Apa-Apa está consolidándose con una oferta variada y una edición mimada de cada uno de sus libros. La editorial de Toni Mascaró y Sergi Puyol está formando un catálogo muy interesante, encontrando nuevos autores y autoras como Maria Medem o dando el espaldarazo definitivo a otros como Ana Galvañ o el propio Sergi Puyol, que presenta su obra más ambiciosa, “La sangre extraña”. Una obra en la que mezcla su pasión por la literatura rusa con las nuevas tendencias, lo absurdo de lo cotidiano con la obsesión por entender nuestro mundo y la relación con los otros. De todo ello hablamos con el autor.

Si te parece empezamos hablando de tu último trabajo. ¿Qué es “La sangre extraña”?

“La sangre extraña” es un cuento de Mijail Sholojov que leí hace tiempo y me emocionó. Conecté mucho con la trama, con las emociones que transmite. En ese cuento, y en mi historia, la sangre extraña es esa sangre ajena, la del otro, que puede acabar siendo alguien tan próximo.

¿Cómo nace la obra?

Había pensado en adaptar el cuento pero enseguida descarté la idea. Pensé que podía aportar más explicando mi propia historia. Por otro lado tenía ya algunos textos, esbozos y dibujos del protagonista (incluso una historia del protagonista cuando es adolescente) y se me ocurrió unirlo todo para narrar una historia de misterio con toques de psicodelia.

Un extraño encuentro cambia la vida de Arnaldo.

Un día cualquiera entra en un colmado y presencia el ataque catatónico de un hombre al que no conoce de nada y recita una frase sin parar. Mientras esto ocurre, vive o cree vivir una especie de comunión con los allí presentes, un pequeño viaje onírico del que ya no podrá escapar.

Nunca sabes cuando algo fortuito va a ocurrir y quizá desde ese momento las cosas serán diferentes. Aunque en la historia también hay alguna reflexión acerca de cómo a veces tenemos el poder de decidir si algo nos va a afectar más o menos.

La sangre extraña” reflexiona sobre las relaciones con nuestro entorno y con nosotros mismos.

Al ir avanzando en la trama de forma natural surgieron ese tipo de ideas y me pareció interesante integrarlas en el argumento. ¿Quién es el otro?. A veces podemos sentarnos delante de alguien muy cercano, como nuestra pareja, y pensar: “¿quién es esta persona? ¿cómo he llegado conocer tanto a alguien a quién podría no haber siquiera conocido nunca?” a diferencia de nuestra familia que nos viene dada por nuestra propia naturaleza.

La obsesión se convierte en protagonista de la obra.

Al final creo que la mayoría de mis cómics hablan de eso, de cómo alguien se adentra en las tinieblas a causa de un asunto concreto sin poder ver más allá ni hacia otro lado. Siempre me ha atraído la idea de llevar eso al extremo.

Mezclas con destreza el surrealismo y el costumbrismo.

Bueno, muchas gracias. Quizá me sale de manera natural como tal vez no me saldría hacer otro tipo de obra. Mi idea es siempre dejar un poco de chicha para el lector, aunque las ideas estén ahí, y en eso los toques surrealistas siempre ayudan.

La sangre extraña” es una historia sobre historias, como una muñeca rusa que fueses descubriéndonos.

Me encanta ese paralelismo, no se me había ocurrido. A medida que iba avanzando en la trama también de manera natural surgieron esas pequeñas historias que me parecía que ayudaban a completar la narración principal. Además abrían algún paréntesis para descansar de esa trama general y el protagonista.

La literatura rusa está muy presente en la obra.

No sé por qué pero conecto mucho con muchos escritores rusos o eslavos. Autores como Gogol, Chejov, Trifonof, me parece que tienen una sensibilidad especial para plasmar y retratar las relaciones humanas, y lo hacen de manera entrañable.

Llama la atención la cuidada edición de la obra, algo que se ha convertido en marca de la casa. Es habitual ver tintas especiales, hendidos, papeles muy cuidados que hacen que cada libro se convierte en un regalo perfecto y la experiencia lectora sea difícil de trasladar a otro medio.

