultan rarísimas. También hay que tener en cuenta la España que existía cuando él emigró, las promesas e ilusiones que sembró la revolución cubana y el cambio en los ideales de Jan cuando comprobó la evolución de todo aquello.

P.: Contáis con el emocionado testimonio de Froilan Escobar y el maestro de la animación cubana Juan Padrón que recuerdan los comienzos de nuestro autor en la isla.

R.: En Tebeosfera somos unos sentimentales y estos testimonios de primera mano, que van más allá del simple y obligado elogio y que nos cuentan muchas cosas acerca de la vida “real” de los autores, nos gustan mucho. El acercamiento académico está bien, y somos defensores a ultranza del mismo, pero en un libro tan extenso como este cabían los puntos de vista de las personas que querían al autor (que, por cierto, no hemos encontrado a nadie con la opinión contraria).

P.: Uno de los puntos fuertes del libro es una gran recopilación de historietas representativas de la época cubana de Jan aportadas por el coleccionista Quim Zafra.

R.: Si se me permite la inmodestia, una auténtica joya. No solo ofrecemos a los lectores datos que ellos no conocían, es que nosotros mismos nos hemos sorprendido durante la investigación del abundante material que Jan produjo en Cuba durante la década de los sesenta y de la gran calidad que ya poseía. Es un material dificilísimo de ver, no solo en España, donde es absolutamente desconocido, sino incluso en la misma Cuba, donde estas revistas son muy difíciles de encontrar, y las que se conservan presentan una calidad lastimosa. Hemos tenido la suerte de contar con uno de los mayores coleccionistas de Jan, que además de escribir un artículo nos ha facilitado esas páginas, junto con Roberto Hernández, teórico cubano que también ha aportado mucho material. La Asociación ha asumido un importante esfuerzo económico al decidir imprimir parte de ese material en color, y de nuevo tengo que agradecer a Antonio Moreno su labor en la restauración de las páginas, que ha sido excepcional.

P.: El estilo dinámico, heredero de la animación, parece chocar con el más estereotipado estilo que la omnipresente Bruguera demandaba, comandada con mano de acero por Rafael González ¿Qué supuso para el autor este choque?

R.: Como él mismo ha contado en muchas ocasiones, y como se explica en el libro, las relaciones entre González y Jan siempre fueron muy tensas por este motivo. A Rafael González no hay que restarle méritos porque es en gran parte responsable del éxito de las publicaciones de historietas de Bruguera, pero sus ideas y su forma de trabajar se habían quedado anticuadas en la época en que Jan empezó a despuntar, y chocaban frontalmente no solo con los ímpetus de Jan, sino con el camino que estaba tomando la historieta mundial en ese momento. Creo que fue una suerte que Jan, a pesar de haber tenido que empezar prácticamente desde cero desde su regreso de Cuba, insistiera en hacer valer su estilo por encima de los deseos de los editores. Y como todos saben, la eclosión de Jan en Bruguera se produjo cuando se jubiló Rafael González.

P.: Miguel Pellicer es un nombre muy presente en la carrera de Jan. ¿Cuál fue la influencia en su trabajo?

R.: Pellicer y Jan han sido muy amigos desde que se conocieron en los estudios de animación en los años cincuenta. Pellicer lo defendía en Bruguera ante González, y a Pellicer debe Jan buena parte de su trabajo en libros infantiles durante los años setenta, su incorporación en la revista Jauja de Ediciones Druida, muchos trabajos dispersos durante los ochenta y noventa… Ha sido una verdadera amistad (otra vez) que se ha mantenido en el tiempo y la distancia, y que desde el punto de vista egoísta del lector ha dado muy buenos frutos.

P.: Jan trabaja en diversa cabeceras y crea distintos personajes. ¿Cuáles son los más representativos de la época?

R.: En esa época Jan sufría una ebullición creativa, con múltiples personajes que salían de sus lápices, en parte porque no tenía seguridad en ninguna revista ni editorial y trabajaba todo lo que podía. Hay de todo en esos años, pero yo destacaría el Don Talarico de Strong (recientemente recuperado por Jordi Coll en su editorial Amaníaco), Lucas y Silvio (que creó originalmente en Cuba), El último vampiro, incluso alguna obra más desconocida pero de gran calidad como Lucas el maldito. Todo eso sin olvidar su trabajo para libros infantiles, donde hacía verdaderas preciosidades.

