
El Ayuntamiento condena a El Sardinero a un verano sin aparcamiento: las ferias y festivales inutilizan el parking del estadio el 80% del periodo estival.
• La Asociación de Vecinos denuncia que, entre montaje, celebración y desmontaje de las Ferias de Santiago y el Festival de las Naciones, el aparcamiento público queda prácticamente anulado del 1 de julio al 15 de septiembre.
• Los residentes sufren las consecuencias de una gestión nefasta: colapso circulatorio, ruido insoportable hasta la madrugada y
acumulación de suciedad en el barrio.
SANTANDER. — La Asociación ciudadana en Defensa de El Sardinero alza la voz una vez más para denunciar la «privatización de facto» y el abandono sistemático que sufre el barrio por parte del Ayuntamiento de Santander durante la temporada alta. El foco de la indignación vecinal se centra en el uso abusivo y descontrolado del parking público del Campos de Sport de El Sardinero entre el 1 de julio y el 15 de septiembre.
Lo que debería ser un pulmón de desahogo para el aparcamiento de residentes y miles de usuarios de las playas en pleno verano, se convierte durante dos meses y medio en un macrorecinto ferial cerrado al ciudadano.
Las cuentas no salen: ¿Dónde aparcan los vecinos?
Haciendo un cálculo realista del calendario de ocupación que impone el Consistorio para la instalación de las atracciones de la Semana Grande (Ferias de Santiago) y el posterior Festival de las Naciones, el tiempo de uso público del aparcamiento roza el ridículo:
• Periodo estival analizado: Del 1 de julio al 15 de septiembre (77 días clave para el turismo y la vida de los vecinos).
• Feria de Santiago: Requiere casi una semana previa de montaje y otra de desmontaje, sumada a los días propios de fiesta. El parking queda inutilizado prácticamente todo el mes de julio.
• Festival de las Naciones: Sin apenas dar tregua, las caravanas, camiones pesados y estructuras del festival se adueñan de la explanada durante agosto y la primera quincena de septiembre, repitiendo el proceso de montaje y desmontaje.
• Resultado: El parking público del estadio está inhabilitado más del 80% de los días de verano.
«Es inadmisible que el Ayuntamiento regale el espacio público de todos a empresas privadas durante la época del año en la que el barrio más presión de vehículos soporta», declaran desde la Junta Directiva de la Asociación. «Nos dejan sin alternativas para aparcar, mientras miran para otro lado ante el caos diario».
Un triple impacto negativo: Falta de espacio, ruido y suciedad.
La pérdida de plazas de estacionamiento es solo la punta del iceberg de un modelo de ocio que la asociación califica de «insostenible» para un barrio residencial:
- Colapso y falta de aparcamiento: La eliminación de miles de plazas en el estadio obliga a vecinos y visitantes a dar vueltas durante horas, colapsando las calles colindantes, los vados y las zonas verdes.
• Contaminación acústica: El ruido constante de las atracciones, la música de los recintos y el bullicio de los conciertos se prolongan hasta altas horas de la madrugada, impidiendo el descanso de las familias y de los
trabajadores que madrugan al día siguiente.
• Suciedad y olores: La acumulación de basuras, la falta de limpieza intensiva inmediata tras los eventos y el uso de portales y esquinas como urinarios improvisados degradan la imagen del barrio y generan problemas de salubridad.
Exigimos soluciones inmediatas.
La Asociación ciudadana en Defensa de El Sardinero exige al Ayuntamiento de Santander que reconsidere la ubicación de estos eventos multitudinarios de cara a los próximos años. Existen espacios alternativos en la ciudad que no asfixian de esta manera a una zona residencial en su momento más crítico del año.
No se puede pretender tener un turismo de calidad en Santander a costa de destrozar la convivencia y el día a día de sus propios ciudadanos.

