
Porque nuestro objetivo, cuando estuvimos planteándonos qué hacer, es mejorar la salud de los cántabros. Nuestro objetivo no es tener el mejor sistema sanitario del mundo, no. Nuestro objetivo es que los cántabros tengan la mejor salud posible.
Para eso, tenemos que tener un buen sistema sanitario, pero también tenemos que tener buenos programas de prevención y tenemos que procurar que los cántabros se cuiden, se cuiden lo máximo posible. Y es un poco el reforzamiento de esta área de salud pública que para nosotros era muy importante, por eso decidimos el cambio de nombre, porque queríamos mejorar la salud de los cántabros.
Santanderino, de 66 años, ¿en qué le impulsó a estudiar la carrera de medicina?
Pues, realmente, no tengo un recuerdo yo de adolescencia de que expresamente me gustara la medicina. Y, sin embargo, cuando hice COU, no sé por qué razón, no sé si había alguna serie de televisión o habría alguna cosa, pues fue precisamente estudiando COU cuando decidí estudiar medicina y me apeteció estudiar medicina, pero no tengo una clave especial de por qué. Si surgió hablando con compañeros o surgió por alguna cuestión en especial que no recuerdo, sé que eso sí, que fue en COU.
Dentro de la decisión de estudiar medicina, ¿Qué es lo que más le atraía?
Me atraía en general la medicina, el mundo que rodeaba la medicina, la enfermedad, la posibilidad de curar gente, que luego, con el transcurso de los años, pues la verdad es que fue cambiando, porque al acabar medicina y entrar en el contacto con el mundo sanitario, me di cuenta de que a mí lo que me gustaba era la gestión.
Me di cuenta de que las organizaciones podían hacer las cosas de una forma distinta, o por lo menos yo creía que se podían hacer de una forma distinta, y que lo que realmente me apetecía y me gustaba era la gestión, y por eso me dediqué a formarme en gestión y me adentré en este mundo de la gestión.
Tras acabar la carrera en Cantabria, en la Universidad de Cantabria, hizo cirugía, creo que fue. Sí. ¿Cuál ha sido el desarrollo profesional?
Pues en principio estuve trabajando en clínica en el Plan Regional sobre Drogas como médico en un centro asistencial, pero luego, ya le digo, pasé a dedicarme a la gestión y primero me encargué de la coordinación asistencial del Plan Regional sobre Drogas y luego ya la dirección de todo el Plan Regional sobre Drogas. Ahí estuve un tiempo y luego ya pasé a otras cuestiones de dirección, ya más en el ámbito de los servicios sociales, y ya mi carrera ya es dedicada a la gestión, básicamente. Luego pasé a ser delegado del Gobierno para el Plan Nacional sobre Drogas, a ser gerente de hospitales y a dedicarme en cuerpo y alma a la gestión.
Pero su llegada al Gobierno ha cambiado algo importante, que es la denominación de la consejería. Evidentemente, uno de los pilares básicos para una sociedad es la salud. Sin salud, ni educación, ni cultura, ni ingeniería, ni nada de nada de nada. ¿Por qué el cambio ese tan racional, por otra parte, del nombre de la consejería de Sanidad, que se entiende que, claro, para que exista la sanidad, primero tiene que haber la enfermedad, o sea, tiene que haber una ausencia de salud? ¿Cómo es que se ha dado ese paso?
Porque nuestro objetivo, cuando estuvimos planteándonos qué hacer, es mejorar la salud de los cántabros. Nuestro objetivo no es tener el mejor sistema sanitario del mundo, no. Nuestro objetivo es que los cántabros tengan la mejor salud posible.
Para eso tenemos que tener un buen sistema sanitario, pero también tenemos que tener buenos programas de prevención y tenemos que procurar que los cántabros se cuiden, se cuiden lo máximo posible. Y es un poco el reforzamiento de esta área de salud pública que para nosotros era muy importante, por eso decidimos el cambio de nombre, porque queríamos mejorar la salud de los cántabros.
¿Cuáles son los retos más importantes que tiene en este momento el sistema de salud del cántabro?