En Apa-Apa la idea es que cada libro sea algo especial, con pocos título al año para dedicarles la atención que necesitan y poder pensarlos muy bien. Suelo encargarme de la maquetación y diseño pero es Toni quien siempre tiene en mente diferentes acabados, tipos de papeles, y se encarga de la producción en general, entre muchas otras cosas, claro.

¿Cómo es el trabajo de edición en un libro como este?

Es mucho trabajo, sobre todo en este caso, ya que soy el autor, pero aparte de crear la historia y dibujarla, luego se suman varias fases como la maquetación, corrección, diseño, producción y promoción. Como aparte de esto tengo un trabajo, el proceso se ha alargado mucho. Tenía muchas ganas de acabarlo y alejarme por un tiempo para poder verlo con distancia.

No es la primera vez que vemos cómo reflexionas sobre la relación de tus protagonistas con el entorno en el que viven. Ya en tu opera prima, “Cárcel de amor” vemos la dificultad de Pierre de comunicarse con sus semejantes.

Sí, ese también es uno de los puntos en común entre los dos libros, cómo a veces la incomunicación nos sobreviene al afrontar un problema.

Al leer “Cárcel de amor” no he podido dejar de pensar en “La conjura de los necios”

No recuerdo si lo tenía muy en mente en el momento que hice Cárcel de amor, pero sí leí ese libro hace años y lo pasé pipa. Siempre me ha atraído los relatos sobre perdedores o gente que va cayendo más y más bajo, como en algunos libros de Dostoyevski.

A lo largo de tu trayectoria hay una constante búsqueda de renovación de las convenciones del medio.

Siempre intento mejorar y evolucionar un poco en cada trabajo. Me gusta buscar nuevas fórmulas y maneras de explicar las historias, aunque muchas veces encuentro esas nuevas maneras en cómics antiguos.

A pesar de publicar habitualmente con Apa-Apa, tu trabajo remite mucho a la autoedición.

Supongo que es la fuente de la que he bebido más desde que empecé a dibujar. Apa-Apa es una microeditorial, es casi como autoeditarme en realidad.

El fondo y la forma tienen una importancia equivalente en tus tebeos de grapa y apuestas especialmente por la risografía.

Intento siempre cuidar las ediciones de todo lo que hago, auqnue sea un fanzine. De la risografía me atrae mucho cómo queda estéticamente y encima es algo muy asumible económicamente. Me encanta el proceso de imprimir con 2 o 3 tintas planas, jugar a mezclarlas y que luego parezca casi una serigrafía. Siempre recomiendo ese método a cualquiera que quiera imprimir un fanzine.

Has colaborado en recopilatorios como Panorama que muestran la diversidad de propuestas que conviven en nuestro mercado.

Para mí es un honor que me incluyan entre todos esos autores. Aunque haya estilos muy diversos creo que está bien que en algunos recopilatorios sea así, de manera que el lector puede descubrir a otros autores que quizá a primeras nunca hubiera leído. También fue un placer colaborar en Rubor (La cúpula) o Hoodoo Voodoo(Fosfatina). Quizá en este último es en el que hay más conexión entre los autores pero aun así sigue habiendo mucha diversidad, cosas muy experimentales, cómic abstracto e historias 100% narrativas como la mía.

La vida de Panorama se amplía al ser publicada por Fantagraphics, al igual que Pulse enter para continuar de Ana Galvañ. ¿Crees que el mercado internacional empieza a mirar nuestra producción con curiosidad?

No sabría que decirte sobre el mercado internacional en ese sentido, pero está claro que ahora mismo hay un montón de autores interesantes por aquí y supongo que una cosa lleva a la otra.

Con Ana ya colaboraste en la revista digital Tik-tok que actualmente se está reformando.

Sí, allí empecé mi saga de El diamante, que después recopilé en un par de fanzines. Es genial la labor de Ana como dibujante y como divulgadora del medio. Además me flipa lo que hace, cómo no.

Cada vez proliferan más los festivales de autoedición en todo el estado. ¿Es un buen momento para los fanzines?

