Creación del Consejo de la Juventud. El Parlamento de Cantabria aprueba la ley de creación del Consejo de la Juventud para fomentar el asociacionismo juvenil y “otorgarle el papel que merece en la sociedad”

Fernández Mañanes ha asegurado que “los jóvenes no pueden ser considerados un colectivo vulnerable, sino uno de los principales activos para hacer frente a los problemas del mundo”

El Parlamento de Cantabria ha aprobado esta tarde la ley de creación del Consejo de la Juventud de Cantabria, cuyo principal objetivo es “fomentar el asociacionismo juvenil, contribuir a su mejor desenvolvimiento y otorgarle la visibilidad que merece su papel en la sociedad”.

“Los jóvenes no pueden ser considerados como un colectivo vulnerable, sino como uno de los principales activos de cambio para hacer frente a los problemas del mundo”, ha subrayado el titular de Juventud.

El consejero de Educación, Cultura y Deporte, Francisco Fernández Mañanes, ha recordado en su intervención en el Parlamento que “esta ley es uno de los compromisos que adquirió este Gobierno con la sociedad cántabra y con los jóvenes en particular”.

“Una vez más, este Gobierno trae al Parlamento la recuperación de un derecho”, ha añadido y ha calificado de “imprescindible” la recuperación de este órgano de participación de las asociaciones juveniles y jóvenes de la Comunidad Autónoma, que el Partido Popular eliminó en el 2012.

“La juventud de Cantabria no quiere un Consejo solo para ellos, no quiere un Consejo para el Gobierno, quiere un consejo para el conjunto de la sociedad civil de Cantabria”, ha recalcado. De esta manera ha enfatizado que este órgano representativo permite “devolver la voz, la participación y en cierta manera la dignidad a la representación y participación juvenil asociada”, haciendo, así, efectivo el mandato contenido en el artículo 48 de la Constitución Española.

Por ello ha considerado que se trata de una herramienta “útil a todos los jóvenes de Cantabria y que además aporta en la construcción de esa sociedad cántabra madura, democrática, libre, participativa y participada, que trascienda los límites de la juventud para que sea reconocido por el conjunto de los ciudadanos y ciudadanas como un elemento también vertebrador de los intereses colectivos de nuestra región”.

Para Fernández Mañanes esta Ley permite recuperar un Consejo de la Juventud “llamado a liderar un tejido asociativo juvenil fuerte, dinámico, que dé respuesta a muchas de las inquietudes que los tienen”.

Según ha asegurado el consejero “ampliar y mejorar la participación inclusiva de los jóvenes, representa un proceso que implica abordar grandes retos, así como esfuerzos por tender puentes entre las instituciones, las organizaciones, las asociaciones juveniles y jóvenes en general, que faciliten una mayor comprensión y entendimiento en la construcción de espacios, y mecanismos orientados a garantizar una participación plena de los jóvenes en los procesos de toma de decisiones”.

El consejero de Educación ha aprovechado su intervención para agradecer su trabajo al grupo de trabajo-que con tanto esfuerzo, tiempo y dedicación- ha posibilitado “la recuperación de un derecho, la recuperación del Consejo de la Juventud, un Consejo de las asociaciones juveniles y de los jóvenes en general”.

Mañanes ha recordado el periplo emprendido en 2015 para recuperar este órgano, un proceso participativo que comenzó de la mano del Consejo de la Juventud de España, y que tras varias reuniones de un comité designado por las propias organizaciones y la puesta en común y validación por parte del tejido asociativo juvenil “podemos decir que estamos ante el Consejo de la juventud que los jóvenes asociados demandan”, ha apuntado.

Fines y funciones del Consejo de la Juventud

El Consejo de Juventud tiene entre otros fines:

-Promover la participación política, social, económica y cultural de la juventud cántabra.

-Difundir entre la juventud los valores de libertad, igualdad, justicia, sostenibilidad, paz y solidaridad, y promover activamente la igualdad efectiva entre mujeres y hombres y la defensa de los derechos humanos.

– Fomentar el asociacionismo juvenil.

 

Además, algunas de sus funciones son:

 

-Actuar como interlocutor con las Administraciones Públicas

-Colaborar con Administraciones, por iniciativa propia o a petición de éstas.

-Ser informado por la Administración de las subvenciones concedidas a entidades locales y a entidades sin ánimo de lucro para la realización de actividades juveniles y de promoción del asociacionismo juvenil.

– Participar en los órganos administrativos que la Administración de la Comunidad Autónoma de Cantabria determine, por afectar su actuación a los derechos e intereses de la población joven.

 

Las políticas de juventud deben favorecer la participación activa de los y las jóvenes en la sociedad, siendo fundamental tener en cuenta sus necesidades, expectativas y opiniones en todos aquellos ámbitos de actuación pública que les afectan directamente como son, entre otros, la educación, el empleo, la vivienda, la cultura, el deporte y la educación en el tiempo libre.

Las asociaciones constituyen un instrumento de integración en la sociedad y de participación en los asuntos públicos, y por ello desempeñan un papel fundamental en los diversos ámbitos de la actividad social. De esta forma, las asociaciones juveniles son el cauce a través del cual los jóvenes cántabros pueden desarrollar colectivamente actividades de su interés y, al mismo tiempo, trasladar a los poderes públicos sus demandas para que sean consideradas por éstos a la hora de definir y desarrollar las distintas políticas sectoriales.

Para fomentar el asociacionismo juvenil, contribuir a su mejor desenvolvimiento y otorgarle la visibilidad que merece su papel en la sociedad, desde el Ejecutivo cántabro se considera imprescindible recuperar la existencia del Consejo de la Juventud de Cantabria.

La Asamblea General de la ONU adoptó en septiembre de 2015 la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, un plan de acción a favor de las personas, el planeta y la prosperidad, que también tiene la intención de fortalecer la paz universal y el acceso a la justicia.

La Agenda plantea 17 Objetivos con 169 metas de carácter integrado e indivisible que abarcan las esferas económica, social y ambiental. En la actualidad nadie podría poner en duda que las generaciones más jóvenes son actores fundamentales en la implementación de la Agenda 2030, ya que representan la tercera parte de la población mundial, y por su gran capacidad de transformación, en tanto expresan las sensibilidades del mundo contemporáneo.