Liendo

El municipio de Liendo está situado en la costa oriental, pero a diferencia de otras localidades costeras no posee extensas playas, sino que se asienta en un hermoso y verde valle dividido en numerosos barrios. Se encuentra a <57 Km. de Santander y limita con Laredo y Castro Urdiales.

En torno a Hazas, el barrio principal, se agrupan los otros barrios: Iseca Nueva, Iseca Vieja, Isequilla, Llatazos, Mendina, Mollaneda, Noval, La Portilla, Rocillo, Sopeña, Villanueva y Villaviad.

La línea de costa es bastante abrupta, con acantilados, motivo por el cual sólo existen dos pequeñísimas playas en el municipio, la de San Julián y la de Sonabia, para acceder a esta última hay que hacerlo desde Oriñón, en Castro Urdiales.

El municipio de Liendo lo forman 13 pueblos, de los cuáles citaremos los siguientes cuatro:

HAZAS: Es el barrio más importante y el que más habitante tiene, 224, donde se ubican el ayuntamiento, la iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Asunción y el colegio. Frente al ayuntamiento hay un pequeño parque.

ISECA: De entre las casonas barrocas que se encuentran diseminadas por todo el Valle, destaca el llamado «Palacio», ubicado en el barrio de la Yseca Vieja. Se encuentra muy reformado, pero aún deja entrever el esplendor pasado. Es interesante la portada de acceso, con escudo en la parte superior. La casa consta de dos pisos destacando su imponente escudo en el frontal, rodeado de amores, leones, lambriques… Originalmente debía tener dos pisos, balcones de púlpito que aún conserva, así como acceso por arco de medio punto. Sus dos barrios (Iseca Nueva e Iseca Vieja) suman un total de 148 habitantes.

VILLANUEVA: En el barrio de Villanueva, donde viven 69 personas, cerca del barrio de la Iseca Vieja, y de camino a la playa de San Julián, está la ermita de la Virgen de Gracia, muy sencilla, pero de gran belleza.

VILLAVIAD: En Villaviad, está la ermita de San Andrés, del siglo XVI, que alberga en su interior uno de los pocos retablos en piedra de Cantabria. Se encuentra en un hermoso entorno natural, junto a un puente de piedra bajo el que discurre el arroyo del Churrón.

También cabe destacar la Playa de San Julián que con apenas 180 metros de longitud esta inmersa en un magnífico paisaje, entre los abruptos acantilados costeros. Un poco antes de llegar a la playa hay un camino que nos lleva hasta la ermita de San Julián, ahora en ruinas. Merece la pena la vista del Valle de Liendo que se tiene desde aquí, apreciándose el contraste entre el verde del valle y los acantilados de la playa de San Julián.