El reto más importante es la ausencia de profesionales, la ausencia de médicos y la futura ausencia de enfermeras. Dentro de un par de años ya vamos a tener un serio problema también de ausencia de enfermeras, porque eso dificulta mucho la organización del sistema sanitario, dificulta mucho la prestación de la asistencia tal y como la tenemos concebida ahora. Entonces, nos va a obligar a introducir cambios organizativos, nos va a obligar a introducir cambios en las formas de ejercer la medicina, en las formas de ejercer los cuidados, nos va a obligar a un proceso en el cual forma parte de la política, pero también forma parte de los profesionales y también los ciudadanos van a tener que opinar mucho en este proceso. Yo creo que ese es el mayor reto que tenemos por delante.
Luego están los propios de la organización, como las listas de espera, la atención primaria, etc. Pero para mí la clave está en que si no somos capaces de atraer profesionales y mantener una ratio alta de profesionales como la que tiene esta región, vamos a tener serios problemas.
Bueno, parece obvia la solución. El presupuesto. Pagar mejor a los médicos y pagar mejor a las enfermeras para que no se marchen a otros países u otras regiones de España donde cobran más dinero, ¿no?
No, no es ese el problema. De hecho, los salarios que tiene nuestra comunidad son muy competitivos. Es más, estamos por encima de la media.
Por tanto, el problema no es de recursos económicos. El problema es de hacer atractivos los puestos de trabajo. Yo creo que en estos momentos, y lo estamos viendo, la atención primaria no está resultando atractiva para los médicos jóvenes.
De hecho, no se cubren las plazas MIR siquiera. Me parece que es muy significativo que 3.600 médicos jóvenes no hayan elegido 450 plazas de familia y las hayan dejado vacantes. Yo creo que esa es la gran pregunta que tenemos que hacer.
¿Por qué se han quedado 400 plazas sin cubrir? Y 3.600 médicos han preferido no elegir, han preferido volverse a presentar el año que viene, han preferido hacer otras cosas. Y eso es muy significativo de que la atención primaria a los jóvenes médicos, a los jóvenes profesionales, no les atrae, no les resulta atractiva. Y ahí tenemos que reflexionar todos de por qué está ocurriendo esto.
Insisto, no es un problema de retribución. La retribución sería fácil, aumentar los salarios. Pero hay comunidades que han subido y han hecho ofertas muy interesantes y tampoco han cubierto sus ofertas y siguen teniendo dificultades.
Creo que la atención primaria merece una reflexión muy seria de lo que es. Atención primaria se ha pasado a convertir el centro de salud, la parte comunitaria y la parte preventiva debido a la presión asistencial. La ha perdido mucha fuerza.
Creo que hay que volver a reforzar eso. Creo que hay que reforzar el respeto al médico de atención primaria. Desgraciadamente, en el modelo social que tenemos se ha perdido mucho el respeto hacia los profesionales y el prestigio.
El médico antes era una persona prestigiada a la cual se le tenía mucho respeto y hoy en día no se le tiene. Y creo que eso está contribuyendo a que haya una huida de los profesionales de medicina a otras especialidades. Y en este debate yo creo que no lo estamos haciendo en profundidad.
Estamos hablando mucho de la reforma de la primaria, pero tenemos que entrar en los por qués. Y yo tengo que decir que no tengo ni la solución ni la varita mágica, por desgracia. Creo que sí que tengo argumentos para el debate y que podemos estar hablando mucho acerca de ello, pero que desgraciadamente ni soluciones ni varitas mágicas hay en este tema, que no sea abordarlo muy en profundidad con los estudiantes de medicina, abordarlo muy en profundidad con los médicos jóvenes, qué esperan ellos, qué aspiraciones tienen, cómo conciben la medicina, cómo valoran el trabajo que se hace para ver qué respuesta podemos dar con el sistema.
Quizás la promoción, porque no nos olvidemos que en la sociedad hoy en día casi se mueve por lo que se ve, lo que se oye en los medios de comunicación. Quizás en los últimos años ha habido un montón de series, televisión, grandes series, muy buenas series, pero que siempre han incidido en la figura de los grandes hospitales, de los doctores, de ese mundo. Y quizás, digo, eso es lo que ha traído a los jóvenes a hacer medicina ya pensando solamente en eso, que es el gran hospital. Recuerdo que hace muchos años sí que hubo alguna serie de médicos del pueblo, pero posiblemente sea eso lo que está de moda, lo que atrae.
Pues posiblemente. Hombre, es verdad que nuestros jóvenes hoy en día son nativos digitales, viven una sociedad muy tecnológica y eso está en los hospitales, no está en la atención primaria.
