Disparos de algoritmos…

Disparos de algoritmos…

La IA en las guerras de hoy

Constantemente leo sobre las aplicaciones o usos de la IA IA están operando en la dinámica del campo de batalla. En la guerra moderna la IA se viene utilizando para cuestiones que van, desde la toma de decisiones estratégicas generales, basadas en inteligencia reciente o de tiempo real hasta tareas más mundanas como la previsión de dificultades logísticas. (https://es.wikipedia.org/wiki/Carrera_armamentista_de_inteligencia_artificial)

En los campos de pruebas de nuevas armas antes y en los nuevos escenarios de guerra hoy, son vía de ensayo de las nuevas tecnologías, en particular demostrando las virtudes de la inteligencia artificial (IA) con gran eficacia.[1]

En la guerra en Ucrania, la IA se ha utilizado por ambas partes, OTAN en el lado ucraniano y Rusia en su parte del campo de batalla, ayudando a los ejércitos a seguir de cerca los movimientos del enemigo y lanzar cargas explosivas de manera remota y autónoma, modificando la dinámica del campo de batalla. Los ejércitos enfrentados modifican sus tácticas, técnicas y procedimientos para aprovechar la aplicación de la nueva tecnología. Ford y Hoskins en “Radical War[2] revelan cómo la guerra contemporánea se legitima, se planifica, se lucha, se experimenta, se recuerda y se olvida de forma continua y conectada, a través de campos de percepción saturados digitalmente.

Un software de “reconocimiento de voz” se encarga de monitorear las comunicaciones del enemigo y extraer inteligencia de aplicación práctica. La IA ayuda a repensar y mejorar su tecnología tan rápidamente como la otra, lo mismo pasa con la lucha electrónica e interferencias en el campo de batalla.

Especial aplicación de la IA lo ha sido el uso de drones no piloteados o VANT, por las partes enfrentadas, con sus bandas de interferencias electrónicas donde aplicaciones de IA ayudan a evadir la interferencia y mantenerse fijos en el blanco.

Ambas partes incrementan sus desarrollos tecnológicos en busca de modernizar y adaptar sus producciones de medios de combate con auxilio de las nuevas tecnologías, lo que sin dudas, ha contribuido a cambiar la forma de pensar de los estrategas militares. A pesar de la efervescencia generada por la IA en los círculos militares desde 2021, si no antes, los ejemplos prácticos eran hipotéticos o basados en proyectos. “Eso cambió después de Ucrania”, dice Kahn[3]

La IA crea una serie de interrogantes acerca de que datos, conocimientos de la parte propia y la contraria, pruebas y/o procedimientos de evaluación deben emplearse.

La guerra pone en su real valor la importancia de los datos —la materia base de la IA—demanda subir fotos, videos y otros detalles informativos acerca de las tropas y posiciones a una base de datos gestionada por y para las fuerzas militares enfrentadas.

Esta información va a ser fuente de trabajo para las empresas especializadas de la defensa, vinculadas a los análisis de macrodatos o data science[4] y/o para las empresas especializadas en el desarrollo del tipo de IA, que las fuerzas armadas pueden necesitar con los correspondientes controles y regulaciones de uso exigidos.

En el articulo “Cuando el gatillo lo dispara un algoritmo[5] de Miguel González en El PAIS, el general auditor Jerónimo Domínguez nos dice: “El problema que plantea el uso de la IA para el targeting letal [selección de blancos a eliminar] es que esté condicionado por el sesgo que se haya introducido [al programarlo]. Y subraya más adelante: “La máquina no tiene moral, no se le pueden pedir cuentas, siempre tiene que haber un humano al que responsabilizar de posibles errores o crímenes de guerra que pueda cometer un robot”. Interesante articulo digno de estudiarse por todos los que de una u otra forma analizamos las aplicaciones de la IA.

JACA, Santander, agosto de 2024

Referencias:

[1]  Ver artículo de Jeremy Wagstaff

[2] Ver el libro: “Radical War: Data, Attention and Control in the 21st Century” de Matthew Ford, y Andrew Hoskins. C Hurst & Co Publishers Ltd. – ISBN: 978-1787386990

[3] Lauren Kahn, analista principal de investigación del Centro de Seguridad y Tecnología Emergente (CSET) de la Universidad de Georgetown.

[4] Ver empresas en España – https://marketing4ecommerce.net/mejores-agencias-data-science/

[5]https://elpais.com/tecnologia/branded/inteligencia-artificial/2024-06-27/cuando-el-gatillo-lo-dispara-un-algoritmo.html?

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Author: jaca