Muy buenas noches y  bienvenidos un año más a esta cita cargada de sentimiento y de significado para todos los que hacemos el Partido Popular.

Gracias de todo corazón a todos los afiliados y simpatizantes del Partido Popular que estáis aquí esta noche porque sentís y creéis como nadie lo que estas siglas representan.

Somos un gran partido, claro que sí, pero somos grandes y hacemos cosas grandes porque todos vosotros estáis en él. No lo olvidéis nunca: Sois verdaderamente excepcionales.

La política me ha dado muchas cosas maravillosas a lo largo de mi vida, pero ninguna comparable al honor de ser vuestra presidenta. Solo quiero que sepáis que es un privilegio caminar a vuestro lado, un privilegio que no cambiaría por nada.

Gracias por vuestra lealtad, por vuestra fuerza y por vuestro cariño también y por hacer que cada día, que  siempre merezca la pena.

Como cada año, hoy es un día también para el balance.

Y  ¿Cómo está hoy el Partido Popular?

El Partido Popular está vivo, está renovado y está ilusionado. Seguimos haciendo Partido Popular, un proyecto colectivo a salvo de tentaciones personalistas y un trabajo en equipo en el que no sobra nadie, en el que está y va a estar todo el  que quiera estar.

Hemos pasado momentos y circunstancias difíciles, que ya son pasado, pero que han servido para poner a prueba y demostrar la solidez y capacidad de resistencia del Partido Popular.

No han podido y no van a poder con nosotros, porque nosotros somos el Partido Popular y  porque estamos haciendo lo que tenemos que hacer.

Estamos creciendo y estamos trabajando, con 600 afiliaciones nuevas en el último año, más de un 30% de jóvenes menores de 30 años. Todo un éxito, en el que  Nuevas Generaciones tiene mucho que ver.

Con más de 200 personas de la sociedad civil participando y aportando propuestas en nuestros grupos de trabajo, con una organización territorial sin igual, motivada y perfectamente engrasada.

Amigas y amigos, este es un proyecto que crece y se ensancha cada día, porque cada día más gente se acerca al Partido Popular. Y estamos listos, estamos preparados para dar la batalla como lo hemos hecho siempre.

Cierto que nos enfrentamos a las elecciones más complicadas de los últimos tiempos, con más competidores, mayor fragmentación e incluso cierto  desconcierto, pero también a las más abiertas. Nada está escrito y todo es posible y si no, volved la vista a Andalucía.

Unas elecciones que nos obligan a no dar nada por supuesto y a hacer las cosas mejor de lo que las hemos hecho siempre.

Y no nos asusta porque nadie nos va a enseñar ni a ganar a trabajar y porque cuando corres contra rivales que te ponen a prueba, corres más y mejor  que cuando te dejan a solas con tu propia marca personal.

Llevamos muchos meses trabajando para ofrecer lo mejor de nosotros mismos a la sociedad, para contar con los mejores y vamos a contar con los mejores.

Amigas y amigos, podéis tener la completa seguridad de que, a día de hoy, el Partido Popular gana las elecciones en Cantabria. Me lo dicen los datos y,  lo que es más importante, me lo dice la calle.

Vamos a ganar las elecciones en Cantabria y si ganamos las elecciones en Cantabria podemos gobernar. Cantabria y la mayoría de los Ayuntamientos de Cantabria.

Estamos acostumbrados a que, elección tras elección, otros se den por ganadores. Siempre repiten la misma historia pero, una y otra vez, tropiezan con el mismo muro, el muro de un Partido Popular que lleva casi 25 años ganando todas las elecciones en esta tierra.

Porque Miguel Ángel Revilla nunca ha ganado unas elecciones en Cantabria y terminará su carrera política sin ganarlas.

Que no os cuenten milongas porque no hay sorpasso, porque el Partido Regionalista no es hoy ni va a ser el próximo 26 mayo la primera fuerza política en Cantabria.

Y no lo va a ser porque no se lo ha ganado, porque Miguel Angel Revilla cada vez engaña a menos gente porque no da más de sí.  Lo sé yo, lo sabe Revilla y lo sabe el PRC.

Mirad a vuestro alrededor.

El regionalismo está en el otoño del patriarca.

El socialismo es una bengala que se apagará pronto.

El radicalismo de izquierda se autodestruye él solo como ha hecho siempre, desde que existe con unas u otras siglas.

Y ciudadanos deberá explicar porqué los socialistas han gobernado Cantabria con sus votos.  Votos del centro derecha que han servido para aprobar tres de los cuatro presupuestos de esta legislatura.

Cada uno escribe su propia historia y se equivoca como quiere y ciudadanos está defraudando en Cantabria.

Primero, porque  nos trajo de vuelta el transfuguismo y, después, porque ha aparcado su código ético  para salir, por tercera vez, al rescate del Gobierno.

