De acuerdo con la Dirección General de Tráfico (DGT), en el 2019 se marcó un mínimo histórico de fallecidos en accidentes de tránsito. Además, durante ese periodo no se registró una sola víctima mortal en autocar en vías interurbanas. Estos datos reflejan un gran avance en la reducción de siniestros, si consideramos que hay más vehículos, conductores y desplazamientos.

Según datos de la propia entidad, 2015 fue el año en el que menos personas murieron en accidentes viales: 1.131. No obstante, 2019 superó dicho récord. Con 50 millones más de desplazamientos que hace cuatro años, 3 millones más de vehículos y 1 millón más de conductores; se registraron 1.098 muertes en accidentes de tráfico.

Pese al descenso de víctimas, el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, calificó esta cifra como “inaceptable para nuestra sociedad”.

Las cifras hacen referencia a los accidentes mortales que acontecieron en vías interurbanas y a las víctimas registradas hasta las 24 horas después del accidente. Las cifras definitivas y consolidadas incluirán a las víctimas a 30 días de accidentes acontecidos en las vías mencionadas, con lo cual ya se tendrán cifras totales y actualizadas del país.

La información muestra que, en promedio, tres personas fallecieron cada día por accidente de tráfico en 2019. No obstante, hay tres meses que batieron sus propios récords respecto al menor número de fallecidos. Estos son: abril, con 74 muertos; junio, con 78 fenecidos; y agosto, con 98 víctimas mortales.

En cuanto a las carreteras, las vías interurbanas encabezan la lista de las más peligrosas, pues registran al 73 % del total de víctimas mortales. Dentro de esta categoría, tenemos a la salida de la vía como el primer tipo de accidente (39 % de fallecidos), seguido de los choques frontales (23 %), la colisión frontolateral (12 %), el atropello al peatón (11 %) y las colisiones traseras (9 %).

¿Cómo prevenir los siniestros?

De acuerdo con Luis Puerto, director de la Fundación RACC, se deben adoptar algunas medidas. En primer lugar, RAC apunta a la tecnología. Elementos como el freno automático de emergencia deben incorporarse a los coches de baja gama, así como el bloqueo del teléfono móvil durante la conducción.

Según Mateo Martínez, portavoz de ReviewBox, existen sistemas adicionales que las marcas automovilísticas deberían implementar. Sistemas como el control de velocidad adaptativo, los limitadores inteligentes de velocidad o los programas de estabilidad electrónica basados en sensores para detectar cualquier cambio brusco de dirección.

En segundo lugar, Puerto afirma que se necesitan más radares en las carreteras, pues en España hay un radar cada 36.000 habitantes, cuando la media europea es cada 6.000 personas.

Por último, hace hincapié en la necesidad de incorporar vías secundarias para descongestionar aquellas donde ocurren más accidentes. Se necesitaría invertir 730 millones de euros en los 73 tramos más peligrosos, como señala un estudio hecho por esta asociación y la patronal Seopan.