El tarot, un oficio que se adapta a las nuevas tecnologías

El tarot es una forma de conocimiento que se conoce desde hace siglos. Ya en la Antigua Grecia el Oráculo era el lugar visitado por los ciudadanos, héroes y dioses para conocer sus designios y qué les esperaba el futuro.

Saber qué va a ser de nosotros en el futuro es algo que siempre ha preocupado al ser humano, pues todos sentimos esa necesidad vital de controlar nuestras vidas y enfrentarnos a ella con garantías, teniendo herramientas para poder derribar las dificultades.

En la Edad Media, las cartas del tarot llegaron a Europa a través de Oriente. Durante siglos, el tarot ha ido evolucionando y, en la actualidad, como no podía ser de otra manera, debe adaptarse a los nuevos tiempos, las nuevas tecnologías y las nuevas formas de comunicación.

Si en España durante los años 80 y 90 eran habituales en la televisión, especialmente en canales locales, los servicios de tarot telefónico, en la actualidad es más común estos mismos servicios de videncia y futurología pero a través de internet, es decir, promocionados a través de internet o en la prensa, en estos espacios menos debido a la caída de la publicidad, y con augurios vía telefónica o incluso online.

Sobre si el tarot es una actividad legítima o lega siempre han existido dudas pero lo cierto es que no existe ninguna normativa que lo prohíba en España y que, en casos de dudas por sufrir alguna estafa, la justicia suele actuar, aunque llegue tarde.

Si eres de esas personas que quiere conocer qué le deparará su futuro y cree en esta forma de conocimiento, es muy posible que hayas tenido ya alguna experiencia con este tipo de servicios.

Con el fin de promocionarse en sus servicios, muchos tarotistas y videntes ofrecen entre sus servicios consultas gratuitas para demostrar sus predicciones. Ese es el ejemplo de algunos tarotistas fiables por teléfono que encontramos en la web TarotFiable.es.

Encontrar un tarot fiable y videntes fiables no siempre es fácil, debido a la gran explosión de este tipo de servicios que han aparecido en internet en los últimos años. Sitios web en los que se ofrecen consultas que pueden ser de confianza o no tanto, por lo que es importante contactar siempre con lugares prestigiosos, como es el el caso del gabinete de tarotfiable.es donde encontramos a verdaderos profesionales de este oficio.

Otra página relevante es LecturadeTarot.es, lugar en el que ofrecen tarot gratis, es decir, lecturas del tarot para acercarse a esta disciplina. En este espacio hay disponibles varios tipos de tarot y, para acercarse a esta forma de conocimiento, el usuario puede realizar una tirada de tarot gratis y así conocer algún detalle sobre su futuro más cercano.

Probar fortuna con la futurología

Al igual que internet ha supuesto una ventana de oportunidades para otras profesiones, el tarot no se queda atrás. Son muchos los que durante años intentan descubrir en qué consiste esta forma de conocimiento y que, una vez adquirida cierta formación, se atreven a leer las cartas a familiares y amigos.

Si poco a poco se va adquiriendo mentalidad emprendedora y estas tiradas del tarot de carácter familiar y de amistad comienzan a ser más recurrentes se puede ir consiguiendo cierta clientela, y es aquí donde internet ofrece una oportunidad interesante.

Abrir un blog o una página web en la que promocionar los servicios como tarotista o vidente no es difícil. En ella se debe incluir de manera clara el teléfono al que acudir en caso de hacer tarot telefónico, y en caso de dominar un poco más la tecnología, hacer lo propio pero de manera online, con aplicaciones de mensajería instantánea.

Con la ayuda de un diseñador y un programador, en el espacio web se pueden incluir sesiones sobre cómo funciona el tarot, una tienda online con artículos de esoterismo, las sesiones en vivo previamente comentadas, etc.

Y por último, si esto supone un esfuerzo inabarcable, una alternativa es la de contactar con lugares en los que puedan requerir de servicios de este tipo, como por ejemplo las tiendas de artículos esotéricos.

Si de la lectura en consulta se pasó a la consulta telefónica y de ahí a los servicios en vivo a través de internet, ¿por qué no aprovechar las herramientas que ofrece la tecnología para sacar partido de esta disciplina?

Los errores a evitar por los tarotistas y videntes

Se habla muy a menudo de la mala fama de esta disciplina u oficio, y en ocasiones estas críticas son bien argumentadas. Son muchos los que intentan sacar partido de la desesperación de personas que están pasando por un mal momento personal o profesional.

Esas personas que intentan sacar partido de situaciones de urgencia de terceros son los que manchan esta profesión, de ahí que a continuación os ofrecemos algunas prácticas a evitar por parte de los tarotistas, aquellas situaciones que para quien acude a una consulta deben hacerle sospechar.

Una práctica muy común es hablar sobre generalidades. Un tarotista no centra su discursos en generalidades para intentar impresionar a su cliente sino que intenta acudir a la raíz del problema profundizando en aquellas cuestiones más relevantes.

Una segunda acción que debe hacer sospechar a los clientes es que el tarotista vaya jugando con sus palabras para intentar sonsacar información con preguntas del tipo: ¿cómo interpreta esa situación? ¿le afectó mucho esa pérdida?…, pues esto le va a servir para obtener información personal que después puede utilizar para beneficio propio.

Como tercer punto del que sospechar encontramos esa práctica tan habitual de decir a la gente lo que quiere escuchar. Por norma general, a todos nos gusta oír que en el futuro nos va a ir mejor, de ahí que si un futurólogo insiste en que todo lo que nos espera es de color de rosas, no debemos confiar en él. No siempre es fácil descubrir este tipo de «engaños», pues la gente tiende a acordarse únicamente de los éxitos de los videntes y no de sus errores.

Y como consecuencia de esto, cuando se le recuerdan sus errores en las predicciones, afirma con contundencia que no es su responsabilidad o que las cartas no siempre aciertan plenamente e incluso que es responsabilidad del propio cliente esta situación.