P.: Ya en democracia, Jan crea junto a Pérez Navarro la historieta “Nosotros los catalanes”, una historia que parece que cobra una nueva relevancia por los acontecimientos actuales.

R.: Pues sí, parece que el “problema catalán” arrastra desde hace tiempo. Ese libro fue fruto de su época, un tiempo de apertura, nuevo, con recuperación de la democracia, donde era lógico que se hablara de temas como la autonomía e incluso la independencia, donde con diversas obras se defendía la diversidad cultural. Hoy, tras tantos años de “democracia”, tengo mis dudas sobre si este mismo libro sería viable o incluso posible.

P.: Por supuesto otorgáis un tratamiento especial al personaje más emblemático de nuestro autor: Super López, realizando un completo inventario de sus aventuras.

R.: Sí, y realizado por uno de los mayores especialistas del tema, David Fraile, creador de la página web dedicada al personaje. Ha sido uno de los trabajos más extensos porque también es el personaje de Jan con mayor número de páginas publicadas y trayectoria más larga. Podría dedicarse todo un libro a Superlópez. Fraile ha repasado básicamente el desarrollo argumental estructurando la obra para que el lector comprenda las diferentes ediciones que se han sucedido, y los cambios que se han ido produciendo según la serie avanzaba, y tanto el personaje como el autor envejec… maduraban.

P.: Otro personaje muy querido por el público, “Pulgarcito”, será uno de los damnificados por el éxito de Super López. Jan no puede compaginar ambos trabajos, por lo que prefiere renunciar al personaje.

R.: Y fue una pena, porque no sabemos qué podría haber dado de sí esta serie si hubiera continuado o hubiera tenido la oportunidad de desarrollarse en aventuras más largas. Es una de las cumbres de la historieta infantil de nuestro país, que está la pobre de capa caída, como si leer o hacer historieta infantil fuera denigrante. Pienso que hacer una buena obra para niños que además puedan leer y disfrutar los adultos es una tarea muy compleja, y Jan supo hacerlo tremendamente bien en Pulgarcito. Además, si no hay lectores que se inicien en la infancia, difícil va ser que sigan leyendo historieta en su edad adulta. Afortunadamente, para las nuevas generaciones (y las casi-nuevas como la mía) Pulgarcito ha comenzado a ser reeditado en condiciones.

P.: Laszivia es un peculiar aparte en la obra de Jan, muy dedicada a los lectores infantiles con un gran interés por la pedagogía de su trabajo.

R.: Laszivia es todo lo opuesto a lo que te esperaría encontrar en la obra de Jan… o no. Bueno, es cierto que hay desnudos (¡oooh!) y la temática sexual recurrente, y a veces algo basta, puede sonar rara viniendo de quien viene. Pero ahí sigue estando la crítica social velada, y ahí sigue estando el dibujo de Jan, esplendoroso. Antoni Guiral hace un estupendo repaso del tema en el libro.

P.: La herencia de Jan es importante en los nuevos autores y se ocupa de trasladar a las viñetas la adaptación de Tadeo Jones.

R.: Tadeo Jones fue creado por Enrique Gato en un cortometraje, y fue el propio Gato quien quiso que fuera Jan el que trasladara estos personajes a la historieta. Lo de la película fue después, y curiosamente el éxito de la misma no ha repercutido en una recuperación de esas historietas ni en la creación de nuevas, ahora que está tan de moda lo transversal y la explotación de sucesos en diferentes medios. No es una de las mejores obras de Jan, pero permite ver temas nuevos en un autor que está casi monopolizado por Superlópez.

 

P.: El libro se completa con una intensa conversación que incluye toda su trayectoria, desde sus comienzos hasta su renuncia a la Medalla al Mérito en el Trabajo recientemente.

R.:Queríamos realizar una entrevista nueva y sobre todo diferente, que no recurriera a los tópicos de siempre y que no se basara en Superlópez y su relación con los superhéroes. Es cierto que es su personaje más famoso y al que ha dedicado más tiempo, pero Jan es mucho más que eso. Finalmente le preguntamos lo que nos apetecía, y pensamos que a él le gustó la entrevista y que respondió relajado y con ganas. Jan se ha mostrado siempre muy colaborador con nosotros y en este proyecto ha ayudado cada vez que se lo hemos pedido (aunque con cierto asombro ante nuestro interés en su obra, fíjense ustedes).

P.: ¿Cómo ha sido la selección de los distintos artículistas del libro?

