El Washington Post ha hecho público el contrato firmado por el diputado Juan Guaidó, autoproclamado presidente encargado de Venezuela, para asesinar/secuestrar al presidente Venezolano y eliminar a otros dirigentes del gobierno venezolano. CONTRATO 7 PG ANEXOS 41 PG EN INGLES

Según un documento publicado el jueves por el diario estadounidense The Washington Post, miembros de la oposición de Venezuela negociaron en octubre un acuerdo con una compañía de seguridad de Florida para derrocar a Nicolás Maduro.

El documento contradice la versión de Juan Guaidó, que negó cualquier vinculación con la fallida “Operación Gedeón”. Donald Trump reiteró no haber participado en el supuesto complot.

Este domingo, la periodista Patricia Poleo publicó un documento firmado por Juan Guaidó y la contratista estadounidense SilverCorp USA, que sería el contrato de ejecución de las acciones iniciadas el pasado domingo en contra del gobierno de Nicolás Maduro.

El contrato sería por 212 millones 900 mil dólares, con un primer pago de 50 millones de dólares, tomando como garantías el petróleo venezolano.

En dicho contrato se especificaban las armas a utilizar y los objetivos a eliminar por parte de los invasores. Estos fueron detenidos por el ejercito venezolano tras su desembarco el pasado lunes en la llamada Operación Gedeón. Escogieron dicho apelativo para emular al gran guerrero israelí.

Gedeón, en hebreo significa «destructor» o «guerrero poderoso», según la historia. Un  juez y guerrero del pueblo judío del Antiguo Israel, que con apenas 300 guerreros logró vencer  al gran ejercito de los Madianitas. En estos días, bajo esa denominación, dos grupos han intentado desembarcar en las costas venezolanas. En ambos casos, sin ningún resultado.

Los mercenarios fracasaron en su intención de secuestrar/asesinar al presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, y llevarlo a Estados Unidos.

No es la primera vez

Esta no es la primera vez que el Gobierno de los Estados Unidos, busca, por la vía armada, defenestrar a un Gobierno desafecto a sus intereses.

Rechazada por la mayoría de sus propios aliados, la DEA, la CIA y otros organismos de inteligencia, apelaron, según las pruebas presentadas por la seguridad venezolana, a la empresa Silvercorp USA para «tercerizar» una invasión militar.

Un grupo de desertores de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) fue entrenado y armado por ex boinas verdes estadounidenses que formaron parte, según su propio testimonio,  de la seguridad del mismo Donald Trump.

Las dudas persisten, pero si Guaidó participó, involucra directamente al diputado en un ataque al gobierno y aumentaría las dudas sobre la transparencia de su gestión y la ausencia de resultados.

Donal Trump niega la participación de los EEUU, como era de esperar.

Por su parte, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reiteró este viernes que su gobierno no tuvo participación en este supuesto complot, que concluyó con 8 mercenarios muertos y una veintena de personas detenidas, dos de ellas estadounidenses.

«Si yo quisiera ir a Venezuela, no lo haría en secreto», afirmó Trump en una entrevista con Fox News. «Yo no mandaría a un pequeño grupo. No, no no. Sería un ejército (…) y eso sería llamado una invasión», agregó.

Guaidó firmo el contrato

Hoy el ministro de Comunicación e Información, Jorge Rodríguez, se refirió este viernes al contrato con Silvercop que, aseguró, fue firmado por Juan Guaidó, para efectuar la «incursión» militar en Venezuela.

Presentó ante los medios un audio con lo que sería la voz de Guaidó, en inglés, manteniendo una conversación con Goudreau.

«Ya buscamos el calígrafo y por supuesto que esa es la firma de Juan Guaidó. Goudreau no iba a iniciar ningún trabajo si no tenía la firma. (…) Lo que están haciendo ahora los medios de la derecha y las autoridades del Departamento de Estado de Estados Unidos (EEUU) es ver cómo le lavan la cara a Juan Guaidó que está embarrada por los términos de ese contrato que firmó», afirmó.

El contrato que firmó Guaidó con Silvercorp contemplaba «asesinar» al presidente Nicolás Maduro, y a su gabinete, entre ellos al presidente de la Asamblea Nacional Constituyente (ANC), Diosdado Cabello, y a funcionarios de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB).

Asimismo, indicó que el «asesinato» de Maduro, de la vicepresidenta Ejecutiva, Delcy Rodríguez; de Cabello, y de los demás funcionarios del gobierno de alto nivel costaría 212 millones 900 mil dólares. Esa parte del plan duraría «más de 400 días», porque incluía la estancia de unas «fuerzas especiales» de Guaidó en el país.

