Hoy he madrugado para coger el primer tren a Madrid.

He decidido coger un taxi hasta la estación pues a pesar de no vivir lejos, no quería llegar muy justo si realizaba el recorrido tirando de la maleta.

El taxista, tras acomodar mi pesada maleta, inició el recorrido. La radio estaba encendida, miré y la pantalla de la radio indicaba que era la COPPE, ósea creo que estas siglas corresponden a la CONFEDERACIÓN DE ONDAS POPULARES DE ESPAÑA… El conductor del programa era Carlos Herrera y alguien comenzó a leer un comentario, eran las 6,40 de la mañana.

Se trataba de una noticia sobre la actuación del ministro Ábalos el día anterior. El comentarista, tras otorgar un par de sopapos al ministro socialista y afirmar que muchos socialistas no se sienten representados por él, introdujo en su razonamiento una frase que me estremeció.

El comentarista denominó al Gobierno de España como el FRENTE POPULAR. El concepto me escandalizó. Con esa denominación se refería al famoso FRENTE POPULAR contra el que el fascismo dio un golpe de estado el 18 de julio de 1936.

84 años después, la cadena radiofónica de los obispos españoles recupera los viejos y trasnochados adjetivos y nos obliga a posicionarnos.

Aquel golpe de estado de una parte del ejército, apoyado por el catolicismo, contra el gobierno democrático y republicano elegido por los españoles acabó con la libertad en España e impuso una dictadura fascista.

La dictadura creó una monarquía que, para sobrevivir, no tuvo mas opción que generar una Constitución pretendidamente democrática pero, claramente vigilada por el ejercito, e iniciar así lo que han llamado la transición española que, solo acabará cuando se restituya el régimen y los símbolos que los españoles, en total libertad, nos habíamos dado en 1931.

Que la cadena de emisoras de la “santa iglesia católica, apostólica, pederasta, asesina, terrorista, fascista, monárquica y romana” trate de actualizar el viejo concepto de FRENTE POPULAR tan solo provoca un triste recuerdo de la guerra incivil de España y una justificación subconsciente para un levantamiento militar, contra un gobierno elegido por el pueblo.

El  comentario obliga al oyente a tomar partido “partido hasta mancharse” como dijera el poeta, o estas con el FRENTE POPULAR o estas enfrente, con el ejercito golpista y el fascismo.

¡Que lamentable!.

Una pequeña mirada al pasado me hizo comprender que, lógicamente, la iglesia católica siempre estuvo al lado del dictador amparandole bajo palio.

85 años después el nacional catolicismo se expresa de nuevo con aquellos viejos conceptos frentistas y nos obliga a tomar partido ideológico.

¿De que lado está usted? Es lamentable el afán de volver a incidir en aquellos viejos conceptos que generaron un golpe de estado.

Así es la iglesia católica, una secta en la que me educaron y de la que me avergüenzo hoy.

El mensaje del odio y la justificación velada de un golpe de estado contra el malvado FRENTE NACIONAL se difunde a través de la cadena de los obispos… en el año 2020.

Si el catolicismo sectario y criminal nos obliga a adoptar una opción, siempre elegiremos al pueblo frente a la opción fascista, sacrílega, pederasta y asesina que los hombres han creado, tomando el nombre de dios en vano.