Bloodshot: A Vin Diesel se le acaba el combustible…

Sin hacer mucho ruido, nos llega el nuevo producto de acción para el lucimiento del popular Vin Diesel, actor que es plenamente consciente de que su saga de Fast & Furious llega a su fin en unos años y ya está preparando su plan de jubilación, es decir, una nueva saga. Este es el primer paso.

De una película cuyo eslogan en el cartel es «de los productores de Fast & Furious» y cuyo actor protagonista es Vin Diesel tampoco es que le vaya a pedir que me ofrezca algo filosófico y profundo que me cambie la vida, si no solamente divertimento alocado y entretenido para pasar el rato, algo que por ejemplo la saga Fast & Furious sabe hacer muy bien y de ahí su disfrute.

Lo malo y el gran problema viene cuando nos encontramos con una cinta genérica de acción del montón como esta «Bloodshot», y que además por momentos se convierte en un aburrimiento soporífero capaz de hacer dormir al espectador mas aficionado al género de acción llevándole a hacer mirar el reloj cada cinco minutos para ver si queda mucho engendro por delante a soportar.

Y es que si amigos, este es uno de esos extraños casos en los que he mirado el reloj cada dos por tres de los bostezos que me estaba dando en la butaca. Aburrida, insípida, repetitiva, mala, horriblemente dirigida, del montón, con un guión pésimo y con unas ¿actuaciones? de vergüenza ajena.

Mi consejo para el director Dave Wilson es que se vuelva a dedicar a la TV y a dirigir capítulos de Star Wars The Old Republic o de cualquier otra serie, por que el salto a la pantalla grande es cuanto menos cuestionable. Esta visto que el proyecto le ha venido muy grande y de ahí el pésimo resultado obtenido.

El cine a lo largo de su historia nos ha dado grandes películas de acción para el recuerdo, películas dónde el guión y el carisma de los personajes y sus protagonistas es mucho mas importante que mostrar CGI por un tubo.

Claro ejemplo de ello son películas como La Jungla de Cristal, Depredador, Matrix 1, Terminator 1 y 2, Mad Max Fury Road, etc. Todas esas cintas desprendían un aroma a buen cine, cine de acción bien realizado. Eso es algo que en Bloodshot ni se huele, por el contrario si que tenemos un abuso desmesurado de CGI que termina resultando molesto y saturador acompañado de un guión inexistente.

Tampoco creo que el problema sea de Vin Diesel, pues aunque es un actor con un registro bastante limitado si que hemos podido ver su eficacia dando vida a personajes tan míticos y carismáticos como el famoso Riddick de la saga Pithc Black o el Dominic Toretto de la saga Fast & Furios.

Personajes que terminan cayendo bien y a los cuales se les termina cogiendo cierto aprecio. Sin embargo su personaje de Ray Garrison en esta Bloodshot no desprende absolutamente nada que haga al espectador interesarse lo más mínimo posible con el mismo. Y creo que gran parte de ello lo tiene la mala construcción y desarrollo del personaje el cual tampoco es que este apoyado por un guión ni mínimamente decente.

El resto de actores como Toby Kebbell, Eiza González o Sam Heughan por nombrar algunos, bueno, están por ahí, a cobrar el cheque y a otra cosa mariposa.

A nivel técnico los efectos especiales terminan saturando con tanto CGI en todas las escenas, dando un resultado artificial e irreal, como si de un videojuego de la Play Station 2 se tratase. La música no resulta ni épica ni acertada tampoco, y eso que Steve Jablonsky lo intenta con alguna partitura algo acertada, pero ante un desastre tan colosal a todos los niveles poco se puede hacer en una película como esta abocada al mayor de los desastres y fracasos cinematográficos.

En definitiva, si alguna vez la pilláis por Televisión se puede al menos usar como analgésico para meterse uno una buena siesta entre pecho y espalda. Pero para poco mas creo que un producto como este pueda servir, ni mucho menos para entretener o divertir. Eso si, los bostezos que me he metido en el cine viéndola han sido épicos. En fin, un truñaco y una gran decepción. El primer gran fiasco del año.

Lo mejor: Nada, los créditos finales anunciando que finalmente la tortura había terminado.

Lo peor: Todo. Un absoluto desastre. Un producto para olvidar

Patxi Álvarez