Ruente

Ayuntamiento Ruente
Localidad Ruente
Dirección Ruente, s/n
Código Postal 39513
Habitantes: 1.001
Superficie 65,9 km2

El término de este municipio se conformó con la suma de tres de los diez concejos que integraban el valle de Cabuérniga, uno de los de la Merindad de las Asturias de Santillana, concretamente los que ocupaban el flanco norte occidental de la antigua jurisdicción. Tiene 1.001 habitantes por 65.9 Km2 y una extensión de 14.309 h/km².

Aunque las iglesias aparecen vinculadas al monasterio de Cardeña y otros señoríos eclesiásticos hacia el año mil la mayor parte de los vecinos eran de behetría, con capacidad de vincularse a quien quisieran. Ello no fue óbice para que acabaran cayendo bajo la jurisdicción de la casa de la Vega, de la que solo lograrían emanciparse mediante el famoso Pleito de los Valles, sentenciando en grado de revista el ano 1581. Fundadores de la provincia de los Nueve Valles realengos resultantes de dicho pleito. En su Casa de Juntas de Puente San Miguel se gestó la provincia de Cantabria, ya en el siglo XVIII.

El municipio de Ruente ha permanecido sin variaciones desde su conformación en 1882, si bien pasó de depender del partido judicial de Puentenansa al de Cabuérniga en 1835, y hace cuarenta años al de Torrelavega. Su pertenencia a la Mancomunidad Campoó-Cabuérniga permite el aprovechamiento de los recursos agro-ganaderos y forestales de la finca mancomunada. Está situado en una llanura aluvial, nada frecuente en Cantabria, conformada por el río Saja, que se sitúa al fondo del valle.

Es también, el primer municipio cabuérnigo, se accede desde Cabezón de la Sal por la carretera que discurre por el Real Valle en dirección a Reinosa. Este territorio, situado en pleno valle del Saja, compatibiliza su tradicional actividad agropecuaria basada en las explotaciones de vacuno, con una actividad turística sustentada en su apreciable gastronomía (cocido montañés) y en la calidad de los buenos equipamientos hosteleros con los que cuenta.

La actividad ganadera continúa siendo importante y representa un punto de inflexión entre la ganadería de aptitud láctea y de aptitud cárnica; dado que la primera de ellas desaparece a medida que nos adentramos en el Valle de Cabuérniga.

En cuanto a la actividad industrial y comercial, no existe tradición en el municipio, si bien la cercanía a Cabezón de la Sal permite a muchos cabuérnigos encontrar allí empleo en estos sectores, además de satisfacer sus necesidades comerciales.

La tendencia natural, la proximidad física y de los servicios han entrelazado este municipio con el de Cabezón de la Sal, de modo que la Textil Santanderina y pequeños talleres se han nutrido en alguna medida con trabajadores del municipio, especialmente de los núcleos de Ucieda y Ruente.

Otra actividad económica importante era la derivada de los aprovechamientos forestales del Monte de Ucieda y Monte «Aá». En la actualidad es residual, por cuanto existe una clara limitación del aprovechamiento de madera.

No obstante, se está consolidando la comarca como núcleo industrial especializado en el mueble.

Se ha cultivado aquí en el siglo XVIII el lino, junto con el maíz, las alubias y los nabos. En La Miña, en el siglo XIX, había cultivos de trigo y cebada. Pero la ocupación preferente era la ganadería, sobre todo las vacas de raza tudanca. El traslado de las vacas a los puertos lo describía Manuel Llano: «Cuando llegó la primavera, subieron las cabañas a los puertos… ¿Brañas de la Cardosa, puertos de Palombera, encrucijadas y laberintos de Sejos, cumbre de la Lobezna, canal de la Fuentona, montes temerosos, riberos sombríos ….!

Es precisamente La Fuentona una referencia cultural puesto que el gran caudal que aporta, que surca el núcleo de población da nombre incluso al Coro Ronda «La Fuentona». Para la venta de este ganado es famosa la feria de Ruente que se celebra el último domingo de octubre en el paraje conocido como la «nogalea», en alusión a los nogales allí existentes.