Y puede ser una tendencia que tengan hacia la atracción que puede tener un hospital. Pero yo creo que cuando conseguimos empatizar con ellos, cuando conseguimos hacerles ver la parte humanista que tiene la medicina, pues muchos de ellos dicen, esa perspectiva yo no la tenía contemplada. Entonces yo creo que por eso decía que tenemos que entrar en este proceso de reflexión entre todos para tratar de que la atención primaria sea más atractiva.
Claro, y la primera línea, yo como medio de comunicación lo que veo es la promoción y difusión de la labor, esa humanidad del médico. Bueno, esperemos que ese tema se solucione porque la verdad es complicado y yo no había recapacitado en ello, pero lo entiendo perfectamente, porque los jóvenes ven series como House, y claro, ven ese mundo y a ese mundo se dirigen directamente, no quieren saber nada mas. Bueno, los problemas quizás, aparte de estos, está el envejecimiento de la población, las patologías crónicas que se llevan mucho dinero, entre ellos soy uno de los que estoy metido en ese mundo con mi artritis reumatoide y con problemas en los ojos. ¿Va a haber fondos para continuar y para seguir con la política actual?
Yo creo que sí, vamos a ver, mire, yo recuerdo que este debate de siempre, la sostenibilidad del sistema sanitario, no recuerdo nunca, desde que se creó la ley general de sanidad ya estábamos discutiendo de si sería sostenible o no sería sostenible y cada año seguimos discutiendo lo mismo. Yo creo que los españoles nos hemos dado un sistema público sanitario y que vamos a poner los medios por encima de otra serie de necesidades para mantener este sistema sanitario. Es cierto que el encarecimiento que ha ocurrido en los últimos años con las tecnologías, con la aparición de nuevos medicamentos que son carísimos, pero claro, que curan cosas que antes eran incurables, lo que tenemos que ser conscientes es que la vida, los años de vida de los españoles pasan de 80 años y además con un estado de salud aceptable, que eso es lo importante, no es no llegar, sino que estamos llegando con un estado de salud.
Y eso es, por un lado, que tenemos un estilo de vida que no es demasiado pernicioso y más o menos sabemos cuidarnos los españoles y por otro lado que tenemos un buen sistema sanitario. Pero claro, eso implica que hay que dedicarle presupuesto e implica que hay que estudiar también y racionalizar mucho más las cosas que hacemos y hacerlas más, un poco con sentido común. No podemos tener un sistema sanitario basado, cuando se concibió en una época que no había prácticamente autovías en nuestro país, que no había aves, que aviones prácticamente solo tenían Madrid y Barcelona y hoy en día tenemos unas comunicaciones muy buenas y tenemos que poner un poco de racionalidad en la distribución de recursos en todo el país.
No todos tenemos que hacer todo tipo de trasplantes en todas partes, sino que empezar a concentrar y a hacer más eficiente el sistema. Evidentemente, a todos nos gustaría tener en la puerta a casa el mejor hospital, obviamente. Quien vive en Santander tiene acceso a una equidad mucho más rápida que quien vive en Potes, pero no podemos poner un baldecilla en Potes.
Esto es así. Entonces, deberemos empezar a introducir mecanismos de eficiencia, porque al final la eficiencia es justicia social. O sea, lo que te permite ser eficiente te permite redistribuir los recursos a otros que los necesitan.
Entonces, creo que nuestra gran apuesta de futuro es esta, es buscar la eficiencia para que la accesibilidad de todo el mundo sea la mejor posible a los resultados. Hasta ahora la accesibilidad la hemos basado mucho en acceso a edificios, que estuvieran cerca los centros de salud, que estuvieran cerca el consultorio, que estuvieran cerca el hospital. Yo creo que ahora, con los avances de la medicina, lo que tenemos es que favorecer la accesibilidad al mejor resultado posible.
Y si al mejor resultado posible a usted se le dan en La Paz, pues en La Paz se le atiende. Si el mejor resultado posible a un señor de Sevilla se lo damos en Valdecilla, le atendemos en Valdecilla. Pero que tenga la posibilidad de venir y que tenga el mismo derecho que el que vive aquí en Santander.
Yo creo que por ahí va la justicia social de nuestro sistema
¿No cree que los políticos tienen bastante culpa? Claro, la culpa siempre es del que está en el gobierno, y siempre la oposición le echa la culpa al que está en el gobierno, independientemente de las siglas, porque eso es así. Entonces, ¿no cree que en esta, por ejemplo, reivindicación de que Potes haya un Valdezilla, la culpa en realidad es de los políticos de Potes que dicen, pues nosotros lo vamos a tener y cuando lleguemos al poder vamos a luchar por tener aquí un Valdezilla?
