Antes corporal, ahora etéreo; siempre eres y estarás.
El futuro que traerá al tiempo actual lo ocurrido en el pasado, apunta a desempolvar del recuerdo la historia que no queda, en este presente efímero… En el olvido.

Antes carne y hueso, ahora puramente espiritual;
tu alma enmascarada de energía, envuelve la mía sigilosamente.
Desde un Mundo que no ignora el dolor y el placer carnal –aun sin sentirlo ya- fluyes cual forma angelical.
Oh, espíritu que me proteges, derrama tu luz sobre mi ser.

Antes humano, ahora divinidad; siempre estás y serás.
Alivia el tormento que me provoca el vacío que ha usurpado tu espacio en mi vida. Sé que llegará la hora de partir para poder volar a tu lado para siempre. Por ello, estoy tejiendo las alas que me liberarán del calvario que está suponiéndome vivir privado de tu presencia.

Ahora etéreo, antes humano, nunca desaparecerás puesto que, para mí, jamás te fuiste.

Perteneciente al libro titulado: Alfonso, el héroe de la lucha interminable.

Biografía autorizada por sus padres María Díaz Cañadas y Dionisio García-Gil García Cuevas.

Dedicado a Alfonso y a su intensa lucha, que duró trece años, contra la enfermedad llamada Cáncer. Enfermedad que le fue detectada cuando contaba tan solo 12 añitos.

 Escrito por Carolina Olivares Rodríguez.

Fotografía de Alfonso junto a sus padres Mari y Dioni.