En multitud de ocasiones nos podemos encontrar con dudas con respecto a si se puede o no utilizar una grabación como prueba en un juicio, de manera que hemos intentado resolverlas a través de los profesionales de BBMAbogados, para que podáis tener más claro los momentos en los que se trata de un elemento útil para vuestra acusación o defensa.

La validez de una grabación como prueba en un juicio

Mucho se ha discutido acerca de la posibilidad de utilizar una grabación como prueba en un juicio, de manera que vamos a intentar arrojar un poco de claridad a este tema.

Desde un punto de vista general, sí se puede utilizar, y de hecho se trata de una de las pruebas más eficaces a la hora de conseguir condenas y absoluciones.

De esta manera, debemos cambiar el chip con respecto a la falsa idea de que es un tipo de prueba que siempre se rechaza en los juicios.

La duda viene acerca del derecho de la persona grabada a su secreto e intimidad, pero esto no es de aplicación en el caso de que la persona interesada grabe su propia conversación con otra.

No obstante, esto no es tan sencillo como una respuesta de “sí” o “no”, ya que existen determinados cauces que son aceptados, mientras que hay casos en los que estaríamos incurriendo en un delito.

Cuándo se puede y cuándo no se puede realizar la grabación

Debemos partir de la base de que realizar una grabación no es delito si intervenimos en ella.

Sin embargo, es muy importante tener claro que, dependiendo del uso que hagamos de dicha grabación, puede o no constituir delito.

En el caso de que esté destinada a un juicio, es válida y no es delito, pero si por ejemplo la difundimos por redes sociales, sí lo es ya que estaremos cometiendo una intromisión ilícita en la intimidad, el derecho al honor y la imagen de la persona que se vea afectada.

Esto es de aplicación a prácticamente cualquier situación, ya sea la conversación con un familiar, un conocido, el denunciante, el demandado, exparejas, profesionales, etc., pero siempre que se tenga en cuenta que dicha grabación tan sólo podrá ser utilizada en el juicio, y nunca con motivos de chantaje o amenaza a la otra parte.

De esta manera, ¿puedo grabar la conversación cuando voy a recoger a mi hijo o cuando mantengo una conversación con mi ex por teléfono? Sí.

¿Puedo grabar a mi jefe si está teniendo una actitud de mobbing o un comportamiento poco apropiado? Sí.

¿Podría grabar los insultos de mi jefe y ponerlos en las redes sociales? No.

¿Y si se trata de una conversación mantenida entre un compañero y mi jefe? No.

¿Puedo grabar a un compañero de trabajo que me amenaza o causa problemas? Sí.

Es importante que aprendamos los casos en los que se puede utilizar una grabación como prueba en un juicio, ya que de esta forma conseguiremos facilitar una prueba eficaz y con mucha representatividad pero, eso sí, siempre y cuando haya sido obtenida por los cauces adecuados.