Yo creo que la sanidad está muy politizada, pero también creo que hay que hacer política sanitaria, que son cosas distintas, pero hay que separar de lo que es la política sanitaria de la politización de la gestión sanitaria. La gestión que esté en manos de gestores profesionales que presten la mejor asistencia sanitaria, y discutamos de política sanitaria, discutamos de cartera de servicios, discutamos de qué sanidad queremos, de qué plan de tabaquismo, de qué plan contra el infarto vamos a hacer, pero cómo se gestiona, dejémoslo separado y no influir políticamente en estas cuestiones.
Un alcalde no tiene que decidir acerca de un consultorio, lo decidirá el gerente de atención primaria. No podemos exigir medidas políticas cuando son medidas de gestión de sanidad. Si tiene que haber un médico, si tiene que haber dos, si tiene que haber un geriatra o si tiene que haber un psiquiatra, esos son decisiones de gestión que la política no debiera entrar.
Bastante tenemos y deberíamos ser capaces los políticos de plantear un pacto sanitario, de qué modelo de salud queremos, de qué estilo de vida saludable queremos para los españoles, qué recursos hay que poner, con qué lo vamos a pagar. Creo que tenemos muchos temas para debatir los políticos y que es en lo que nos deberíamos entrar. Desgraciadamente tiene usted razón, está demasiado politizada la sanidad hasta el último de los recursos.
¿No se dedican muchos mas recursos a la atención hospitalaria que ala atención primaria?
En general ha tenido menos recursos, en Cantabria no. En Cantabria yo creo que hay un poco de confusión con esto del 25%, que todo el mundo reclama que el 25% del presupuesto vaya para la atención primaria. En Cantabria no debiéramos mirarnos en ese 25% por una razón, porque tenemos un hospital como Valdecilla que está sobredimensionado para lo que es la comunidad autónoma de Cantabria.
Eso quiere decir que tiene unos sobrecostes que incrementan el presupuesto sanitario. Si quisiéramos poner la atención primaria a ese 25%, sin descontar ese sobrecoste, pues realmente estaría sobrefinanciada la atención primaria. Entonces, en este momento, si quitáramos el sobrecoste que supone Valdecilla, aquí estaríamos muy cercanos ya de ese porcentaje.
Tenemos una red de atención primaria muy grande, tenemos una ratio de médicos y de enfermeras por encima de las mejores de España, por encima de la media, en atención primaria, y estamos muy bien. Evidentemente, soy consciente de que hay regiones que no, que tienen unos déficits importantes, pero en nuestro caso sí que al hablar de este tema pediría, por favor, que no olvidemos que hay una parte del presupuesto del Hospital Márquez de Valdecilla, del cual nos sentimos todos muy orgullosos, pero que hay que pagarlo y que eso distorsiona el presupuesto.
Uno de las luchas políticas en salud, en sanidad, es el tema de las listas de espera. Vuelvo a decirlo, independientemente del partido que esté en el gobierno, independientemente del partido que esté en la oposición, siempre desde un lado se ve la botella medio llena y desde el otro medio vacía. Siempre cuando bajan desde la oposición se acusa de que ha habido manipulación de cifras y desde el gobierno se dice que no.
Bueno, vamos a ver, yo ahí no estoy muy de acuerdo. La lista de espera o son altas o son bajas.
¿Pero siempre se incluye a los mismos?
No, no, pero esto vamos a ver. Las listas de espera son un mecanismo de gestión, no es un objetivo. Y las listas de espera se refieren siempre a procesos que pueden esperar. Los procesos urgentes de cáncer, de cardiología, de neurología, esos no están nunca en la lista de espera, se atienden inmediatamente.
Y cualquier ciudadano de Cantabria lo ve. Cuando hay un problema urgente no hay lista de espera. Pero yo estuve en una comunidad autónoma gestionando la sanidad con personas que me he traído de esa comunidad autónoma para gestionar aquí y conseguimos bajar las listas de espera a 45 a 50 días.
Y aquí lo volveremos a hacer y desde que estamos había empezado a cambiar la tendencia y bajan. O sea, la lista de espera es un problema de gestión, de gestionar bien. Y aquí han estado subiendo ocho años seguidos.
