
El portavoz del PRC reclama recuperar un turismo de calidad y advierte del impacto de los pisos turísticos, el ruido y la saturación sobre los residentes
Santander ha sido históricamente una ciudad turística y debe seguir siéndolo, pero el modelo desarrollado durante los últimos años está generando un creciente conflicto con quienes viven en ella durante todo el año.
Es el diagnóstico del portavoz del PRC en el Ayuntamiento, Felipe Piña, que habla de un turismo «masivo y descontrolado» y reclama recuperar un modelo que permita compatibilizar la llegada de visitantes con la calidad de vida de los residentes.
Cañadío y el derecho al descanso
Piña pone como ejemplo la situación de vecinos de zonas como Cañadío, que asegura que llevan años trasladando problemas relacionados con el ruido y la imposibilidad de descansar.
El regionalista introduce incluso el ejemplo de personas enfermas que necesitan dormir y cuya salud puede verse afectada por noches continuadas de ruido.
«Ese señor es un vecino de Santander por encima del turista», sostiene.
Para el PRC, la actividad turística no puede desarrollarse ignorando los derechos de quienes pagan sus impuestos y permanecen en la ciudad durante todo el año.
«Santander ya era turística»
Piña rechaza que el debate pueda plantearse como una elección entre turismo sí o turismo no.
«Santander ya ha sido siempre una ciudad turística», recuerda.
El portavoz reivindica el modelo tradicional asociado al Sardinero y a familias que permanecían durante temporadas más largas, consumían en establecimientos locales y mantenían una relación diferente con la ciudad.
Aquel modelo, sostiene, generaba también una importante actividad económica para hoteles, hostelería y comercio.
El problema de los pisos turísticos
La expansión de las viviendas de uso turístico constituye una de sus principales preocupaciones.
Piña habla de miles de pisos turísticos, incluyendo viviendas que funcionarían fuera de la legalidad, y relaciona esta expansión con los problemas de convivencia y con el encarecimiento del mercado residencial.
Para el PRC, el turismo no puede analizarse exclusivamente a través del número de visitantes.
También deben medirse sus consecuencias sobre vivienda, movilidad, aparcamientos, taxis, limpieza y convivencia.
Vecinos que quieren marcharse durante la Semana Grande
Piña asegura haber recibido comentarios de santanderinos que prefieren abandonar temporalmente la ciudad durante los momentos de mayor concentración de visitantes.
Considera significativo que algunos residentes estén «deseando irse en la Semana Grande».
Para el portavoz, esa sensación demuestra que se ha roto parte del equilibrio que debería existir entre actividad turística y vida cotidiana.
Recuperar un «turismo de calidad»
El PRC apuesta por lo que Piña denomina «turismo de calidad», frente a un modelo basado prioritariamente en incrementar las cifras de visitantes.
Su objetivo sería atraer un turismo capaz de generar actividad económica sin convertir determinadas zonas en espacios saturados ni desplazar las necesidades de los residentes.
Piña admite que revertir la situación será complicado, pero considera imprescindible recuperar ese equilibrio.
CONTEXTO
El crecimiento turístico experimentado por Santander ha reforzado el peso del sector dentro de la economía local y el Ayuntamiento mantiene como uno de sus objetivos avanzar en la desestacionalización.
Paralelamente han aumentado los debates sobre viviendas turísticas, ruido, movilidad y presión sobre determinados espacios de la ciudad.
El PRC reclama revisar el modelo para situar la convivencia con los residentes entre las prioridades de la política turística.
LAS CLAVES
- Piña habla de un turismo «masivo y descontrolado».
- Defiende que Santander continúe siendo una ciudad turística.
- Reclama proteger el descanso y la calidad de vida de los residentes.
- Señala Cañadío como ejemplo de conflicto por el ruido.
- Advierte del impacto de los pisos turísticos sobre vivienda y convivencia.
- Considera significativo que algunos vecinos prefieran marcharse durante los momentos de máxima afluencia.
- El PRC propone recuperar lo que denomina «turismo de calidad».
