Black Panther: Soy culpable de que no me guste,no por ello soy racista… Un insulto a la inteligencia a que gran parte de la crítica (supuestamente) especializada nos quieren hacer tragar con ruedas de molino, diciéndonos que este film de súper-héroes de la Marvel es una gran obra, llegando al paroxismo vomitivo de que ha tenido siete nominaciones a los Oscar, y nada menos que estando en la categoría a Mejor Película (puaj!), lo que la convierte en la primera película de superhéroes en ser nominada en esa categoría, la única explicación que le encuentro es el miedo a que se tachen de negrófobos a toda esta cohorte de aduladores que alaban una película ordinaria, del montón, y es que incluso hubo campañas de acoso contra los críticos de Rotten Tomatoes que no hablaron bien de este bodrio.

Película que arranca de modo tambaleante, y ya no se levanta, haciéndose un metraje excesivo, estirándose hacia la nada, con escenas de acción sin fuste, coronadas por un clímax final sonrojante en lo mediocre.

Según la web Box Office Mojo es la tercera película más taquillera en la historia de los Estados Unidos, con más de 700 millones $, solo por detrás de “Star Wars: El despertar de la fuerza” y “Avatar”, la calidad nunca ha ido asociada al éxito comercial, prueba de ello es esta sobrevaloradísima cinta, con lo que nos espera un bombardeo de secuelas, pero a mí no me cogerán vivo para perder mi preciado tiempo viendo estos productos sin alma.

Sin una escenas destacables, sin actuaciones destacables, con el súper-héroe más soso que he visto, con unos personajes con la hondura dramática de una almeja, con un guión ramplón y confuso, adoleciendo de tensión e intensidad, con un desarrollo arrítmico, con unos efectos visuales tan rutinarios como propios de videojuegos, y con todo lo peor son sus aires de pretenciosidad y solemnidad, creyendo están con un relato de connotaciones trágico-griegas, cuando no es más que pastiche sin emocionalidad alguna que se toma demasiado en serio (solo atisbos de humor en el irritante personaje de la hermana inventora y el fugaz malo malísimo Klaue), anulando el humor.

Film basado en el súper héroe homónimo creado en 1966 por los maestros de Marvel Comics, Stan Lee y Jack Kirby, y considerado el primer superhéroe negro en la historia de los cómics, y que la compañía filial (Marvel) de la Disney convierte en un “gueto” de producción afroamericano, con el director Ryan Coogler (primer director africano que trabaja para los Estudios Disney), coescribió el guión con Joe Robert Cole (“American Crimen Story: Versace”), siendo un relato monocorde, con actores desaprovechados, con una estructura tramposa, pues a más de la hora te das cuenta de que lo que te han contado hasta entonces es un pegote innecesario (Cuando Erik llega a Wakanda).

Carece de sentido orgánico, donde esta oda a África y lo negro me queda impostada y poco valiente, muy condescendiente, pues no hay atisbo de lucha contra el racismo, las ansias reivindicativas que he leído me hacen plantearme si he visto otra película, y donde todo el enfrentamiento es por el poder del país y entre negros, basándose en la superficial premisa de si es mejor la endogamia de una nación o su apertura e implicación en los problemas de los demás, quedando todo tan difuso como el humo, y es que no hay poder de hacerte reflexionar un ápice, encima añaden una subcapa (ponzoñosa) entre el héroe cual Martin Luther King vs su némesis cual Malcom X (esto ya proyectado desde la primera imagen de un negro armado y mirando por una ventana, en una composición calcada de una famosa foto de Malcolm X).

Mención aparte merece que nos quieran pintar esta imaginaria nación como el sumun de la excelencia, la nueva Atenas, cuando se hace una oda al salvajismo atávico que deberían de repudiar toda la raza negra, es reforzar el estereotipo de gente atávica centroafricana, como es lo de que el reinado de una nación esté supeditado a un duelo en una charca, quien venza será el monarca, todo muy edificante (puaj!), da igual que sea un tarugo, es como si nos dicen que Conor McGregor (Campeón de la Lucha Extrema) será el Rey de Irlanda, menudo gilipoyez, una monarquía hereditaria perse es un atraso cuasi-prehistórico, pero que encima el trono se consiga a “hostias”? Un país que se mantiene oculto del resto del continente más pobre de la Tierra, con una riqueza sublime, pero que su suerte que le cayera el meteorito es solo para ellos, las guerras, genocidios, hambrunas de sus vecinos no les afecta, menuda lección de nobleza (puaj!). Encima nos cuelan una puesta en escena de alguien que tiene dinero pero lo desperdicia cual nuevo rico, reflejando una visión pan-africana de turista.