Y no me digan la pandemia, porque todas las comunidades han tenido pandemia y en ocho años no ha habido pandemia y han seguido subiendo. Nosotros hemos invertido la tendencia y están bajando porque estamos cambiando la gestión, poniendo más recursos, poniendo incentivos a los profesionales, llegando a acuerdo con los profesionales, gestionando de otra manera. O sea, que no estoy de acuerdo con que… Evidentemente siempre es un arma arrojadiza, lo sé, pero yo creo que también hay que valorar la gestión que se hace.
Y en nuestro caso está confirmada la tendencia al descenso. ¿No tan rápida como quisiéramos? Pues no, efectivamente. No tan rápida como quisiéramos porque realmente tenemos los recursos que tenemos y están trabajando no al 100%, están trabajando al 120%.
Tampoco podemos pedir más a nuestros profesionales porque no podemos desgastarles más. Pero si se mantiene esta tendencia en un plazo muy razonable de tiempo, que es a finales de año, tendremos unas cifras en lo que la media de cualquier otra comunidad, no como ahora que estamos muy por encima.
Bien, es verdad que algunos doctores de la atención primaria se quejan del excesivo número de pacientes que tienen que atender por día y el poco tiempo que tienen.
Sí, pero esto yo quiero también aclararlo. Esto es un problema de muy pocos sitios en Cantabria. La media de Cantabria de pacientes por médico está en 28.
Es verdad que hay algunos centros que tienen un exceso de agenda y pasan de los 35, pero hemos adoptado medidas para que esto tenga solución y los médicos ninguno tenga una agenda de más de 35. Y se están haciendo programas especiales por la tarde o en refuerzo de otro compañero que viene de otro sitio, de otro centro, a absorber ese exceso de demanda para que los médicos no se pasen de su agenda. Y lo estamos consiguiendo y, por tanto, ahora lo que vamos a hacer es aumentar las plantillas en esos centros que tienen esos problemas porque, insisto, no es en todos.
La mayoría de los centros de salud de Cantabria no se llega a esas cifras. Hay algunos que, o porque tienen una población muy envejecida, que gastan más consultas, o porque tienen muchas residencias de mayores, que también requieren un esfuerzo especial, o porque es una población muy demandante. Es verdad que esos centros tienen más presión que otros.
Pero, en términos generales, yo creo que la política que estamos llevando a cabo de absorción de demanda y de refuerzo está funcionando y estamos manteniendo un nivel en el cual ningún profesional ve a más de 35 pacientes al día en su agenda.
Uno de los miedos que puede tener una persona con una enfermedad crónica en activo, y quizás en esto personalice, yo tengo artritis reumatoide y a mí, en su día, se me diagnosticó y, al poco tiempo, se me puso un tratamiento biológico, un medicamento mira, algo maravilloso, el invento del siglo, para que lo disfruten. Mi miedo era que yo le decía al doctor, bueno, y cuando me jubile me van a seguir dando esto porque, a lo mejor, luego ya, como no valgo para nada, me lo retiran.
No, para nada, en absoluto. El derecho a la salud en este país es universal, independientemente de que uno trabaje o no trabaje, en la situación en que esté. Nosotros tenemos una sanidad que es universal y gratuita.
Gratuita no quiere decir gratis, porque cuesta mucho dinero, pero es gratuita. Y ese es un derecho inalienable para cualquier ciudadano español y más, para otros muchos ciudadanos que están residentes en suelo español que tienen derecho también a eso. Y eso no va a cambiar, no va a cambiar en absoluto.
Y eso no está cambiando. Usted no habrá notado que le hayan planteado ningún cambio. Lo que hay es nuevos fármacos distintos que van entrando en el mercado y que, bueno, pues vamos ajustando a las necesidades del mercado.
Claro, porque mi pregunta era al rheumatólogo en cuestión, ¿cuántos cántabros nos estamos pinchando de dos mil y medio? Pues igual, dos mil, pero ¿cómo puede ser? El costo es tremendo. Era en aquellos años que yo pregunté, el costo era 500 euros cada tres semanas. Entonces, multiplicándolo, por eso mi prevención era eso. Ah, porque claro, yo pregunté, ¿y cómo es que la Seguridad Social se gasta tanto en esto? Y entonces me explicó que era para mantenernos activos.
Bien, pero bueno, pero en cualquier caso, la gente que ha trabajado toda su vida y que ha mantenido el sistema con sus impuestos, cuando se jubila, por cierto, que también sigue pagando impuestos, porque un jubilado sigue pagando impuestos, tiene derecho a seguir manteniendo todos los tratamientos. Por supuesto, eso no se le ha ocurrido a nadie.
