
EL INDICE DE CRIMINALIDAD
¿Son seguras nuestras ciudades?

Vivimos en un mundo cada vez más urbanizado. Las grandes ciudades atraen a millones de personas por su oferta de empleo, ocio, cultura y servicios. Pero esa concentración demográfica y social también plantea desafíos importantes, entre ellos la convivencia, la desigualdad, y a veces, la criminalidad.
Me llama la atención —y creo que, a muchos de Uds., también— la frivolidad con que, al planear viajes o “aventuras urbanas”, se ignoran las condiciones reales de seguridad de los destinos. Muchas guías de viaje, agencias de turismo o redes sociales ofrecen una visión atractiva —turística, colorida, emocionante—, pero raras veces muestran datos claros sobre criminalidad. Creo que eso no es casual: existe un interés económico en presentar una imagen “segura” de los lugares, para atraer turismo, inversión y visitantes.
Por ello, es imprescindible ofrecer un análisis serio, riguroso y transparente del índice de criminalidad, no solo para viajeros, sino para ciudadanos, investigadores, planificadores urbanos y responsables políticos.
El Índice de Criminalidad (IC)[1] es una medida que evalúa la frecuencia y gravedad de los delitos en una ciudad o región. Se calcula utilizando datos estadísticos sobre la cantidad de delitos cometidos en un período determinado, generalmente un año.
En muchas de las ocasiones el marketing de las Agencias de Viajes nos muestra la imagen de “destino deseable” (promovida por el turismo, cultura o historia) con la realidad objetiva de sus estadísticas criminales (robos, hurtos, y en algunos casos, homicidios).
Los ejemplos de la siguientes tablas son los casos más dramáticos, donde la belleza natural o la historia se enfrentan a tasas de homicidio extremadamente altas, en America Latina y/o África.
En Europa los casos de delincuencia oportunistas y hurtos, se dan principalmente entre el glamour/historia y el delito menor (hurtos, carteristas), que afecta directamente la experiencia turística y la percepción de seguridad. Paris, con su imagen turistica de «ciudad dek amor y de la luz» nos muestra una realidad muy diferente como «epicentro de Carteristas» con altos niveles de delitos menores a turistas en las zonas mas concuridas. Barcelona, como «centro de cultura y ocio mediterraneo» es la ciudad con mas hurtos y robos de relojes de lujos de España. Roma, la «ciudad eterna, historia y arte» gran «inseguridad nocturna y delitos menores en zonas historicas».
La “frivolidad de la aventura urbana” nos llevan a extremos, como los dos casos de estudio principales, para mostrar las dos caras del problema:
- Acapulco / Ciudad del Cabo: Ilustran cómo el Marketing de Evasión promueve el paisaje (playas, montañas) mientras ignora los problemas estructurales (pobreza, bandas, etc.).
- París / Barcelona: Demuestran que incluso las ciudades con las marcas turísticas más fuertes a nivel global tienen una “cifra negra” de hurtos que, aunque no son tan graves como los homicidios, deterioran gravemente la experiencia del viajero (el que te roben la cartera o el móvil no sale en los folletos).
Quiero terminar con un resumen del IC en las principales turísticas de España, donde las grandes capitales tienen tasas mucho más altas debido a la presión turística y la densidad de población, mientras nuestra bella Santander, es sin dudas: “la más segura de las ciudades turísticas”.
En todas las ciudades, el descenso de robos físicos se está viendo compensado por un aumento drástico de estafas online (phishing, smishing), que ahora representan casi 1 de cada 4 delitos en España.
JACA, Santander, marzo 2026
Referencias:
[1] El término índice de criminalidad no tiene una única definición universal. En general, se refiere a indicadores estadísticos que intentan medir la incidencia de delitos en una población determinada —habitualmente una ciudad, una región o un país—, normalizados por número de habitantes, para permitir comparaciones. unstats.un.org+2worldbank.github.io+2. Un ejemplo concreto es el indicador de homicidios: la UNODC (Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito) define un indicador llamado Victimización por homicidio intencional.

