Cuando hablan las armas…

Cuando hablan las armas…

LA NUEVA GUERRA EN IRÁN:
80 años de historia, estadísticas y
el fantasma de las derrotas imperiales.

Por más de 75 años, Estados Unidos ha librado una guerra constante en el extranjero. Mientras se gesta un nuevo conflicto con Irán, la historia susurra una advertencia incómoda: la del superpoder que olvidó cómo ganar.

Cuando las bombas atómicas silenciaron el mundo en 1945, Estados Unidos emergió como un gigante indiscutible. Los soldados regresaron a casa entre desfiles y promesas de paz. Sin embargo, esa paz nunca llegó. Desde el fin de la Segunda Guerra Mundial, Washington ha mantenido una huella militar en casi cada rincón del planeta. La lista es extensa: desde Corea y Vietnam hasta Irak y Afganistán, pasando por intervenciones encubiertas en Chile, Nicaragua, Laos y, crucialmente, Irán [1].

Hoy, mientras las tensiones con la República Islámica alcanzan puntos de ebullición, es vital preguntarse: ¿Puede Estados Unidos ganar una guerra contra Irán? Para responder, la historia reciente ofrece un veredicto brutal. En Corea perdió; en Vietnam perdió; en Afganistán perdió; en Irak perdió. Esta no es solo una opinión, es una constatación basada en los objetivos fracasados y el costo humano de décadas de política exterior.

El fantasma de 1953: La herida iraní que nunca sanó

Para entender el actual callejón sin salida con Irán, hay que retroceder a 1953. Irán no es un enemigo natural de Estados Unidos; fue un enemigo fabricado.

En 1951, Mohammad Mossadegh, el primer ministro democráticamente elegido de Irán cometió el pecado capital de nacionalizar la industria petrolera, hasta entonces controlada por los británicos. La respuesta de Washington y Londres no se hizo esperar. Bajo la dirección de la CIA y el MI6, se ejecutó la Operación Ajax, un golpe de estado que derrocó a Mossadegh y reinstauró al Shah Mohammad Reza Pahlavi como monarca absoluto.

Un memo interno desclasificado de la CIA lo confirma sin ambages: El golpe militar que derrocó a Mosaddeq… se llevó a cabo bajo la dirección de la CIA como un acto de la política exterior estadounidense”. Aquella operación, exitosa en el corto plazo, plantó las semillas de un rencor que germinaría 26 años después con la Revolución Islámica de 1979. La actual teocracia iraní no solo se nutre del antiimperialismo; se nutre de un agravio histórico muy real. Cualquier nuevo conflicto no sería el primero, sino el último capítulo de una guerra de 70 años.

El manual de la derrota: Corea, Vietnam, Irak, Afganistán

La tesis del historiador Donald Stoker en su libro “Why America Loses Wars” (Por qué América pierde las guerras) sostiene que Estados Unidos sufre conflictos interminables porque sus líderes ya no saben cómo pensar en la guerra. Van a la guerra sin una visión clara de lo que significa la victoria. Los números respaldan esta tesis.

CONFLICTOPERIODOCOSTO HUMANO (APROX.)RESULTADO ESTRATÉGICO
Guerra de Corea1950-533-5 millones de muertos (en su mayoría civiles)Empate técnico / Fracaso político en la unificación
Guerra de Vietnam1955-752 millones de civiles muertos; 3 millones de refugiadosDerrota militar y retirada
Guerra de Irak2003-11200,000 – 250,000 civiles muertosCaos sectario, auge de ISIS, retirada
Guerra de Afganistán2001-21+100,000 civiles muertos; 10 millones de refugiadosDerrota táctica, retorno de los talibanes

NOTAS:

Corea (1950-1953): Estados Unidos luchó bajo la bandera de la ONU para contener el comunismo. Tres años después, cinco millones de muertos más tarde, la península sigue dividida prácticamente en la misma frontera. El General Omar Bradley, entonces Jefe del Estado Mayor Conjunto, lo llamó “la guerra equivocada, en el lugar equivocado, en el momento equivocado y con el enemigo equivocado”.

Vietnam (1955-1975): La herida más profunda. La nación más poderosa de la tierra arrojó más bombas que en toda la Segunda Guerra Mundial sobre las junglas de Indochina. El resultado fue una retirada humillante en 1975. El Secretario de Defensa Robert McNamara, arquitecto de la guerra, admitió décadas después que Estados Unidos subestimó el poder del “nacionalismo” vietnamita.

Irak (2003-2011): Basada en la mentira de las “armas de destrucción masiva”, la invasión de Irak destruyó un país y desestabilizó todo Oriente Próximo. El resultado fue un Irak fallido, dominado por la influencia iraní. Un ingeniero iraquí lo resumió de manera desgarradora: “Nos retrasaron más de 100 años”.

Afganistán (2001-2021): La guerra más larga de la historia de Estados Unidos terminó en agosto de 2021 con el caótico regreso de los talibanes al poder. 20 años, dos billones de dólares y decenas de miles de muertos después, el resultado fue el mismo que al principio: el grupo que albergó a Al-Qaeda volvió a gobernar.

La nueva guerra: Irán, la derrota anunciada

¿Qué tienen en común Corea, Vietnam, Irak y Afganistán? Fueron guerras asimétricas contra enemigos con una profunda voluntad de resistencia y, en muchos casos, un terreno hostil. Irán multiplica estos factores por diez.

  1. Extensión geográfica y demográfica:Con más de 85 millones de habitantes, Irán no es Irak ni Afganistán. Es una nación-estado con una historia milenaria, infraestructura desarrollada y una población altamente educada y nacionalista.
  2. Capacidad militar asimétrica:Irán ha aprendido de las derrotas de sus vecinos. No pretende ganar una batalla convencional contra la Marina de Estados Unidos; ha invertido décadas en desarrollar una capacidad de guerra asimétrica: misiles balísticos de precisión, drones (como los usados por Rusia en Ucrania) y una red de proxies en Líbano (Hezbolá), Siria, Irak y Yemen. Cualquier ataque estadounidense desencadenaría una respuesta regional devastadora.
  3. La lección de Ucrania:La guerra de desgaste en Ucrania ha demostrado que incluso las potencias medias pueden resistir a gigantes si tienen profundidad territorial y apoyo externo. Irán, además, tiene la llave del estrecho de Ormuz, por donde pasa el 20% del petróleo mundial.

El imperio que olvidó la paz

A modo de conclusión, podemos decir que Estados Unidos ha participado en 201 de los 248 conflictos armados registrados desde el fin de la Segunda Guerra Mundial. Ha gastado billones, ha perdido miles de soldados y ha causado la muerte de millones de civiles. Sin embargo, la victoria política, esa que permite dictar la paz, le ha sido esquiva.

El politólogo Donald Stoker argumenta que el problema radica en una falta de visión estratégica: líderes que confunden tácticas militares con fines políticos. Una guerra con Irán no solo enfrentaría a un enemigo formidable, sino que repetiría los errores del pasado: la subestimación del nacionalismo local, la confianza excesiva en la tecnología y la ausencia de un plan creíble para el “día después”.

La historia no se repite, pero a menudo rima. Y la rima de la nueva guerra en Irán suena inquietantemente a los versos de una derrota anunciada.

JACA, Santander, abril 2026