Bueno, sí, los holandeses hay una cultura que tienen muy especial, que se sienten inútiles y se apartan. No, los españoles no. A los españoles nadie se le ha ocurrido plantearse que se retiren tratamiento a nadie en absoluto.
Es más, estamos incorporando ahora, estamos haciendo tratamientos millonarios. Hay fármacos que cuestan más de un millón de euros. Alguno cuesta casi dos millones de euros.
Bueno, la medicina personalizada, que son fármacos que se hacen exclusivamente para una persona, obviamente tienen unos costes, pues, lógicamente tan altos, porque todo un laboratorio destinado a que haga un fármaco para una persona, eso hay que pagarlo. Y el sistema no está poniendo pegas. Siempre y cuando se demuestre con esos fármacos que curan.
El problema está cuando hay fármacos que sus porcentajes de curación son bajos. Entonces, hay que medir sobre todo el coste de oportunidad. Es decir, vamos a ver, si yo voy a gastar 800.000 euros en un fármaco que solo tiene un porcentaje de éxito del 20%, estoy privando a otros pacientes de acceder a otros fármacos.
Y eso es lo que hay que tener presente. Por eso hay fármacos que cuesta mucho que entren. Y la Agencia del Medicamento restringe la entrada, porque lo que exige es unos porcentajes de éxito altos.
Claro, con estos costes hay que tener muy cuidadosos.
Una palabra extraña, funcionó mucho, se habló mucho de ella en el Parlamento, en los medios de comunicación, en la legislatura pasada. Hasta que ya aprendimos a decirla bien, que es la protonterapia. Se habló mucho, se habló mucho. ¿Cómo está el tema? Porque parecía que ya íbamos a ser como una de las ciudades o de las comunidades primeras y líderes en tener esta máquina para el tratamiento de cáncer. Especialmente para niños y para algunos tipos de tumores muy específicos. Pero al final se retrasó, se retrasó. Personalmente nosotros hablamos con el responsable de Valdecilla y nos dijo que es que se habían hecho las cosas muy mal desde hace mucho tiempo. ¿Cómo está el tema?
Pues ahora está bien, ahora está bien. Se ha hablado mucho, pero no se trabajó. Y el problema es que cuando sacaron una licitación no se presentó ninguna empresa. Y bueno, ha habido que hacer las cosas bien y cuando se han hecho las cosas bien hay siete empresas que se han presentado. Y está ahora en pleno proceso de evaluación por los técnicos a qué empresa se le adjudica la obra.
Y nosotros pensamos adjudicar esa obra antes del verano porque hay siete empresas que han presentado sus ofertas. Y bueno, pues ahora están los arquitectos y los técnicos de la consejería examinando las ofertas. Es una obra compleja, es una obra que requiere un examen muy detallado de la oferta.
Y antes del verano pensamos adjudicarla y que este verano empiecen las obras. La máquina sigue fabricándose, sigue su curso y es una cuestión que se financia con los impuestos de los cántabros porque el gobierno anterior no fue capaz de que se incluyera dentro de la donación que hizo la Fundación Amancio Ortega de diez máquinas para todo el país. Ni tampoco consiguió que se financiara con fondos europeos la obra como se está financiando en otros hospitales de España.
Bueno, pues este gobierno asumió, asumimos todo el gasto de los 53 millones y lo íbamos a poner en marcha. Vamos a ser líderes en prototerapia. Nosotros no se trata de llegar primero, se trata de hacer las cosas bien.
Creemos que tenemos un equipo de profesionales liderados por el doctor Prada y todos los físicos que nos van a permitir ser líderes en la prototerapia. Por tanto, nosotros no queremos ser los primeros, queremos ser los que mejor lo hacen. Y puesto que va a haber 11 máquinas más públicas en el país, más las privadas, y que vamos a tener un número de máquinas muy por encima de todos los ratios europeos, pues hay que ser líderes para sacarle el mayor rendimiento posible a una inversión de esta magnitud.
Y yo ahí no tengo ninguna duda. Ahí no tengo ninguna duda porque yo fui la persona que trajo al doctor Prada a Valdecilla y sé el potencial que tiene el doctor Prada y el prestigio que tiene y la solvencia que tiene el proyecto que ha presentado. Por tanto, líderes vamos a ser.