Llamativo que además de hacer un film pro-negros (lo siento si a alguien molesta este adjetivo), también se quiere hacer un tributo a la mujer, ello rodeando al protagonista de un mundo de mujeres (encarnadas por las actrices: Lupita Nyong’o, Angela Bassett, Danai Gurira, o Letitia Wright), quien hace de guardias de la corte son mujeres guerreras, la responsable de los avances tecnológicos (cual Mr Q, su hermana Shuri encarnada por la fuera de lugar Letitia Wright) en el traje de Black Panther es una mujer (inverosímil creerse esta adolescente es capaz de todo lo que inventa), pero todo esto desde una visión paternalista, pues todas están supeditadas a los hombres en última instancia, su papel está atado al protagonista, con lo que el pretendido empoderamiento femenino es quedar reducidas a comparsas.

La mezcla entre tragedia de (muy pretendidas) resonancias shakesperianas (incluso claros paralelismos con “El Rey León”) y film de acción a lo James Bond, me queda atrofiado, cual bonito auto estacionado y que te das cuenta de que no tiene motor, y con una suave brisa se va deshaciendo hasta quedar en un chasis hecho de deshechos ya muy sobados, donde la originalidad ni está ni se le espera.

Donde se pretende hacernos empatizar con un reino (Wakanda) con resonancias a Shangrilá, pero que a la hora de la verdad lo vemos como un parque temático donde nada de su modus vivendi sabremos de sociedad, solo de sus jerarcas y sus cuitas, nada me importa de lo que les pase, nada sabremos de si este mineral mágico (vibranium) es algo que repercuta en su pueblo, de si es bueno para la sanidad, de si viven cómodamente sin necesidades, de si la educación de sus niños es adelantada, pues no, simplemente que sirve para ocultarse, y para crear a un súper-héroe con su traje omnipotente, muy reduccionista y vago McGuffin.

Chadwick Boseman como el protagonista T’Challa/Black Panther resulta el más anti-carismático que recuerdo en lustros, un súper héroe infame y que da vergüenza ajena, sin profundidad alguna, sin carácter, sin expresividad, cosa que queda aún más patente cuando se enfrenta a actores con fuerza como Michael B. Jordan o Angela Basset, parece un florero en su propia casa; Hace lo que puede la mencionada Basset, luciendo vestimenta folclórica inspirada en Winni Mandela, pero con un rol naif; Michel B. Jordan como el villano Erik Killmonger demuestra que en un papel cliché de supuesto represaliado, amargado cuasi-Scar, da vigor a un rol complejamente impostado; Andy Serkis (eterno Gollum) alejado del mo-cap del fondo de croma verde, es el que mejor aprovecha su personaje como un fresco alivio cómico de malvado Ulysses Klaue, aunque incompresiblemente desaparece de pantalla a medio metraje, pegándose los guionistas un tiro en el pie; Martin Freeman como el agente de la CIA Everett K. Ross no entiendo que pinta en la película, es como si estuvieran obligados a poner un personaje blanco bueno, pero no supieran darle algo que hacer orgánicamente, totalmente parche sin sentido su aparición; Forest Whitaker como el chamán Zuri es otro haciendo un rol ordinario, otro día en la oficina; Resto no pasan de comparsas (ahora que caiga, todos parecen comparsas en su propia fiesta).

-Que alguien me explique porque tras matar al padre dejan al hijo adolescente del hermano del rey abandonado en California?

-Black Panther monta una misión para recuperar un hacha de vibranium, y por el camino dejan restos de vehículos hechos de este material, digno de Einstein (ataque de cinismo).
-Aceptemos pulpo como animal de compañía, la tradición de ser Rey por una pelea de retos, pero matar al sumo sacerdote porque al vencedor se le planta?

– Ulysses Klaue tiene protagonismo durante la primera mitad del metraje, pero te das cuenta que todo lo visto con él es intrascendente, pues que cambiaría que directamente este hubiera ido a Wakanda a retar al Rey? Qué importancia tiene el robo o la persecución en Korea? Todo es un parche para rellenar metraje de modo estúpido.

-Lo del clímax es de traca, menuda escena penosamente rodada, en un montaje paralelo vulgar, vemos por un lado una supuesta épica batalla civil, en realidad hay poco más de dos decenas de peleantes, muy triste, da la sensación de que cuando llegaron al final se dieron cuenta que el presupuesto se les había acabado, adornado con coreografías rutinarias, a los que acompaña una cámara tan nerviosa que no se entiende nada.

Eso sí, sin sangre, pues incluso vemos un degollamiento sin hemoglobina alguna; En el otro lado de la edición un duelo entre los antagonistas, en medio de unos CGI horripilantes, en las que por supuesto, llegados a este punto, me importa un bledo lo que ocurra.

Film que termina por hacerse lo peor que se puede decir y es que resulta aburrido, súmese su previsibilidad, que deja poso de la montaña ha parido un ratón.

PD: Se me ha ocurrido la genial idea de un remake de “Dos tontos muy tontos”, pero (ATENCIÓN!!!) con una pareja de afroamericanos de protagonistas, me voy a forrar y a ganar premios, porque además lo dirigirá Steve Urkel. Soy un genio!!!

Patxi Álvarez