San Miguel de Aguayo

Ayuntamiento San Miguel de Aguayo
Localidad San Miguel de Aguayo
Dirección Barrio La Iglesia, s/n
Código Postal 39491
Habitantes: 142

El municipio de San Miguel de Aguayo, nacido como tal en el S. XIX durante la creación de los Ayuntamientos constitucionales como resultado del fraccionamiento en tres municipios de la antigua Hermandad de Cinco Villas, ocupa una extensión de 36 km.2 en los que se asienta una población de poco menos de 150 habitantes.

En términos de este municipio se conserva aún un patrimonio de notable interés, ejemplo del cual lo constituye la iglesia de San Miguel de Aguayo del S. XVI en la que se conserva un interesante retablo del S. XVIII. En esta misma localidad se encuentra asimismo la torre de los Gómez de Bárcena de cuatro pisos de altura. En Santa María de Aguayo es de consignar la existencia de su iglesia, del S. XVI en la que se conserva un cáliz cuya donación es atribuida a Juana de Austria.

Las principales festividades que en la actualidad se celebran en este municipio son, las de San Miguel, el día 29 de septiembre, y la Octava del Corpus el 5 de junio.

Este ayuntamiento está formado por estos 3 núcleos municipales:

SAN MIGUEL DE AGUAYO: Situado al sur de la comarca Pas-Iguña, se halla ésta localidad de 82 habitantes, que es la capital del municipio. Dista 69 km de Santander.

En la parte septentrional de las tierras de Campoo, y, por lo tanto, en el límite con las Asturias de Santillana se encuentran los montes de Aguayo, tierras de pastos de verano desde tiempo inmemorial para los valles que descienden hasta el mar.

A lo largo de la Epoca Medieval y en los albores de la Epoca Moderna, las aldeas de los montes de Aguayo habían creado el distrito que conocemos con el nombre de Hermandad de las Cinco Villas, tomando personalidad en el siglo diecinueve la aldea de San Miguel de Aguayo, como capital de uno de los municipios en que se dividió la vieja Hermandad.

En torno, probablemente a la formación de unos centros religiosos, se constituyen varios poblamientos, que toman los nombres de estas advocaciones religiosas, San Miguel, Santa María y Santa Olalla. De este modo, las gentes de estos lugares se vinculan inicialmente a los abadengos del territorio, o a los foráneos que ejercen allí derechos señoriales, como habría de suceder con el abadengo de Sahagún, con respecto a San Miguel de Aguayo.

A partir del siglo trece predominan las dependencias de aquellos hombres a los linajes solariegos, los Hoyos y Quevedos, tal como se constata en el Becerro de las Behetrías. Incluso un linaje recibe la denominación del territorio, la casa de Aguayo, cuyos titulares de la primera mitad del siglo trece participan en las conquistas que realiza el Rey Fernando Tercero en Andalucía.

Nos parece que pueda generalizarse el dominio de los Lara en tierras de Campoo a estos lugares del Norte de la Merindad, según se constata ya tardíamente en el Apeo de 1404, con respecto a Santa Olalla y San Miguel, cuyas gentes se especifica que eran de behetría y no pagaban ningún derecho ni al rey ni al señor de Lara.

Aún cuando las gentes de San Miguel de Aguayo, integradas en la hermandad de las cinco Villas, aparecen vinculadas al proceso institucional general de Campoo, estando representadas en el gobierno de la Merindad y Corregimiento y asistiendo a las juntas generales del territorio, los diversos lugares alcanzaron un desarrollo institucional singular, puesto que San Miguel había de ser de señorío secular, tal como aparece en el informe de Floridablanca de 1785.

Aquellas tierras sirvieron, como ya hemos señalado, de praderías para el ganado del territorio, formándose un pequeño embalse en la parte occidental de la aldea de San Miguel, en la que se significa la torre medieval del mayorazgo de los Gómez de las Bárcenas.

En 1835, y en desarrollo del Real Decreto de 23 de julio, aparece individualizado, dentro del partido de Reinosa, el municipio de San Miguel de Aguayo, que comprendía las citadas aldeas de San Miguel, Santa María y Santa Olalla.

La antigua iglesia parroquial es un edificio de sillería del siglo XVI. En 1966 la espadaña fue destruida por un rayo, ocasionando el derribo de la cubierta de la nave. Aún permanecen las bóvedas del ábside y crucero. El retablo mayor es salomónico, de principios del siglo XVIII, siendo original el calvario. El retablo lateral, de mediados del siglo XVIII, está muy deteriorado, pero su imaginería es original.

Entre otras edificaciones de tipo civil, nos encontramos con la torre de los Gómez de Bárcena, con cuatro pisos en altura –la última la constituye la buhardilla o mansarda, con cubierta a cuatro aguas sobre planta cuadrada. Destaca el detalle ornamental de los huecos, resuelto con alfiz escalonado o en zigurat. 

SANTA MARÍA DE AGUAYO: Dista 2 km de San Miguel de Aguayo. Cuenta con una población de 53 habitantes. Se alza 860 m sobre el nivel del mar. Destaca aquí su iglesia parroquial, que data del siglo XVI, en el que se halla un cáliz donado por Juana de Austria. En esta localidad se conservan varias viviendas de tipología montañesa datadas en el siglo XIX.

Continuando por la localidad, observamos vestigios de lo que fue una arquitectura civil de calidad, que se remonta al siglo XVI. En una casa muy transformada se encuentra un escudo de cueros recortados que muestra un caballero, castillo, etc. Estas armas se repiten en otra edificación cercana, resto de lo que pudo ser un palacio, que conserva en una de sus fachadas ventanas cuadradas bajo guardapolvo y otras con arco rebajado.

SANTA OLALLA DE AGUAYO: Esta localidad se encuentra separa de la capital municipal por 2,5 km. Tiene una altitud de 784 m sobre el nivel del mar y sólo 7 vecinos forman el núclo de población.

En cuanto a la arquitectura religiosa, la iglesia de Santa Olalla se comenzó en el siglo XVI, siendo la más antigua del municipio. La iglesia de Santa María es quizá del siglo XVII, y la de San Miguel es posterior. Aunque no tienen mayor interés forman un bonito conjunto con el paisaje, sobre todo la última, cuya torre es bastante vistosa al exterior.

Existió una antigua ermita de la que ya no queda nada en el llamado Alto de la Ormita. Por esa zona se puede realizar un bello recorrido hasta el Embalse de Alsa, sin duda un hermoso lugar donde recrear la vista.