Hablar sobre Alien es citar la cúspide del terror, con aquella primera entrega que marcó un antes y después dentro del género. En cierto modo, al menos la primera de la saga, supuso una renovación de las películas de monstruos que tantas salas llenaban a mediados del siglo pasado.

Ridley Scott, autor de la original y a quien hasta ayer consideraba un buen director, revolucionó el ambiente cinematográfico, con aquellos excelentes primeros 30 minutos, adentrándonos en una nave abandonada donde el silencio imperaba en cada recoveco sumido en la oscuridad, donde la tensión cortaba el aire que respiraban unos astronautas asustados ante el horror y fascinación que aquella nave desprendía: el gigante en el cañón con el pecho reventado, del cual se explicó su origen en Prometheus, la sala con los huevos, el abraza-caras envolviendo el casco de uno de los astronautas, su posterior incubación, la aparición del primer Alien, algo así como un gusano con dientes, irrumpiendo en el comedor de la tripulación abriéndose paso a través del pecho de un pobre desdichado… Todas ellas escenas míticas del género; y aunque cuando el Alien que todos conocemos aparecía en pantalla el filme pasaba de ser un “Clásico instantáneo” a una “Buena película de serie B con monstruos”, sigo pensando que fue una obra pionera que se merece todos los respetos.

Ahora bien, ¿qué es Alien: Covenat? Con todos mis respetos para quienes les haya gustado, pero es la peor basura que he visto en muchos años, nunca me había sentido tan decepcionado en un visionado de una peli. Aburrimiento, incongruencias, desesperación, previsibilidad, repugnancia, cansancio… Son una de las muchas sensaciones que la susodicha película me transmitía a cada instante, y a pesar que con toda mi buena voluntad me aferraba a cualquier resquicio de un buen guion, por desgracia no lo encontré. No hay argumento, las situaciones se encuentran hilvanadas por un conjunto de estupideces y sinsentidos de la tripulación; no hay un propósito ni algo interesante qué contar, uno sale con cara de tonto tras ver este pestiño……que Ridley Scott se haya gastado 123 minutos en no contar nada nuevo al espectador; los decorados no atraen; la banda sonora es inexistente; el Alien parece un payaso de feria que va sin rumbo, sin saber que hacer el pobrecillo ante la ausencia de una historia consistente; el giro del personaje de Michael Fassbender da vergüenza y no hace justicia tan siquiera a lo visto en Prometheus; los actores son pésimos y el mejor de todos ellos, James Franco, nos ocupa tan solo un plano frontal al inicio de la película para después fallecer; los efectos especiales están bien, pero jamás deben ser el eje central de la película como aquí sí pasa; y lo peor de todo… Ridley Scott no respeta ni su propio legado.

STOP para el cine comercial sin apenas alma y aún menos profundidad.

STOP para las secuelas/precuelas/reboots que no aportan nada a la historia central de las sagas y que únicamente se encargan de explotar un filón seguro a costa de los fans.

STOP para Ridley Scott, ya que el hecho de haber creado un icono no debería darle el derecho a mancillarlo de vez en cuando para sacarse unas pelas.

Porque sino no se entiende el hecho de la creación de esta serie de precuelas (¡de la que ya se anuncian hasta 2 nuevos títulos, toma ya, vas a dejar el listón bien alto Ridley!) que no aportan absolutamente nada a la historia central de la saga, más allá de mezclarla con otros temas como la historia de los Ingenieros o la de David, firme opositor a ser el robot más cabrón que ha paseado por el Séptimo Arte.

Una de aliens con apenas dos alien «clásicos» y un par de ellos pequeñajos por ahí dando vueltas para abastecer toda la película. Me quedo atónito con las críticas que aseguraban que esto era todo un festival y que la tensión y la acción eran tremebundas, quizás no debieron haber visto la misma peli. Y no me quejo de que haya pocos aliens, precisamente la original solo necesitaba uno para crear un clima y una atmósfera asfixiantes, o la de Fincher, que sin ser una genialidad al menos ya generaba mucho más que esta. Me quejo de que te intenten vender algo que no es, y de que todo el protagonismo lo acapare el personaje del robot psychokiller, siendo los aliens un mero instrumento de relleno mientras pasamos de un acontecimiento a otro. Tratar al monstruo como un simple personaje secundario y que sus apariciones no sean más que las que muestra el tráiler dice poco y mal.

El guion de ‘Prometheus’ era una auténtica traca, un compendio de situaciones absolutamente delirantes expuestas sin ton ni son y servidas con una pretenciosidad digna de estudio para semejante petardo de dimensiones considerables. Aquí, aunque al menos han pulido un mínimo ese aspecto (aunque situaciones estúpidas y comportamientos inexplicables de personajes, haberlos haylos), el guion en ningún momento parece que sepa a que juega. La historia es tan simple que asusta, resultando un híbrido que intenta parecerse tanto a ‘Alien’ como a ‘Aliens’ jugando con el trasfondo que abrió ‘Prometheus’. Aún sabiendo que su peli no anda precisamente sobrada de calidad, a Ridley todavía le gusta jugar a ir de pretencioso (debería tomar ejemplo de ‘Alien Resurrection’, que aunque sea horrenda, al menos Jeunet sabía a lo que jugaba y que está rodando una bazofia perfectamente disfrutable) y se recrea en numerosas panorámicas y momentos de aparente éxtasis fílmico que acaban siendo más ruido que otra cosa. Los personajes de cartón piedra son tan desechables como difícilmente empatizables con el espectador (la prota, que es la única que parece tener algo de alma parece un plagio descarado del de Wynona en la cuarta entrega de la saga e igual de sosa y poco empatizable) y la chicha del asunto tarda en arrancar más de 90 minutos dando paseitos por la nave espacial y por los oscuros pasillos del mausoleo de David, para acabar resolviéndolo todo con un par de disparos y otro par de explosiones, y un final sorpresa que por supuesto naaaaaadie esperaba para que todos abandonemos el visionado supuestamente sorprendidos y perdonemos a Ridley el pecado de haber abierto una herida con ‘Prometheus’.

Pues no Ridley, el fan de la saga se merece algo mucho mejor que un producto mínimamente aseado y preparado para reventar multisalas. El espectador se merece una ambientación como la sucia Nostromo (y no los asépticos escenarios que anulan todo tipo de tensión atmosférica posible), unos personajes que al menos puedan igualar al magnífico antagonista que es Fassbender, respeto por los xenomorfos (no vale con decir que esto es una peli Alien solo porque salgan dos bichejos toda la peli dando bocados y babeando) y sobre todo, un guion que no vaya a dos mil imbecilidades por hora y que no trate al espectador como si fuera un idiota. Lo de cambiar el ciclo vital de los xenomorfos (¿dónde estás, reina Alien?), o alterar las características de los patógenos de ‘Prometheus’ sin ningún tipo de explicación debería ser denunciable.

Lo que el fan necesita es que se dejen de tonterías de una vez y que construyan un guion mínimamente sólido que pueda resucitar a la saga de manera al menos digna. Ustedes no se pueden conformar con servir una peli de usar y tirar que al menos, a diferencia de ‘Prometheus’ sí que se deja de ver y tiene sus momentos. Como entretenimiento de multisalas no está mal, pero el clásico de 1979 merece algo mucho mejor que esto. Todos los que lo disfrutamos merecemos algo mucho mejor que esto.

STOP para la saga Alien. Demasiado la han crucificado ya. Déjenla estar en paz de una vez y no sigan ensuciando su nombre. El xenomorfo merece mucho más. Gracias.

Patxi Álvarez