Daniel Fernández (PSOE) denuncia “constantes fallos” en el ascensor de la Peña del Cuervo

  • El portavoz del Grupo Socialista visita la zona y recibe in situ las quejas de vecinos y vecinas por las molestias que sufren, abocados a subir y bajar escaleras, que además están sucias, mal iluminadas y generan inseguridad, y cargados con bolsas de la compra o carritos de bebé
  • Fernández exige a la alcaldesa que priorice un buen mantenimiento de las instalaciones públicas para evitar su degradación, como ha sucedido con el Mercado de México hasta su reciente privatización. “El PP vende por lotes el patrimonio de nuestra ciudad”, ha denunciado 

El portavoz del PSOE en el Ayuntamiento de Santander, Daniel Fernández, ha denunciado los “constantes fallos” que se suceden en el ascensor de la Peña del Cuervo, que conecta la calle Alta con la calle Castilla, y ha recibido en el lugar las quejas de vecinos y vecinas que sufren “grandes molestias e inconvenientes por estas averías continuas”.

En un comunicado, Fernández ha explicado que los vecinos y vecinas de la zona se ven abocados a subir y bajar escaleras “día sí y día también”, porque “uno de los ascensores no funciona nunca y el otro la mayor parte de las veces tampoco se encuentra en funcionamiento”.

En un vídeo que ha publicado en las redes sociales, el portavoz socialista lamenta que el recorrido alternativo, cuando fallan los ascensores, es “matador”, porque “tienen que transitar por unas escaleras con gran pendiente, suciedad y mala iluminación que genera inseguridad, y además con bolsas de la compra o tirando de carritos de bebé”.

Daniel Fernández recuerda, además, que el Ayuntamiento de Santander paga anualmente 665.000 euros por el mantenimiento de ascensores y escaleras mecánicas, como refleja el Presupuesto recién aprobado de 2024, por lo que “no es normal el estado de franca decadencia en el que se encuentran las infraestructuras de movilidad vertical nuestra ciudad”.

“Nosotros venimos denunciándolo desde el Partido Socialista en muchas ocasiones. No funcionan, no están en buenas condiciones de uso, es un absoluto desastre la gestión del Partido Popular.  Y lo que le pedimos a la alcaldesa de Santander es que, de una vez por todas, ponga solución a estos problemas que tienen los vecinos y vecinas”, ha apelado.

Fernández ha matizado que “no es sólo este ascensor”, sino que el problema de ascensores, rampas y escaleras mecánicas que están “parados y sin uso” se extiende a “otros puntos de la ciudad”, porque “el mantenimiento es fundamental y si no hay mantenimiento las cosas se estropean”. “Ese abandono tiene como consecuencia grandes problemas y grandes inconvenientes para los vecinos”, ha lamentado.

Del abandono a la privatización: la Plaza de México como ejemplo

En el comunicado, Fernández ha valorado el cambio de modelo de gestión que ha anunciado esta semana la alcaldesa de la ciudad, Gema Igual (PP), en el Mercado de México, y lo ha relacionado con el problema de mantenimiento en todas las instalaciones de propiedad pública de la ciudad de Santander.

“Cuando vemos que pasan años, décadas sin realizar los mantenimientos y las inversiones necesarias; que el PP deja que las instalaciones y los equipamientos públicos se degraden, y a continuación privatizan la gestión de todo, entonces tenemos que llegar a la conclusión de que es un proyecto ideológico que tiene como fin vender la ciudad por lotes”, ha argumentado.

Para Fernández, el último “lote” que está privatizando el PP es el de los mercados de abastos, con soluciones como la de ubicar una cadena de supermercado en la Plaza de México que pueden ser bien vistas como solución al abandono que ha provocado el propio PP, pero incertidumbre y muchos riesgos en los 20 años de duración de la explotación”.

“Tenemos serias dudas de cómo se ha realizado todo el proceso, porque el PP tenía la privatización del Mercado de México en el punto de mira desde hace muchos años, hasta el punto de encargar dos veces el estudio de viabilidad, porque al PP no le gustaron las conclusiones del estudio que realizó Mercasa (sociedad pública estatal) en el año 2017.

En aquel estudio, recuerda Fernández, la entidad dependiente de la SEPI apostaba por “una inversión pública municipal para la remodelación y recuperación del valor y el atractivo del mercado de abastos, y una gestión directa del alquiler de los puestos”.

Sin embargo, lo que hace el PP es volver a encargar el estudio de viabilidad a una empresa privada que “esta vez sí ofrece al PP la alternativa que quería: una concesión de obra pública a cambio de la gestión privada y perder el control municipal de lo que allí se haga en las próximas dos décadas”, ha concluido.