Adriano Rodriguez uno de los grandes homenajeado en el Festival de la Trova

Adriano Rodriguez uno de los grandes homenajeado en el Festival de la Trova

Si alguien (como yo) no tuvo la oportunidad de comprarse un CD original de «Érase que se era» y ese alguien (como yo) escuchó la nueva versión de «La canción de la Trova» y si además ese alguien (como yo) más allá del desempeño de Silvio se quedó intrigado preguntándose ¿con quién está cantando? he aquí la respuesta: la segunda voz es la de…. (redoble de tambores) Adriano Rodríguez.

Si todavía quedan dudas aquí les pego una breve biografía e imagen tomadas del diario Juventud Rebelde:

Un breve repaso por la biografía de Adriano Rodríguez permite conocer que su voz ilustró conferencias de Fernando Ortiz. Igualmente, en La Habana de los años 40 y 50, él integró los shows de los principales cabaret de la época. Asimismo, hay que resaltar que durante su trayectoria artística, hizo dúos con sobresalientes voces de nuestra música popular, como Merceditas Valdés, Carlos Embale, Paulina Álvarez y Barbarito Diez, entre otros.

En 1962, fundó y dirigió el Grupo de Trovadores Cubanos, junto a Dominica Verges, Guarionex Garay y los guitarristas Ismael y Octavio Sánchez («Cotán»), quienes por más de una década llevaron a todos los escenarios del país las obras antológicas del repertorio trovadoresco y grabaron un histórico disco con las canciones de Sindo Garay, con el visto bueno del propio autor.

La versatilidad interpretativa de Adriano lo ha enrolado en disímiles experiencias musicales, que van desde trabajos con el Coro Nacional, a actuar en la escena Lírica, a grabar con Pablo Milanés en el mítico disco Años y con Silvio Rodríguez en el álbum Érase que se era, hasta involucrarse con Edesio Alejandro en una muy vanguardista propuesta sonora o con jóvenes trovadores en el CD La voz del Diablo Ilustrado.

Para una figura con semejante historial, donde la condición trovadoresca se impone por encima de sus otras maneras de proyectarse, nada mejor que celebrarle el cumpleaños con una tremenda descarga, en la que se escucharon muchos temas de ayer, de hoy y de siempre. Antes de cantar, Adriano expresó unas palabras que lo retratan tal cual es y que por ello, reproduzco a continuación: «No me detuve nunca a escuchar elogios, sino que dediqué todo mi amor a la música cubana. Ahora recibo a cambio estas muestras de afecto. Es más de lo que puedo pedir».

Aquí copio lo que leí en el Canción por Canción que Silvio escribiera en ese entonces:

Es el resultado de una íntima relación con un disco de canciones de Sindo Garay que compré en 1966, estando en el ejército, para regalárselo a mi madre, con quien después lo escuchaba en nuestro apartamentito de Gervasio. Las voces de este disco maravilloso eran de Guarionex Garay, Adriano Rodríguez y Dominica Verges. Las guitarras eran orfebrería de los maestros Guyún y Cotán […]

Casi cuatro décadas después, el gran Adriano Rodríguez, uno de los trovadores que me la inspiró, me hace el honor de coronarla con su excepcional segunda voz. Podría decirse que semejante dádiva completa una perfecta vuelta de espiral.

adriano y su hijo lazaro rodriguez
Adriano y su hijo Lazaro Rodriguez

Ángel Adriano Rodríguez Bolaños. Músico cubano, uno de los grandes representantes de la trova en la Isla. Fundador de la UNEAC, del Festival de Coros, del Festival de Música Popular, y del Festival de la Canción de Varadero, Premio Nacional de Música en el año 2013.

Nacido en Guanabacoa, donde era conocido como el Pedro Vargas local, por la admiración que le profesó a ese tenor mexicano, provenía de una familia de músicos y en 1946 formó parte del elenco que Gonzalo Roig presentó en el ayuntamiento de La Habana, con Rita Montaner como solista. Espectáculos de cabaret y del teatro musical cubano se beneficiaron con su talento, mientras el cine lo aprovechó en producciones como Yambaó,Árbol de fiebre y Cuba canta.

Tras retirarse de la vida artística, se dedicó a entrenar cantantes y admitió hacer algunos dúos con personalidades de la música de su país como Barbarito DiezLaíto SuredaPablo Milanés y Edesio Alejandro, entre otros.

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Síntesis biográfica

Nació el 27 de septiembre de 1924 en Guanabacoa. Realizó sus estudios musicales en la Academia de Música de Guanabacoa, en el Conservatorio Municipal de La Habana y en el Seminario de Música Popular; fue discípulo de Iris Burguet.

