.El diputado nacional de Ciudadanos (Cs) por Cantabria, Félix Álvarez, ha señalado que fue el “viejo bipartidismo” y su “incapacidad” para “modificar estas situaciones de privilegio” el que “obligó” a Cs Cantabria a “tomar la iniciativa” para reformar el Estatuto de Autonomía de Cantabria y eliminar los aforamientos. Álvarez ha mostrado su satisfacción porque Cantabria sea noticia por “encabezar y liderar una reforma” y no por ser “protagonista de noticias negativas”. En este sentido, ha hecho referencia a que sea “una de las dos comunidades autónomas donde aumentó el paro en 2017”, además de liderar el índice de “precariedad laboral” en España. Asimismo, se trata, según sus palabras, “de la autonomía en la que más tiempo se tarda en pagar a proveedores”, que “atesora una deuda de 3.000 millones de euros” y “ha descendido seis puntos en la clasificación de autonomías en renta per capita”. Frente a esta situación, ha dicho, “estamos pendientes de gente con capacidad de liderazgo, que pueda sacarnos de estas arenas movedizas en las que más nos hundimos cuanto más se mueve el Gobierno de Miguel Ángel Revilla”.

El diputado nacional de Cs por Cantabria ha intervenido en el Pleno del Congreso de los Diputados en el que se ha dado luz verde a la reforma del Estatuto de Autonomía de Cantabria para eliminar los aforamientos, una iniciativa de Cs Cantabria, formación que con el portavoz parlamentario Rubén Gómez a la cabeza, promovió esta iniciativa en el año 2015 “para eliminar los privilegios de la clase política”, tal y como ha indicado Félix Álvarez. Se trata de una prebenda que, según ha apuntado, “la sociedad  no acepta, no comparte y no entiende”. “Si algún político tiene que rendir cuentas ante la justicia”, ha subrayado Álvarez, “que lo haga como cualquier otro ciudadano, acudiendo al juez de primera instancia que le toque en suerte, y no a través de su aforamiento ante el TSJC”.

 

En este sentido, el diputado nacional de Cs Cantabria ha rememorado que en 2011 el PRC de Miguel Ángel Revilla propuso para una vacante en este mismo órgano judicial, el TSJC, al que era en ese momento su consejero de Justicia y secretario general del PRC en Santander. “Es decir, el señor Revilla quería que su consejero de Justicia, de un día para otro, pasase de formar parte de su Gobierno y de su partido a ser magistrado del órgano competente para juzgar a aquellos políticos que tuviesen que rendir cuentas ante la Ley”, ha enfatizado Félix Álvarez, para quien la actitud de Revilla, a pesar de ser “legal”, fue “inmoral”.