¡Parece que sí! y la cosa ya dura desde hace unos años, así que espero que no sea algo pasajero.

Dentro de Apa-Apa has coloreado el recopilatorio de Alexis Nolla ¡A la aventura!. ¿Te planteas recopilar las historias sueltas que has ido realizando en un único tomo?

El recopilatorio de Alexis Nolla fue proyecto muy chulo y estoy super contento de haberlo hecho. Creo que era necesario que existiera ese tomito con todas sus historias de oscuras aventuras “wesandersonianas”. En mi caso por ahora no lo veo muy claro porque, como comentábamos antes, he ido cambiando y evolucionando en la manera de enfocar mis historietas, y creo que el dibujo cambia demasiado como para recopilar cosas sueltas ahora mismo. Pero quizá en un futuro no me parezca mala idea…

La rotulación tiene especial importancia en tu obra. Da la sensación de que, en algunos casos apuestas por la rotulación manual.

En mis cómics la rotulación es casi tan importante como el dibujo. Con otra tipografía se vería completamente diferente. Además me dedico a rotular cómics para varias editoriales así que supongo que ¡en algo se tiene que notar!.

La historia de la editorial es la tuya propia y la de Toni Mascaró. ¿Cómo empieza vuestro camino en común?

Al principio Apa-apa eran tres socios. Al cabo de unos años Toni quedó solo al mando. Yo siempre he sido el diseñador y director de arte de la editorial así que de manera natural he acabado siendo miembro de la editorial. Toni y yo siempre estamos hablando de cómics, de los proyectos en los que estamos trabajando y en posibles futuros libros.

Vuestros comienzos están marcados por un fanzine de culto, Colibrí. ¿Cómo recuerdas aquella época?

Colibrí fue muy fácil y muy divertido, aunque no lo hicimos bajo el sello de Apa-apa. La fórmula era graciosa: juntábamos historietas de autores de aquí con cómics hechos por amigos, algunos de lo cuales no habían hecho un cómic en su vida, mezclado con autores más conocidos de fuera, en plan Matt Furie, Marc Bell o Ron Regé Jr. Imprimíamos un montón, alrededor de 500 copias y en menos de un año se acababan agotando.

A pesar de ser una editorial relativamente joven habéis visto cómo ha cambiado el sector editorial en una sola década.

Totalmente. Cuando empezó Apa-apa nos parecía que se publicaban muy pocos de los autores a que a nosotros nos entusiasmaban. Era como si tuviéramos la misión de importar ese tipo de cómic a España. Poco a poco se ha extendido más esa vertiente hasta que parece que se publica casi todo. Así que de manera natural poco a poco nos ha parecido más interesante publicar a gente de aquí, gente joven, sin una trayectoria muy reconocida aún, etc.

Ombligo sin fondo supone un antes y un después en el modo en el que enfocáis la editorial..

En realidad nos pilló más en medio de esa etapa de importar autores que aquí no se publicaban y fue el hit de Apa-apa en su momento. El presupuesto de imprenta fue una locura pero no solo conseguimos recuperar al dinero sino que ayudó a que la editorial pudiera seguir adelante durante un tiempo.

Compagináis vuestra labor en Apa-Apa con colaboraciones con otras editoriales que os permiten mantener la independencia a la hora de realizar vuestros propios libros.

Esa era una de las maneras de financiar la editorial al principio, pero ahora mismo ese es mi trabajo personal y Apa-Apa funciona de manera independiente en este sentido.

¿Cómo es la organización de tareas en la editorial?

Toni es el director general, menos maquetación y diseño que es lo que hago yo, casi todo el resto lo hace él. Pero ya te digo que siempre estamos hablando de proyectos, de la editorial, ferias… somos muy pesados, jaja.

¿Proyectos?

Ahora estoy con la tercera entrega de El diamante, la serie de fanzines que hago de ciencia-ficción mezclado con humor y un poco experimentación. Pero después de un proyecto tan largo como La sangre extraña la verdad es que no tengo ninguna prisa.

Infame&Co