
La Consejería de Educación, Cultura y Deporte asegura que desde el anuncio de las obras del desfiladero de La Hermida se mantiene en “permanente contacto” con los centros educativos y familias del alumnado de Liébana, a través de la Inspección Educativa, y niega de forma tajante que el alumnado y el profesorado de esta zona se hayan visto afectados a consecuencia de las obras.
Desde el departamento que dirige Mañanes se ha desarrollado una “coordinación continua y fluida” con el IES, el colegio y el colegio rural agrupado, en la que se detectó que únicamente 3 profesores y uno a media jornada, se verían afectados por el inicio de estas obras, por lo que como solución se les ofreció el uso del transporte escolar y acudir con los alumnos desde la Hermida.
Por este motivo, la Consejería de Educación rechaza “frontalmente” que exista este problema en estos dos centros. De esta manera niega las acusaciones del sindicato educativo ANPE que “alerta de forma innecesaria” y exagera de forma poco rigurosa sobre los datos del profesorado que desempeña su trabajo en Liébana y que no es de un centenar.
En el caso del colegio rural agrupado, al verse afectada la escuela de La Hermida, desde el Servicio de Inspección se articuló una propuesta para intensificar y concentrar la atención del profesorado itinerante en un único día, autorizándoles a realizar la itinerancia por un recorrido alternativo existente. En ningún caso la maestra tutora de la Escuela de Hermida se ve afectada por esta situación al no residir en Potes.
Además, desde la Consejería se ha puesto a disposición del profesorado y alumnado afectado la Escuela Hogar, radicada en Potes, y se tiene previsto, si fuera necesario, arbitrar trayectos especiales cuando se inicien las obras que afectan al resto de los puentes de la Hermida.
Por último, y en lo que respecta a los alumnos del pueblo de Allende se acordó con las familias que pudiesen acudir en el transporte del instituto y asistir gratuitamente a la ludoteca de madrugadores, con la que se mantiene un acuerdo a través del ayuntamiento de Potes, para incorporarse con el resto de niños que viven en esta localidad habitualmente.
De este modo, el Gobierno de Cantabria rechaza las críticas de la que ANPE les acusa y que señala que afecta que desde este departamento se han articulado y puesto a disposición de los docentes y el alumnado todos los recursos posibles para reducir al mínimo las posibles incidencias que estas obras puedan suponer a la hora de asistir a sus puestos de trabajo y a los centros educativos, respectivamente.
Rechazo a las críticas relativas a la ratio de estudiantes por aula
Por otro lado, la Consejería de Educación ha manifestado su desacuerdo con las críticas del sindicato STEC que señalan que aseguran que este departamento incumple las ratios de estudiantes por clase pactadas para estos niveles.
Según manifiesta la Consejería de Educación Cantabria cuenta con 481 aulas de Educación Infantil de las cuales 4 superan la ratio. Por su parte en Educacion Primaria hay 1.106 aulas y de entre ellas sólo 10 superan la ratio de 25 alumnos. En algunos de estos casos la motivación es la falta de espacio y aulas en los propios centros, derivada de la incorporación tardía de los alumnos, y todos ellas cuentan con profesores suficientes para hacer desdobles o refuerzo y apoyar esas decisiones, tomadas dentro de la autonomía pedagógica y de gestión de los propios centros.
La ratio en los centros de Educación Infantil y de Primaria es de 20,66 y 20,63, respectivamente, sobre una ratio legal de 25 alumnos. Mientras que en Secundaria es del 24,17 sobre una ratio de 30 alumnos.
El Gobierno de Cantabria recuerda que en Secundaria hay 46 grupos con más de 25 alumnos, de los cuales únicamente 4 alcanzan los 31 alumnos, entre un total de 625 grupos.
La Consejería de Educación recalca que estas cifras demuestran su voluntad de mantener los compromisos acordados con la Junta de Personal Docente, en junio de 2016, para disminuir la ratio en las aulas y mejorar la calidad educativa por lo que hace un llamamiento a STEC para que “deje de crear un alarmismo innecesario confundiendo a la sociedad cántabra”.

