
“No entendemos que, tras las mociones presentadas, las denuncias, las quejas, sigamos asistiendo estupefactos a la degradación de una de las zonas con más valor medioambiental de Santander”, dice Antonio Mantecón.
La basura se acumula en Monte y Cueto. Decenas de imágenes en redes sociales y en la prensa dan buena cuenta de la acumulación de basura, escombros, mobiliario, y diversos materiales que no hacen más que aumentar en los vertederos ilegales que proliferan por la zona. “Solo hace falta darse un paseo por la Senda Costera para ver que, lejos de acabar con esos vertederos ilegales, no hacen más que aumentar”, comenta el edil de la formación municipalista.
Para Santander Sí Puede está claro que el Ayuntamiento no hace todo lo que debería. La dotación municipal, operarios con un camión y una pala, que pasa con una frecuencia que se revela como insuficiente, no es capaz de acabar con la suciedad que se acumula. Y esa labor ineficaz, por escasez de medios y escasa periodicidad, hace que siempre queden restos acumulados y los “usuarios” de los vertederos ilegales sigan tirando sus desperdicios en esas zonas de alto valor ecológico y medioambiental. “Tampoco se producen sanciones ni un control policial efectivo que disuada a los desaprensivos. Siempre vamos a tener un porcentaje de personas que no respeten las normas de convivencia, y aunque nosotros no somos partidarios de sancionar como solución, es más que evidente que en este caso es necesario. No se puede seguir permitiendo que la basura invada nuestras costas, y más en una ciudad que vive del turismo principalmente. Y desgraciadamente. Las pocas alternativas ante un modelo económico que se presenta como estacional y precario, hace que se deban cuidar especialmente los recursos naturales que tenemos. Llenarlos de basura no es muy inteligente, que digamos”, explica Mantecón. De nuevo la responsabilidad recae en la concejalía encabezada por Quirós, que está viendo como su gestión es cuestionada día sí y día también. Ni siquiera la cercanía de elecciones municipales hace que corrijan una serie de deficiencias en el servicio de recogida de basuras más que necesarias.
Pero Santander Sí Puede va un paso más allá y también denuncia el estado de degradación que sufre el poblado chabolista de Cueto. Las políticas del consistorio para reubicar a los habitantes de este asentamiento son francamente insuficientes y mal gestionadas. Y entienden desde la formación municipalista que dejar que la zona aledaña se degrade, se llene de basura, es una forma de presión inmobiliaria para conseguir que abandonen sus casas, un espacio de alto valor económico si se recalifican esos terrenos. Recientemente se produjo un incendio a las puertas del poblado por la quema ilegal de plumeros, poniendo en riesgo la seguridad de las familias que allí residen. “La anulación del PGOU de 2012, que aparentemente elimina el riesgo de recalificación de la zona, tiene sus días contados. Más pronto que tarde deberá enfrentarse la tarea de redactar un nuevo PGOU y nos tememos que estas políticas de expulsión acaben culminado en nuevas urbanizaciones de chalets con vistas al mar. Ahora nos regalaran con una visita de la alcaldesa al poblado, a lo Evita Perón, buscando réditos políticos. Cuando lo necesario es el trabajo diario y una férrea voluntad de darles una vida digna a las personas que realmente lo necesitan”, concluye Mantecón.

