Nos hemos sorprendido con la noticia que devela hoy el Diario Montañes y que debería provocar, al menos, las explicaciones del Gobobierno.

Ayer aterrizó en Santander un vuelo con 20 pasajeros procedente de Milán y nadie les sometió a ninguna prueba, ni aquí, en Cantabria, ni allí, en Italia, donde la situación está «fuera de control», tal y como nos ha contado la ingeniera cántabra Lidia Díaz, embarazada de cuatro meses «en el peor de los momentos».

Es icreible y vergonzoso que mientras en lainmensa mayoria de los aeropuertos del mundo se están colocando medidores de temperatura personal, en Cantabria, el paso al coronavirus, incluso en personas con sintomas (fiebre) esta libre pues no se controla, ni tan siquiera, los pasajeros llegados de focos de la infección como es Milán.

Bien es sabido que el COVID puede venir en el cuerpo sin manifestarse pero al menos deberían tomarse las precauciones que en la mayoría de aeropuertos se está realizando para localizar a pasajeros con síntomas delainfección