Que lleguemos a ser los primeros, que tampoco, que puede, porque las otras comunidades no van tan rápido como dicen, pero nos importa menos como tener el mejor proyecto, el más sólido y el más solvente.
Bueno, Navarra sí lleva funcionando ya unos años, ¿no? ¿Cuál? Cuatro años en Navarra, en Pamplona.
Bueno, sí, pero son privadas. No, están en Madrid. Están en la clínica universitaria, pero están en Madrid, no en Pamplona. Hay dos, una de Quirón y otra de… Esas son privadas.
Y, de hecho, nosotros en Cantabria se manda a pacientes cuando alguien necesita, se les manda allí y se les trata allí. Pero bueno, nuestro proyecto será un proyecto líder, será un proyecto diferencial que se va a diferenciar de otras y que contamos además con el Instituto de Física, en fin, cosas que le aportan un valor diferencial a lo que otros hospitales pueden tener.
Sí, precisamente era con el doctor Prada, con quien hablábamos, que estaba el buen doctor que echaba humos con los políticos.
Sí, sí, bueno, porque efectivamente tenía razón. O sea, las cosas no se han hecho bien y, claro, por eso se ha tardado tantos años en hacer. Nosotros hemos tenido que reiniciar el proceso y lanzar un pliego en el cual, ahí está la prueba, se han presentado siete empresas y se va a adjudicar a una y se va a hacer la obra.
Cuando las multinacionales del disco anglosajón quisieron imponer su música en España, bueno, en España y en el mundo, invirtieron miles de millones en el rock, en el pop y prácticamente, hablando de España, aquí nos olvidamos de nuestra música y todo el mundo ya consumió y se metió en ese marco. ¿Por qué no se invierte más dinero en políticas de prevención, de información a la sociedad, de divulgación, de lo que es lo bueno para…? A ver, hay inversiones, pero hay pocas campañas para informar, incluso para mentalizar, incluso para comer el coco, como dicen los jóvenes, a la sociedad de que el tabaquismo es malo, de que las drogas son malas, de que, en fin, de tantas cosas que sí se hacen campañitas, de vez en cuando la utilización del preservativo, se hacen campañitas, pero nunca hay una apuesta decidida y mayoritaria en este sentido.
Sí, porque ya le he dicho antes que la prevención siempre ha sido un poco la hermana pobre, probablemente porque los costes de salud son tan altos y cada vez van aumentando.
Cuando haces el presupuesto del año que viene, luego resulta que… han venido tres fármacos que suponen un millón más, dos millones más, cinco millones más. Por ejemplo, el año pasado nos encontramos que en Cantabria no se iba a dar el Niservimab, que es un fármaco para prevenir en los bebés la bronquiolitis, y nosotros decidimos que sí, que sí, y de hecho el éxito ha sido abrumador. Hemos reducido un 60% el número de casos y casi un 70% los ingresos en el hospital.
Todos los años en el hospital había que abrir una unidad de cuidados intensivos para bebés por la bronquiolitis y este año no ha habido. Esas son decisiones que tienes que tomar porque el coste era altísimo, son 800.000 euros que hay que poner con una cosa no prevista. Entonces, claro, cuando van saliendo fármacos así, que tienen esta eficacia, o las vacunas, este año vamos a incrementar, nos vamos a multiplicar casi por dos el número de vacunas.
Pues, evidentemente, las campañas son las primeras paganas de todo esto. Lo reconozco, que son las primeras paganas. ¿Por qué? Porque la necesidad asistencial la ponemos por delante.
Nosotros estamos intentando retomar todas las campañas preventivas, los programas preventivos, más que por campañas publicitarias, por trabajo con los centros de salud, que ya están empezando a hacer programas de prevención comunitaria, que creo que es mucho más eficaz que las publicitarias. Pero bueno, también haremos campañas publicitarias.
Bueno, terminamos ya. ¿Cómo estamos en Cantabria de negacionismo? ¿Es algo tan moderno en cuanto a vacunas?
Cantabria es una comunidad privilegiada en este sentido. Es una comunidad que tiene muy pocos negacionistas, y es una comunidad muy solidaria. Lo vemos en donaciones, lo vemos en participación, lo vemos en la participación de Cantabria, se apunta todo el mundo que le llaman para donar sangre u organos.