R.: Pues los que me caían bien entraban, y los que no, pues no… 😉 Creo que hemos elegido a los mejores, a los que más sabían de los temas de los que hablaban. No podemos dudar de la sapiencia en historieta infantil que poseen Alfons Moliné o Carlos de Gregorio, del gran conocimiento del autor que han adquirido Quim Zafra o David Fraile, de la fuerza investigadora de Jordi Canyissà o Roberto Hernández, de la capacidad divulgadora de Álvaro Pons, Antoni Guiral o Javier Mesón, del profundo estudio de la historieta española que hacen Antonio Martín o Manuel Barrero, de las vivencias personales de Juan Padrón o Froilán Escobar… Seguramente con otros autores hubiera salido un buen libro, pero seguro que no tan bueno como este. E incluyo entre los autores a todos aquellos componentes de la Asociación que han estado continuamente trabajando en el mismo.

P.: ¿Cuáles han sido las pautas dadas a los distintos divulgadores a la hora de afrontar el libro?

R.: Que fueran serios y rigurosos en su aproximación al autor, y al mismo tiempo amenos y divulgativos. También les pedí que fueran guapos y sexis, pero en esto último no me prestaron mucha atención. Cada texto era revisado por el equipo de redacción de Tebeosfera, después era enviado de nuevo al autor para que valorase las correcciones, después revisado otra vez, revisado de nuevo en la maquetación, revisado otra vez para dar idea de conjunto…

P.: ¿Qué valoración haces del libro final?

R.: ¡Yo estoy encantado! Como producto creo que hemos hecho lo que debíamos hacer (aunque por motivos de tiempo se han quedado cosas fuera que hubieran hecho todavía mejor al libro), y la respuesta del público está siendo muy buena, a pesar de la limitación de nuestra promoción y distribución. Al no ser una edición comercial la tirada es muy limitada, y es una pena que un autor como Jan no tenga una legión de seguidores que suplique una edición ampliada y mejorada del libro… Pero nos conformamos con que a los lectores (y a Jan) les guste.

P.: ¿A qué público está destinado el libro?

R.: A todo aquel apasionado de la historieta. O aunque no sea apasionado, le guste leer buenas historias, disfrutar de momentos entretenidísimos con obras de gran calidad artística. Éste debería ser el perfil de la mayoría de las personas, pero no lo olvidemos, vivimos en España.

P.: El libro está realizado con la desinteresada colaboración de los distintos críticos.

R.: Así es, y así siempre ha sido en los productos de nuestra pobre Asociación (en dinero, que no en entusiasmo). Trabajar gratis no es de gusto para nadie, y ya nos gustaría a nosotros retribuirles con algo más que cariño, pero son buenas personas que saben que hacemos esto para recuperar la memoria de un medio y de unos autores a los que queremos y admiramos. Otra cosa es que lo entiendan sus respectivas parejas.

P.: ¿Cuáles son las obras de Jan más susceptibles de ser reeditadas para el público actual?

R.: Yo lo reeditaría todo, pero claro… Es difícil saber cuáles son los gustos del público actual, pero creo que su trabajo para el público infantil nunca ha perdido vigencia porque ya era moderno en su momento, y puede que esto sea lo más económicamente viable para los editores comerciales. Otra obra espectacular pero que creo jamás veremos reeditada es su trabajo para Pedro Tabernero con el personaje Viceversa, para el que realizó una historieta en la publicación Rumbo Sur y un libro apabullante de edición limitadísima.

P.: ¿Tenéis en mente nuevos autores para la colección?

R.: TODOS. Todavía no hay proyectos definidos, pero nos gustaría recuperar cientos de autores españoles que tuvieron importancia en su momento y que hoy parece que nunca hayan existido, que la historieta española empezó en el siglo XXI. No queremos legitimar el lamento nostálgico, pero sí creemos que la historieta española tiene suficiente entidad como para merecer su conocimiento. Ahí están por ejemplo muchos autores de los años treinta, borrados de la memoria tras la guerra civil.

P.: ¿Proyectos?

R.: Siempre, pero limitados por nuestras capacidades (mentales y temporales, que necesitamos dedicar tiempo a nuestros oficios para sobrevivir) y nuestra economía, que ya he comentado que es escasa, de supervivencia. Seguiremos en 2015 con la revista web, seguiremos con el catálogo, seguiremos con los productos impresos, y seguiremos con nuestro apoyo a la historieta