Proveniente de una familia de músicos, su padre tocabatrombóntrompeta y bombardino; su abuela cantaba en coros; su hermano también fue un percusionista muy bueno desde niño; su abuelo tenía un sexteto que se llamabaCarmen, que fue donde comenzó Adriano con sólo seis años a cantar durante los ensayos, haciendo segunda voz.

Siendo aún muy niño, actuó con ellos en Los Baños de Cojímar, un lugar que era para gente adinerada. Siempre le gustó oír todo, desdepunto guajiro hasta ópera, y escuchaba mucho a Pedro Vargas, su cantante favorito, lo cual le sirvió de mucho para aprender sobre dicción, articulación y dosificación de la voz. Le llamaban decían “El Pedro Vargas de Guanabacoa”.

Carrera artística

Desarrolló una extensa y fructífera carrera artística de casi setenta años, durante los cuales fue un cantante capaz de defender por igual el folclor, el arte lírico o la trova.

Ilustró las conferencias de Fernando OrtizArgeliers León y Odilio Urfé; también lo hizo con Gonzalo Roig y Gilberto Valdés. En 1946 formó parte del elenco que Gonzalo Roig se presentó en el ayuntamiento de La Habana, con Rita Montaner como solista; actuó también con ella enCMQ, bajo la dirección de Enrique González Mántici. Fue fundador del Coro Polifónico Nacional (hoy Coro Nacional) y del grupo Trovadores Cubanos, con Guarioné Garay, Dominica Verges, e Ismael y Octavio Sánchez, con el que se mantuvo hasta 1973.

Natural de Guanabacoa, en la esquina de su casa habían santeros, abakuá, rumberos y aprendió de todo eso, y aparte del son. Alberto Zayas, que era una personalidad dentro de la música afrocubana, estaba en su casa siempre y cuando formó su grupo folclórico Lulú Yonkorile invitó a cantar. Allí hacía coro y cantaba como solista. Tuvo la oportunidad de trabajar con Fernando Ortiz y también pudo compartir profesionalmente con figuras como Merceditas Valdés y Jesús Pérez.

Luego en la década del cincuenta la agrupación cambió el nombre por el de Rapsodia Negra, realizando numerosas actuaciones en importantes programas de radio y televisión como Cabaret Regalías, «Ocurrió así», Jueves de PartagásVoces de Cuba, entre otros, además de grabar dos discos: El vive bien y Guaguasones.

Se presentó en diferentes espectáculos de cabaret: Karabalí, 1954, Copacabana y Tambó, 1957Tropicana; Bamba Ireco, Sans-Souci, 1956;Sensemayá, y el Copa Room del hotel Riviera1958.

En 1959 viajó a México con la compañía de Luis Trápaga y allí actuó en los teatros Lírico, Nuevo Ideal y Bellas Artes, y en el cabaret Los Globos. En 1979 actuó junto al pianista Odilio Urfé, en el Carnegie Hall, de Nueva York. En 1982 participó, junto con Urfé, en el Festival Diáspora núm. 3, celebrado en Paramaribo, Surinam. Cantó en dúos ocasionales con Paulina Álvarez.

En el año 1957 en el programa Voces de Cuba fue citado por el director de aquel espacio quien le dijo que tenía que cantar All man river y una canción lírica cubana. En la orquesta había músicos que simpatizaban con él pero que pensaron que no iba a ser capaz de hacerlo. En el programa se encontraban también Martha Pérez y Alba Marina. La canción lírica la trabajó mucho acompañado de grandes pianistas como Odilio Urfé, Frank Emilio FlynNelson Camacho y José Lauzán.

También participó en varias puestas en escena de Cecilia Valdés, haciendo el papel de Pedro, el esclavo que se fuga, lo van a buscar al monte y luego se suicida en escena. Fabio Landa y Leo Brouwer fueron los que le propusieron al director Roberto Blanco que lo utilizara para ello. Estuvo en las puestas de 197819791980 y 1982.

En el cine trabajó primeramente en Yambaó, una película cubano mexicana con Ninón Sevilla. Luego en una película americana que se llamóÁrbol de fiebre donde cantaba Celia Cruz. Tras el triunfo de la Revolución participó en Cuba canta, en Las doce sillas donde hizo una pequeña actuación pero no cantó y en El otro Cristóbal, con música de Gilberto Valdés.

Ya en la Revolución realizó giras por la República Popular China, con el pianista y musicólogo Odilio Urfé, Checoslovaquia y Bulgaria. Retirado de la vida artística, se dedicó a entrenar cantantes y en varias ocasiones se presentó con el grupo de Edesio Alejandro.

Muerte

Falleció en La Habana el 23 de julio de 2015