No importa lo que dijera el Comité Autonómico del Partido porque el acuerdo presupuestario a tres siempre estuvo hecho con o sin consejero imputado.

Ciudadanos va a avalar, con la aprobación de este Presupuesto, todo lo que dijo que no iba a avalar: las subidas de impuestos, unas políticas fracasadas y a un Gobierno acorralado por los escándalos y la sombra de corrupción.

A los campeones de la regeneración les encanta que  Cantabria sea gobernada por el Partido Socialista y tendrán que explicar porqué se han convertido en el Black Friday permanente del Gobierno, en el soporte de unas políticas y unos políticos que Cantabria no quiere.

Porque, amigas y amigos,  Revilla reina pero es el Partido Socialista el que gobierna. En eso consiste el pacto de gobierno y así nos luce el pelo.

Mirad, este Gobierno ha disfrutado de un clima de recuperación envidiable.

Ya nos hubiera gustado a nosotros, que tuvimos que gestionar cuatro perras, disfrutar del crecimiento económico y de los ingresos y ayudas del Estado que ha recibido el Gobierno de Revilla.

Y ¿qué han hecho? ¿Para qué ha servido? Pues sencillamente para nada.

Para volver a sus viejas políticas de siempre, al  despilfarro en el gasto, a engordar la deuda y a subirnos los impuestos a todos los cántabros. A todos, pero sobre todo a las rentas medias y a los trabajadores, porque no hay un solo impuesto que no hayan subido.

Cantabria nunca ha sido gobernada peor, amigas y amigos. Tanto que cuatro años después no hay más proyectos que los que el Partido Popular dejó en ejecución ni más inversiones que las que el Gobierno de España impulsó en nuestra comunidad autónoma hasta el mes de junio, porque en el mes de junio se paró el reloj y todos en el Gobierno de Cantabria enmudecieron mientras se iban por el desagüe uno a uno los 3.700 millones de inversión comprometidos por nuestro ministro cántabro de fomento.

Todas las inversiones y todos los fondos que han llegado en esta legislatura los ha traído el Partido Popular, también la partida de 22 millones  para Valdecilla de la que ahora presumen los que votaron en contra del Presupuesto de Rajoy. Esa y todas las demás, porque el Gobierno socialista no ha puesto jamás, en toda su historia, un solo euro para nuestro hospital.

El Partido Popular sí, 285 millones, y además terminó el hospital. Hicimos en un tiempo récord lo que ellos no hicieron en una década y por eso, ahora rabian y patalean.

Porque Valdecilla es nuestro gran éxito, un éxito que ven y disfrutan todos los cántabros. Eso es gobernar.

Nosotros cumplimos con nuestra palabra. Anunciamos proyectos y los hacemos realidad. Lo suyo son las ocurrencias, las palabras, las propuestas, muchas y todas fallidas, porque todos los proyectos  que nos han vendido son decorados de cartón piedra.

La Pasiega, las Excavadas, la minería del Zinc o el Plan Eólico. Da igual hacia donde miremos porque no hay un solo proyecto tangible para transformar Cantabria.

Esa es, amigas y amigos, la foto fija de este final de legislatura, la  foto de una legislatura en blanco y la foto de un espectáculo bochornoso, con una guerra declarada entre socialistas y regionalistas que está está frenando el desarrollo de Cantabria.

Cómo le ha escocido a Miguel Ángel Revilla que se lo diga. Le ha escocido porque sabe que es verdad, porque sabe que en su Gobierno hay una guerra de papeles y de despachos, porque sabe que hay dos gobiernos en pugna permanente y cada cual a sus propios intereses, dos gobiernos que se dan patadas los unos a los otros en el trasero de los cántabros.

El desorden, el deterioro y la decadencia de este Gobierno ha llegado a unos extremos alarmantes, pero a Miguel Ángel Revilla le da igual porque para  él gobernar es cualquier cosa menos hacerlo con acierto, porque para Miguel Ángel Revilla gobernar es estar, es mantenerse y resistir.

Por eso, todo le da igual y le resbala. Le resbala que su Gobierno haya fracasado y le resbalan las peleas y escándalos de sus consejeros.

Da igual que el de Hacienda esté investigado por el TSJC, da igual que la cúpula directiva del SCS esté ante el juez y la Consejera de Sanidad implicada en una presunta trama de corrupción.

Esa es la carroña de la democracia. Carroñero no es el que denuncia con pruebas, lo que es carroña es la  corrupción y Revilla ve la paja en el ojo ajeno y no la viga en el propio. A Miguel Ángel Revilla la orina del enfermo siempre le huele mal menos cuando la orina es la suya porque es un presidente aferrado a un sillón.

A todos los consejeros les va a blindar hagan lo que hagan, porque nada está por encima de su pacto de Gobierno con el PSOE y su sillón presidencial. Nada hay más importante que resistir.

