El que va a Oporto y no bebe vino…a qué vino? Esta frase les puede indicar una de las facetas más importantes y famosas de Oporto, sus bodegas. Y, por supuesto, es algo que hay que visitar les guste el vino o no, porque la cultura vitivinícola es patrimonio de la bellísima ciudad del Duero.

Y es que cuando durante el siglo XIX los ingleses entraron en conflicto con los franceses, tuvieron que buscar alternativas para importar vino a Inglaterra, y Portugal se convirtió en el escenario perfecto: un país donde la cultura vinícola apenas despuntaba, y que mantenía una estrecha relación comercial con el Reino Unido.

Oporto y la ribera del Duero fueron los principales focos de producción de vino del país y desde entonces, el vino de Oporto se convirtió en uno de los más apreciados en todo el mundo. Con esta breve reseña histórica solo se relata el inicio de lo que hoy en día es uno de los vinos más importantes y apreciados a nivel mundial.

Pero Oporto es mucho más que sus vinos, es una ciudad con encanto, pequeñita y muy manejable para visitarla en un día o en un fin de semana. Bodegas y casitas decadentes a orillas del río Douro es alguna de las cosas que le están esperando si van a visitar Oporto, esta bellísima ciudad situada al norte de Portugal junto a la desembocadura del río Duero, tan próxima y tan desconocida a la vez.

Descubrirán un lugar muy especial y que a nadie deja indiferente; tal vez sea ese aire de decadencia que la invade o la vida que se respira en ella. Tal vez sean sus elegantes barrios y villas señoriales en contrapunto con las estrechas calles y viejos callejones que la UNESCO ha declarado Patrimonio de la Humanidad.

Oporto, como Lisboa, es una ciudad para recorrerla andando, disfrutando al máximo de sus estrechas callecitas cargadas de historia y nostalgia. Un paseo al anochecer junto a la ribera del río Duero, la sensación que produce entrar en el Mercado do Bolhao cruzar sus puentes son algunas de las cosas que se pueden hacer en Oporto. Porque en Porto hay mucho que ver y visitar.

Y aunque sea una ciudad en la que lo más importante se puede incluso visitar en un solo día, lo hermoso de ella es pasar al menos un fin de semana. Su proximidad hace que el viaje sea corto y cómodo y el tiempo se aproveche mejor. Hay muchos lugares donde dormir en la ciudad, pero quizás para una visita familiar la opción de un apartamento sea la más adecuada, por espacio, lugares y libertad al sentirse como en su casa y tener la opción de cocina. Visiten Expedia.es y vean de la mano de un profesional la opción más adecuada para su viaje. No les defraudará.