En Ucieda se citan cinco molinos harineros, en Ruente dos y un batán, mientras que en Barcenillas se habla de un molino de dos ruedas. En Ruente, en el cauce de la Fuentona existían dos «fábricas de luz», de las que aún se conservan las infraestructuras. Tradicionalmente ha tenido mucha importancia la caza mayor, así como la pesca de truchas en el río. Es bastante estimada la fruta de este municipio (peras, manzanas. ciruelas …. además de nueces y castañas).

En Ucieda había un herrero. Gran parte de los vecinos del lugar se dedicaban a la carretería, sobre todo para transportar maderas, en las épocas en que se lo permitían las ocupaciones del campo.
Los núcleos de población de este municipio son:

BARCENILLAS: La casona de Calderón de la Barca, con soportal de doble arco, gran tejaroz y escudo en la fachada oeste, así como otras casas típicas muy bien conservadas. Merece la pena pasear por las calles empedradas de este pueblo, a través de sus alineaciones de casas típicas y escudadas como las de la plaza del Cantón. Pueblan Barcenillas un total de 127 personas.

LAMIÑA: El vestigio más antiguo del municipio es la ermita de San Fructuoso en La Miña. Se trata de una edificación humil- de situada en la parte alta del pueblo que ya es citada en el año 978 en el Cartulario de Covarrubias: «in Kaor- nega ( Cabuérniga ), illo monasterio Sancti Fructuosi que vocitant illa Mima ( La Miña )». Viven en este pueblo la cantidad de 74 pesonas.

De esta época se han conservado dos pequeñas columnas con sus capiteles, un bellísimo y valioso sarcófago, con una cruz procesional asturiana y una pila de agua bendita en la iglesia del pueblo con sogueado y decoración prerrománica, traida sin duda de esta ermita de San Fructuoso.  Tras una excavaciones en la zona apareció una necrópolis medieval y los restos del antiguo monasterio de San Fructuoso. La ermita que vemos hoy es ya del siglo XVII. Del pueblo merece la pena admirar las casas típicas con balcones y solanas de vigas talladas.

RUENTE: Ruente,que cuenta con 284 habitantes, es la capital del municipio del mismo nombre y una hermosa localidad con muchos atractivos. Reúne la mayoría de los servicios de esta zona y se encuentra perfectamente comunicado, a pocos kilómetros de Cabezón de la Sal.

Comenzaremos destacando un extraño puente de escasa altura y ocho ojos que cruza «La Fuentona», surgencia natural de carácter intermitente que sale de una cueva a escasos metros. Este riachuelo entrega sus aguas poco después al Saja. Todo ello, en medio de un extraordinario parque – merendero que hace de este lugar uno de los más bellos de Ruente y un entorno verdaderamente agradable para disfrutar de la naturaleza.

No podemos dejar de reseñar en cuanto a arquitectura civil se refiere, el palacio de Mier y la casona de la Nogalera. La Nogalera es una construcción del siglo XVIII, mientras que el palacio de los Mier es posterior. También se conserva un valioso humilladero, adosado a otra construcción, con la cruz original, muy popular, con diversas escenas: Animas del Purgatorio, camino del Calvario, Cristo atado a la columna… Se trata de uno de los humilladeros más interesantes y conocidos de Cantabria.

UCIEDA: En el pueblo de Ucieda, se pueden admirar algunas casonas con sus solanas y escudos, ventanas enrejadas y balcones de púlpito. Fue el pueblo de los Gutiérrez Cueto, ascendientes de los pintores María Blanchard y Antonio Quirós. Cabe destacar entre toda esta arquitectura, el palacio de Escagedo, una amplia construcción del siglo XVIII, con imponente arcadura y escudo en el frontal, magnífico ejemplo de la sobriedad que la nobleza montañesa imprimía a sus casas.

Ucieda también es muy popular por albergar la famosa «Fiesta del Cocido», a la que acuden numerosos asistentes para degustar este conocido plato montañés.