Lo hemos visto en los bebés, cuando hemos puesto el Niservimab la respuesta, y tenemos muy poco negacionismo. Algo hay, evidentemente siempre hay alguna persona que tal, pero comparado con otras comunidades de España estamos en las mejores, en las mejores tasas de donación, en las mejores tasas de vacunación, junto con Navarra, y comparado con Europa estamos a mucha distancia de lo que ocurre en Europa en relación a este tema. Y esperemos que no cale, esperemos que no cale el negacionismo, porque creo que la pandemia demostró que gracias a las vacunas es como podemos prevenir, y creo que es una absoluta irresponsabilidad no vacunar a los niños.
Ya sé que es voluntaria, no es delito no vacunarles, porque la vacunación es voluntaria en nuestro país, no es obligatoria, pero es una absoluta irresponsabilidad no vacunar.
Un pequeño balance de estos que creo que son 10 meses en el gobierno.
Bueno, pues el balance es, fundamentalmente nos hemos dedicado muchísimo tiempo y muchísimo esfuerzo a negociar, a negociar acuerdos, a negociar acuerdos con los profesionales para que reanudaran la actividad extraordinaria que habían suspendido porque se les obligó a ir a Laredo, a negociar acuerdos con los profesionales para que vuelvan a Laredo, este verano y podamos atender en Laredo, a negociar acuerdos con los profesionales para plazas de edificio y coberturas que nos permitan contratar y luego, pues, muchas negociaciones de otro tipo que hemos tenido que tener para el funcionamiento de los servicios.
Al mismo tiempo, pues estamos también emprendiendo un camino hacia dos proyectos de ley que van a ser muy importantes, el de salud digital, que es un innovador, primera ley de salud digital que se va a hacer, yo creo que en Europa, en España, por supuesto, no hay nadie haciendo un proyecto de ley de salud digital en Europa al amparo de la aprobación que ha hecho Europa del reglamento de protección de datos y de la inteligencia artificial y de la salud digital.
Europa ha aprobado esas tres cosas, pues la primera ley que vamos a hacer, que nosotros la creemos muy importante porque nos va a potenciar mucho la investigación y, por tanto, para nosotros es un punto de inflexión muy importante.
La ley de salud pública, porque hay que reformarla, hay que reforzar la prevención y vamos a hacer donde vamos a incluir también, pues, todo el tema también de trastornos adictivos y todo esto requiere un esfuerzo interno que no se ve, es un trabajo que no brilla, que no… Y luego ya el cambio en la gestión interna en el Servicio Cántabro de Salud, donde hemos recuperado las herramientas de gestión que habían desaparecido, los contratos de gestión, es que no se ponía objetivos a los hospitales ni a los profesionales, hemos recuperado, se han firmado con todos los hospitales contratos de gestión, se ha cambiado el modo de gestionar.
Yo creo que eso ha sido en lo que nos hemos centrado este primer año.
A partir de ahora tenemos otros proyectos por delante, que intentaremos irlo sacando e irlo modulando conforme vayan solucionándose las cosas y la tendencia, la lista de espera sigue consolidándose, que creo que sí, que se va a consolidar, nos va a permitir hacer otras cosas, nos va a permitir desarrollar otra serie de programas en paralelo.
Por ejemplo, hemos aprobado en trámite de una modificación normativa para ampliar la fecundación in vitro a mujeres, que tenía una limitación, es que hemos quitado, porque creo que hoy en día hay que favorecer la natalidad, hemos actualizado una cosa que es muy importante para los enfermos crónicos que tienen que ir a Madrid, hemos dignificado las dietas, por el amor de Dios, estaban cobrando una miseria, no les daban ni para comer, lo hemos puesto al día, son medidas que aparentemente no venden, que no significan, pero que requieren trabajo interno, porque son normas, las normas son largas de hacer, creo que hay mucho trámite, pero creo que afectan a mucha gente, con 20 euros, ¿quién se paga un hotel en Madrid? Hemos normalizado esto, ahora los pacientes crónicos que tienen que ir a Madrid y tienen que estar un mes, tienen la posibilidad de tener hasta 1.400 euros de ayuda, yo creo que son medidas que no tienen reflejo, pero que son muy importantes para mucha gente que tiene enfermedades crónicas y que tiene que desplazarse a Madrid o a Barcelona para ser atendidos.
El trabajo ha sido muy intenso estos meses y tenemos un montón de proyectos de enfermedades raras, de plan de salud, etcétera, que tenemos por delante y que sacaremos de ahora en adelante.
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