
LA DESCOLONIZACION DE LOS MUSEOS

El concepto de “descolonización de los museos” es un proceso amplio y multifacético que busca revisar crítica y sistemáticamente las prácticas, narrativas, colecciones y estructuras de los museos, que históricamente se han construido bajo una lógica colonial y eurocéntrica. Se trata de una iniciativa para transformar estas instituciones en espacios más democráticos, inclusivos y polifónicos que reflejen la diversidad cultural de manera más justa y precisa.
En esencia, la descolonización de los museos significa desmantelar las herramientas que perpetúan la colonialidad dentro de estas instituciones. Implica la revisión crítica de sus colecciones y discursos para reconocer el pasado colonial, buscando formas de devolver objetos a sus países de origen, como el tesoro de los Quimbayas[1], y dar voz a las perspectivas de los pueblos colonizados
Principales Dimensiones y Acciones
La descolonización no se limita a una única acción, sino que abarca varias esferas cruciales:
- Narrativas y Discursos
Se busca reformular los relatos expositivos para:
- Superar el eurocentrismo: Dejar de presentar la historia y la cultura desde una única perspectiva dominante (occidental y blanca).
- Incluir voces marginadas: Incorporar las perspectivas, conocimientos e historias de las comunidades de origen, pueblos indígenas, y otros grupos que han sido históricamente silenciados o representados de forma sesgada (por ejemplo, como «primitivos» o «exóticos»).
- Contextualizar críticamente: Mostrar el origen conflictivo o violento de muchas colecciones, reconociendo el papel que los museos jugaron en la validación y propaganda del colonialismo. Por ejemplo, eliminando terminología ofensiva de cartelas.
- Colecciones y Restitución
Esta es quizás la dimensión más visible y polémica. Implica:
- Revisar el origen de los objetos: Investigar cómo se adquirieron los artefactos, especialmente aquellos provenientes de antiguas colonias o contextos de dominación (artefactos expoliados, saqueados, comprados bajo coacción, o restos humanos).
- Restitución o Repatriación: Devolver (restituir) los objetos a sus países o comunidades de origen, cuando se demuestre un origen ilícito o en respuesta a solicitudes de las comunidades que los reclaman como parte vital de su patrimonio.
- Co-custodia: Explorar modelos de gestión compartida de las colecciones con las comunidades de origen, incluso cuando los objetos no se devuelven permanentemente.
- Estructura y Funcionamiento Institucional
La descolonización debe ser un cambio de base que afecte a cómo opera el museo:
- Participación y Colaboración: Trabajar de manera activa, consultiva y colaborativa con las comunidades de origen y los grupos históricamente afectados en todas las etapas del proceso museístico: desde la curaduría hasta la educación y la toma de decisiones.
- Diversificación del Personal: Aumentar la diversidad en el personal, incluyendo curadores, directores y educadores provenientes de las comunidades cuyas culturas se exhiben.
- Cambio de Valores: Revisar los valores fundamentales de la institución para que sean más éticos, relacionales y respetuosos con el patrimonio de todos los pueblos.
Un Ejemplo Práctico
Un ejemplo claro es la restitución de los Bronces de Benín[2] por parte de museos europeos a Nigeria, que ilustra el aspecto de la devolución material de objetos saqueados durante expediciones punitivas coloniales.
Otro ejemplo es la recontextualización de un museo etnográfico, donde en lugar de mostrar objetos de otras culturas como meros especímenes “exóticos”, el museo reestructura su exposición para:
- Explicar cómo y por qué esos objetos llegaron al museo (a menudo a través de la violencia colonial).
- Permitir que miembros de la comunidad de origen ofrezcan sus propias interpretaciones y narrativas sobre los objetos y su cultura, muchas veces mediante la creación de exposiciones conjuntas.
- Reconocer explícitamente el pasado colonial de la propia institución.
En resumen, descolonizar un museo es un proceso continuo que busca una reparación simbólica y material de los daños históricos, transformando las instituciones de la memoria en lugares de diálogo, crítica y reconocimiento mutuo.
JACA, Santander, enero 2026
Referencias:
[1] Se denomina tesoro de los quimbayas a un conjunto de objetos de oro y tumbaga que forma parte del ajuar de dos tumbas de esta cultura precolombina. Su importancia radica no solamente en el número de piezas que integran el conjunto, sino en su excepcional calidad artística y técnica, lo que las convierte en auténticas obras maestras del arte precolombino.
[2] Los bronces de Benín son una colección constituida por más de mil piezas conmemorativas que provienen del palacio real del reino de Benín. Fueron creadas por la tribu Edo desde el siglo XIII y, en 1897, la Marina Real británica confiscó una gran parte de ellas en represalia por la masacre de unos embajadores ingleses unas semanas antes.

