Hoy el polvo de carbón volvió a las ventanas de Marques de la Hermida @cdiazmaza

¿Se está manipulando carbón en el Puerto de Santander? ¿Se olvidaron en el Puerto de Santander de no manipular carbón en días de viento sur?

El carbón proviene principalmente de Rusia para alimentar las plantas de Solvay, Ferroatlántica y la central térmica de Iberdrola en Guardo (Palencia), y se gestiona en la terminal de graneles de Noatum.

Los vecinos de Marques de la Hermida nos habíamos olvidado de la existencia del almacenamiento de carbón en el Puerto de Santander ysus consecuencicas médicas tras décadas de lucha en la calle al construirse la Terminal de Carbón que si no recuerdo mal costó 50 millones de euros

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Nave para el carbón en el Puerto de Santander

Aun  recuerdo que los vecinos llegamos a cortar la tarde Masques de la Hermida en tiempos del alcalde Gonzalo Piñeiro protestando por el sistema de trasiego de carbón que realizaba el Puerto a cielo abierto.

Es difícil explicar como el polvo de carbón entra en una casa y lo coloniza todo con su fina capa negra.

Hoy cuando me puse a trabajar observé de nuevo la fina capa de carbón en ventanas. mesa y ordenador. Habían abierto mi ventana esta mañana para reparar una persiana y el aire había entrado a su aire y con el aire el polvo negro de carbón volvió a nuestras vidas. Toque lo que toques el polvo de carbón te tizna las manos.

Hoy en el Puerto de Santander se hizo trasiego de carbón, prohibido por acuerdo vecinos – Puerto, en días de viento sur o bien hay un escape del almacén que se construyó para evitar el problema.

No estaría mal que el Puerto de Santander informe de esta anomalía y no quiera esconder sus errores pues saben perfectamente que si en dias de viento sur se manipula el carbón los vecinos nos lo tragamos.

Espero que con la llegada de Cesar Díaz al Puerto estas cosas no vuelvan a suceder. Aun recuerdo como aquel Presidente de la Autoridad Portuaria de nombre Fernando que el problema se lo tenían que tragar los vecinos que habían llegado con sus «proles» después que el Puerto estuviera allí y se quedó tan tranquilo.

Antonio Mora Ayora