En este sentido, acudió a los artículos del Washington Post «que revelan las 41 páginas de los anexos del contrato con Goudreau», en donde la primera fase del contrato tendría un supuesto costo de 50 millones de dólares.

«No cabemos en nuestro asombro. ¿Cómo se firma un papel ordenando el asesinato de Maduro, la derogación de la Constitución, cómo es posible? ¿A estas alturas van a negar que el contrato existe?», desestimó.

Jorge Rodríguez señaló que según el acuerdo entre Guaidó y Goudreau, «los mercenarios se quedarían como fuerza armada de ocupación mientras estabilizan la situación».

Por otro lado, también establecía acciones como que los asesores asistirían en la “planificación y ejecución” de una operación de captura, detención y remoción de Nicolás Maduro y su derrocamiento, así como la instalación del presidente Juan Guaidó”.

“La cadena de mando de esta operación estaría encabezada por Guaidó, como comandante en jefe; Sergio Vergara, como supervisor del proyecto; JJ Rendón como jefe de estrategia; solo quedaba por determinar el jefe de servicio”, añadió según lo encontrado en el texto.

En el acuerdo, el diputado cancelaría un anticipo “no reembolsable” de $1 millón 500 mil y después al culminar “10.860.000 dólares, un promedio de $14.820.000,00 y un máximo de $16.456.000,00”.

También el texto contempla que los participantes podían “entrar el país sin pasaportes, cuando quisieran y solamente con un carnet de Silvercorp, además de portar armas de fuego cuando estén en servicio.

¿Qué es Silver Corp USA?

Silver Corp USA, involucrada en el fallido desembarco, se «promociona» en el  mundo como una empresa que, según su página web, se encarga de brindar seguridad en cualquier parte del planeta.

Destacan como parte de su experiencia «diversos conjuntos de habilidades y recursos globales que permiten a nuestros expertos gestionar proyectos desde el inicio hasta la finalización».

Jordan Goudreau, CEO de Silver Corp USA

Su cara visible, Jordán Goudreau, es un ex militar estadounidense veterano de la guerra de Irak y Afganistán; también habría servido como médico de Fuerzas Especiales. Junto al militar venezolano Javier Nieto Quintero se atribuyó la organización de esta nueva fase de la Operación Gedeón y mencionó que el desembarco en el estado costero de La Guaira era una de las varias acciones que contemplaba la misma.

«Plan Sudamerica»

La denominada «Operación Gedeón» en sus diferentes fases, formaría parte del denominado «Plan Sudamérica», documento presentado por el Comando Sur del Gobierno estadounidense en el 2018 y que fija su estrategia para esta región por los próximos diez años.

El documento analiza – bajo la perspectiva del Departamento de Estado- cuáles son los principales peligros y amenazas contra la seguridad de los Estados Unidos,  así como  las políticas y estrategias a implementarse para enfrentarlas.

Principales «amenazas»

En su visión particular,  el informe vislumbra a cuatro naciones como «peligrosas» para su seguridad nacional:  Venezuela, Cuba, Nicaragua  y Bolivia. El informe fue presentado antes del golpe de Estado a Evo Morales. Allí se habla de la lucha contra el narcotráfico y cuestiona la cada vez más relevante presencia política y económica en la región de Rusia, China, Turquía e Irán.

También destaca posibles operaciones militares unilaterales, bilaterales o multilaterales en defensa del Canal de Panamá, contra el narcotráfico, el control a la migración,  o en respuesta a «crisis sociales» como califica la situación venezolana, a cuyo Gobierno acusa de dictador, de narco-terrorismo y de desestabilizar la región.

Relanzamiento de la Doctrina Monroe​​​​​​​

Bajo el criterio de una renovada doctrina Monroe, el Comando Sur ha incrementado, en los últimos meses, su presencia en la zona con ayuda militar y asesoría a Ecuador. Esto incluye, de hecho, una base en las Islas Galápagos (aunque el Gobierno de Lenin Moreno lo niegue) y fortalecido sus contactos con Brasil y  Colombia donde mantiene nueve bases. A estas se suman las 12 en Panamá, ocho en Perú, dos en Paraguay, tres en Honduras y tres en México.

Colombia, punta de lanza

Si bien los primeros contactos se dieron en Miami, la planificación final y el entrenamiento se llevó a cabo en Colombia, según sus autores, con pleno conocimiento de las autoridades de los dos países.

La detención de un lote de armas en una carretera colombiana confirmó a las autoridades venezolanas del plan, que ya conocían,  por filtraciones de los propios  involucrados.

Con las pruebas en la mano, el presidente Maduro evidenció la participación de Estados Unidos y Colombia ante la comunidad internacional. La acción, dijo, es una más en la larga lista de atentados contra la soberanía del país

Recogido en agencias, A simple Vista y telesurtv.net