Durante estas fechas de Navidad es fácil entrar en una Residencia y ver un trasiego mayor de lo habitual, afortunadamente el concepto de “abuelo aparcado” no existe. La Residencia no es un lugar para aparcar a nadie, todos queremos estar con nuestros seres queridos y más en estas fechas tan señaladas, pero el prejuicio histórico de que las residencias son lugares para desterrar a las personas mayores sigue vigente.

Yo como Director de una Residencia de gran volumen, como es la Residencia Santa Ana de Santoña (está cercano a las 200 plazas entre Centro de Día y Residencia 24 horas) tenemos la posibilidad y la fuerza de una gran empresa,  además de contar con un gran grupo de profesionales que alegran el día a día en la vida de nuestros abuelos.

A modo de cambio para nosotros en la Residencia Santa Ana de Santoña, nuestro objetivo en Navidades es abrir al máximo la Residencia a la sociedad. Con nuestra Campaña de Nadie en Navidad nos ofrece la posibilidad de  trasladar nuestra esencia asistencial a otras personas que no son usuarios-as de nuestro Centro y se encuentran en soledad en estas fechas navideñas.

Es difícil para nosotros como profesionales luchar contra muchos prejuicios sociales sobre las residencias, con todo, nuestro esfuerzo no cesa, y siempre vamos a seguir haciendo nuestro trabajo con un alto nivel de convencimiento de estar cumpliendo con nuestra obligación debido a nuestro sentimiento de  dedicación hacia los demás con  máxima empatía y sobretodo con una gran vocación.

Las navidades son preparadas con máximo mimo y esmero, es un momento muy bonito para nosotros, una época como la navideña nos da la posibilidad de acercarnos más a nuestros abuelos, a sus sentimientos, a sus alegrías, su añoranzas…. Entre nosotros los profesionales  cariñosamente nos gusta llamar a las personas usuarias de forma más llana y cercana “abuelos-as” porque así lo sentimos.

Durante estos días hay un gran número de actividades, todas tienen un sentido, todas pueden despertar una sonrisa,  un simple sentimiento de felicidad en una persona usuaria es un motivo de máxima satisfacción como profesional.

Las familias también se implican de forma activa durante estos días tan señalados. Nuestro objetivo se centra en que esto no sea un hecho aislado, sino todo lo contrario, que sirva para tender una mano de colaboración y participación en el día a día del Centro, con ello nuestra Residencia será un lugar de confluencia de ideas  y  la opinión de las familias también pueda tener un peso específico en la gestión del día a día.

Nos queda mucho que recorrer pero si tenemos claro una cosa, que es nuestra la fuerza y ganas por mejorar y crecer hacia modelos de atención con un alto nivel de calidad asistencial, basados en tres pilares fundamentales:  buenas trabajadoras, participación de las familias y sumando esos dos valores obtendremos el tercer pilar :  abuelos atendidos con una alto nivel de calidad asistencial.

Sigamos celebrando esta Navidad, y como deseo para el 2016 me gustaría trabajar juntos para hacer de nuestros Centros más que unos hogares, sino que consigamos que sean “casas grandes” en los que exista el total convencimiento de que están mejor……….. que en su propia casa.

Un abrazo y Feliz Navidad!!!!

Michel Valdés Ruíz

Director

Residencia y Centro de Día Santa Ana

Fundación Pumarejo Azcue