El personal de los centros sanitarios y residenciales recibe el Premio Beato de Liébana por su trabajo “abnegado y vocacional” ante la COVID-19

El presidente cántabro entrega el galardón y afirma que cumplir con las normas de seguridad es “el mejor” de los reconocimientos que se pueden hacer a los profesionales

El personal de los centros sanitarios y residenciales de Cantabria que han trabajado en primera línea contra la COVID-19 han recibido hoy el Premio Beato de Liébana del Entendimiento y la Convivencia 2020 por su nivel de profesionalidad y comportamiento durante la pandemia.

Cantabria ha reconocido así a todo su personal sanitario y a los profesionales que trabajan en las residencias de mayores y los centros de atención a personas con discapacidad, que han tenido, a juicio del presidente regional, Miguel Ángel Revilla, “una actuación abnegada y vocacional, que ha evitado tantas muertes y que siguen evitándolas”, aunque ha hecho un llamamiento a la responsabilidad ciudadana para mantener las medidas de prevención como “el mejor” de los reconocimientos que se pueden hacer.

Así lo ha destacado en su discurso durante la ceremonia de entrega del III Premio Beato, celebrada en el entorno del Monasterio de Santo Toribio, donde ha asegurado que en Cantabria “no había ninguna duda” para la concesión del galardón, destinado este año “a los heroicos que han estado luchando en primera línea contra esta pandemia que nos sigue asolando”, y ha trasladado, muy emocionado, el agradecimiento del pueblo cántabro.

Según ha dicho, el personal de los centros sanitarios y residenciales ha sufrido “en sus propias carnes” las consecuencias de la pandemia. “Todo el pueblo de Cantabria creo que estará de acuerdo en que eran merecedores de esta distinción y todos les estamos profundamente agradecidos”, ha valorado.

El jefe del Ejecutivo ha afirmado que la estatua del Beato de Liébana, que recibirán estos profesionales y será colocada como monumento en la explanada del Centro de Estudios Lebaniegos de Potes, será el “reconocimiento permanente del pueblo de Cantabria”. Cuando pase esta pandemia “no olvidaremos que hubo un colectivo en Cantabria que estuvo a la altura de las circunstancias”, ha remarcado el presidente.

Asimismo, ha recordado que son “miles” de personas las que “siguen en la brecha”, luchando contra esta pandemia “que no ha desaparecido”, por lo que ha pedido a la ciudadanía “estar a la altura” y mantener las medidas para la contención de la COVID-19. “Es el mejor gesto de reconocimiento” y “la mayor contribución” que se puede hacer a todos los sanitarios de Cantabria “para no someterlos a más tensión de la que han tenido” y “aligerar su trabajo”, ha subrayado el presidente.

“Ahora no hay otra medicina contra el virus que el comportamiento individual de los ciudadanos, no hay otro remedio hasta que llegue la vacuna”, ha señalado Revilla, quien ha instado a todos a “no bajar la guardia, ser disciplinados y seguir las medidas” de prevención, tal y como ocurrió de forma “extraordinaria” durante los meses más duros de la pandemia.

“Símbolo de Cantabria”

Respecto a los galardones, Revilla ha señalado que el Premio Beato tiene que convertirse en el “símbolo más importante que otorgue Cantabria a personalidades que lo merezcan y que encajen en los planteamientos de su creación”, y ha resaltado el papel desempeñado por Beato de Liébana en la historia de España, al dar, según ha dicho, contenido religioso a la reconquista española y ser un hombre providencial en la primera vertebración de Europa con el Camino de Santiago.

Por último, ha recordado en su intervención a las personalidades que recibieron estos premios en las dos primeras ediciones. El político Josep Borrell, una persona “de concordia, democrática e integradora”, y el cineasta Manuel Gutiérrez Aragón, que ha aportado “tanta cultura para el cine”.  En la pasada edición, fueron galardonados el Padre Ángel y Silvio Rodríguez, dos personas que el presidente ha calificado de “dispares ideológicamente, pero llenas de valores”.

La ceremonia de entrega, que ha cambiado este año de ubicación y de formato para contar con un aforo reducido, ha reunido a representantes de las principales instituciones cántabras y de los colectivos homenajeados.

La consejera de Presidencia, Paula Fernández Viaña, ha sido la encargada de dar lectura al acta del jurado, como presidenta del mismo. Por su parte, el obispo de la Diócesis de Santander, Manuel Sánchez Monge, ha dado la bienvenida al acto de entrega del galardón con un mensaje en el que se ha unido al homenaje al personal sanitario y de los centros residenciales y ha recordado a las personas fallecidas durante la pandemia.

Al acto de entrega han asistido también los consejeros; de Sanidad, Miguel Rodríguez; de Políticas Sociales, Ana Belén Álvarez, y de Turismo, Marina Lombó; el alcalde de Camaleño, Óscar Casares, junto a otros alcaldes de la comarca y el presidente de la Federación de Municipios, Pablo Diestro.

Además, han acudido el presidente del Tribunal Superior de Justicia de Cantabria (TSJC); José Luis López del Moral; la fiscal superior, Pilar Jiménez, así como representantes de los principales partidos políticos de la región.

El galardón es una estatua de bronce, obra de la artista cántabra Mercedes Rodríguez Elvira. Representa unas alas de ángel, muy frecuentes en la iconografía de Beato, que dan protección al Monasterio de Santo Toribio de Liébana y al entorno montañoso que lo rodea. Tiene la misma composición que las estatuillas entregadas en las dos ediciones anteriores, pero, al tratarse de un premio colectivo, su tamaño y su peso son mayores, 60 x 45 centímetros y 38,5 kilos, concretamente. La figura se instalará posteriormente en el exterior del Centro de Estudios Lebaniegos de Potes.

El Consejo de Gobierno aprobó en su reunión del pasado 2 de julio la concesión directa de este premio, a propuesta del Centro Hospitalario Padre Menni, y el anuncio se publicó en el BOC el 17 de julio. Se trata del quinto Premio Beato de Liébana que concede el Gobierno de Cantabria, tras los que recibieron en 2018 Josep Borrell y Manuel Gutiérrez Aragón, y el pasado año Silvio Rodríguez y el Padre Ángel.