Amigas y amigos. Es el Partido Popular el que se ocupa de Cantabria. Lo hemos hecho desde la oposición, reivindicando lo que había que reivindicar y denunciando lo que había que denunciar.

Hemos liderado la reivindicación del AVE y todas las infraestructuras pendientes, de la financiación autonómica y de la bajada de impuestos a la que, ahora que llegan las elecciones, los demás partidos de la oposición se apuntan.

Y hemos destapado el gran escándalo de corrupción del Gobierno de Revilla, porque, no lo olvidéis, todo lo que se ha investigado y todo lo que se ha sabido sobre la trama de los contratos del SCS ha sido gracias al Partido Popular, que no va a parar hasta que la principal responsable- que es la Consejera de Sanidad- se vaya.

Nos ocupamos de Cantabria desde la oposición y también desde los ayuntamientos donde gobernamos, desde el municipio más pequeño hasta la ciudad de Santander, que ha sido en esta legislatura el verdadero motor del desarrollo regional.

Ojalá el Gobierno regional se mirara un poco en nuestro espejo, porque, si lo hiciera, aprendería como sanear las cuentas para poder bajar los impuestos, como ha hecho Gema en Santander.

Aprendería cómo optar por el entendimiento y la reivindicación eficaz, en lugar de por el boicot, permite avanzar en materia de infraestructuras, dotaciones y transformación urbana y aprendería a gobernar para todos los ciudadanos sin sectarismos.

Queridos amigos. ¿Qué va a pasar el mayo? Lo que vosotros queráis. Los cántabros tendrán que elegir entre cambio o continuidad y no tengo ninguna duda de que Cantabria elegirá cambio, un cambio político que va a empujar y liderar el Partido Popular.

No me preocupan los pronósticos. No me preocupa lo que hagan ni digan los demás, ni tampoco los nuevos actores que irrumpen en el panorama político porque sus soluciones, por muchos sentimientos a los que apelen, por muy simples que parezcan o muy enérgicas que suenen, no son las soluciones.

Las soluciones son las del Partido Popular y eso ya lo hemos demostrado. Cómo dice nuestro presidente, no busquemos al Partido Popular fuera del Partido Popular porque no lo encontraremos.

Lo importante es lo que hagamos nosotros mismos, que seamos capaces de marcar la diferencia. Lo importante es que nos sintamos orgullosos de lo que somos y lo reivindiquemos con pasión.

Y lo importante es que creamos en nosotros mismos y en nuestras posibilidades, que seamos capaces de combatir la resignación y de contagiar la ilusión, porque nosotros somos la única garantía del cambio en Cantabria.

Nosotros nos vamos a concentrar en lo nuestro, en seguir siendo  líderes con un buen programa para nuestros pueblos y ciudades, con una verdadera agenda de desarrollo para Cantabria y con un compromiso firme con España, que ha sido siempre nuestra seña de identidad.

Un compromiso que hemos pagado bien caro y bien a gusto con una moción de censura en la que los socialistas se apoyaron en los enemigos de España a quienes nosotros paramos los pies en Cataluña.

Porque eso no fue una moción de censura sin más, fue una  puñalada por la espalda al partido que estaba defendiendo como ninguno la unidad de España y la convivencia democrática en Cataluña.

Y ya hemos visto las consecuencias: un bandazo tras otro, el chantaje permanente del nacionalismo, la deriva radical y finalmente, un buen sopapo de los andaluces al Sr. Sánchez en las urnas. Porque hay cosas que no salen gratis.

Ahora, por primera vez, podemos gobernar en Andalucía con Juanma Moreno como presidente.

Amigas y amigos. Han bastado cinco meses para  demostrar que una cosa era echar al Partido Popular de Moncloa y otra muy distinta tener un proyecto para gobernar España, como han bastado cinco meses mal contados para estar de regreso y consolidar la nueva etapa abierta en el Partido Popular con un líder, un proyecto y una alternativa  para España.

El Partido Popular ha vuelto. Estamos preparados. y salimos a ganar en todas las elecciones que se convoquen en 2019: las municipales, autonómicas y europeas, pero también las generales que es posible se acaben celebrando.

Nosotros no nos hemos ido a México a cantar rancheras y jugar al dominó. Nos hemos quedado aquí trabajando por Cantabria. Por eso, ganamos siempre y lo vamos a seguir haciendo.

No por resistir, no porque nos toque, sino porque trabajamos mucho y bien, tenemos una coherencia de ideas y una trayectoria de hechos en Cantabria y en todos sus municipios.

Pero, sobre todo, porque tenemos gente como vosotros, gente capaz de ganar la confianza de la gente.

Os necesito a mi lado, os necesitamos a nuestro lado, dándolo todo, dando respuesta y dando esperanza, con convicción, con honestidad, con ilusión y muchísimo trabajo.