La Guadalupana…

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MIS IMPRESIONES DE LA EXPOSICION DEL MUSEO DEL PRADO

TAN LEJOS, TAN CERCA. GUADALUPE DE MEXICO EN ESPAÑA

José Suárez: “Imágenes y apariciones de Nuestra Señora de Guadalupe”, 1656, Ágreda (Soria), monasterio de sor María de Jesús de Ágreda.

Desde mi perspectiva, la exposición “Tan lejos, tan cerca. Guadalupe de México en España” celebrada del 10 de junio al 14 de septiembre de 2025, en las salas C y D del edificio Jerónimos, del Museo Nacional del Prado no es solo una muestra iconográfica, sino un dispositivo discursivo y curatorial de gran calado que afronta con audacia el diálogo entre el arte virreinal novohispano y la tradición pictórica peninsular, en el contexto de la llamada “descolonización”[i] del relato museístico.

Un Diálogo Transatlántico Necesario

La exposición ofrece una mirada inédita sobre el modo en que la Virgen Guadalupe fue reinterpretada, reproducida y venerada en América y Europa. El mayor acierto de esta exposición radica en su capacidad para sacudir el eurocentrismo implícito en la colección permanente del Prado. Al centrarse en la Virgen de Guadalupe de México, la muestra aborda un fenómeno artístico, devocional y sociopolítico que se erigió como un puente cultural dinámico y bidireccional entre la Nueva España y la metrópoli.

La curaduría, a cargo de expertos mexicanos, rompe con la noción de un arte novohispano como mera “derivación” o eco del español. En su lugar, se presenta la imagen guadalupana como un “icono globalizado” (avant la lettre[ii]), cuya reproductibilidad —paradójicamente, considerada un milagro— fue clave para su expansión. La muestra evidencia cómo los artistas novohispanos, como Juan Correa, José Juárez, Manuel de Arellano o Miguel Cabrera, no solo copiaron, sino que resignificaron el modelo, adaptándolo y cargándolo de nuevas lecturas criollas y, eventualmente, pre-independentistas.

La Dualidad Curatorial: Tan Lejos, Tan Cerca

El título, “Tan lejos, tan cerca”, articula perfectamente la tesis central:

  1. Lejos: La distancia geográfica y la alteridad cultural que separa las circunstancias de la aparición mítica en el Tepeyac[iii] y su recepción en la Península Ibérica. La exposición se enfoca en esa lejanía para subrayar las particularidades del culto en el virreinato, como su vinculación con la identidad criolla y, más tarde, con la bandera de la independencia.
  2. Cerca: La íntima conexión y permeabilidad artística y devocional. La inclusión de obras de artistas peninsulares (mencionándose a Velázquez y Zurbarán en el contexto del arte y los encargos contemporáneos) junto a las novohispanas, demuestra cómo la imagen de la Guadalupana se integró plenamente en el imaginario artístico y devocional español, estando presente en iglesias, conventos y colecciones privadas de toda la geografía española desde el siglo XVII. Este cercanía es lo que la exposición rescata, muchas veces a través de piezas que han sido restauradas y localizadas en España.

Iconografía y Materialidad

La selección de cerca de setenta obras (entre pinturas, grabados, esculturas y libros) es acertada al trazar un mapa visual y simbólico que abarca desde el siglo XVII hasta principios del XIX. Destacan los lienzos tempranos de José Juárez (como Imagen y apariciones de Nuestra Señora de Guadalupe de 1656), que anclan el discurso en la consolidación del culto.

Un punto crítico de interés es el análisis de la materialidad del ícono. La exposición subraya la naturaleza “revelada” de la imagen, que supuestamente no podía ser copiada, pero fue la más replicada, generando una serie de debates artísticos y teológicos sobre la técnica (¿milagrosamente sin bastidor? ¿pintada al óleo o teñida?). Las copias, vistas aquí como “verdaderos retratos” por su fidelidad al prototipo, son en realidad un campo de experimentación y lujo, como se observa en el uso de materiales suntuarios en algunas representaciones.

Uno de los éxitos fue la capacidad de reproducirla. Se decía que uno de sus milagros era que no se podía copiar. Los artistas podían mandar muchas imágenes, en distintos tamaños y formatos. Esa reproductibilidad posibilitó el culto y la expansión”, explica la Dra. Mues Orts comisaria de la exposición. De las obras expuestas, la gran mayoría proceden del patrimonio español y solo hay ocho desde México, porque gran parte del legado guadalupano está en este territorio español. Un interesante capítulo de Tan lejos, tan cerca es el vínculo con Asia, ya que el mito de Guadalupe llegó de manera importante a Filipinas.

Impacto y Conclusión

La muestra es un hito museístico para el Prado, tradicionalmente dedicado al arte europeo. Al exponer el arte virreinal con la dignidad y el rigor de su programa de “Diálogos”, el museo cumple con un ejercicio de responsabilidad histórica y artística.

Si bien la crítica más política podría debatirse (algunos la ven como un intento de “descolonización” forzado y otros como una simple muestra de vínculos), lo cierto es que la exposición logra su objetivo principal: visibilizar un capítulo crucial y a menudo relegado de la historia del arte compartido hispanoamericano, demostrando que el arte, la devoción y el poder político viajaron intensamente a través del Atlántico. Es una exposición intelectualmente estimulante que nos invita a reevaluar las fronteras y las jerarquías dentro de la Historia del Arte.

El vídeo es un avance de la exposición que muestra algunas de las obras y el montaje en las salas del museo.

Avance de la exposición: Tan lejos, tan cerca. Guadalupe de México en España

JACA, Santander, noviembre 2025

Referencias:

[i] El concepto de «descolonización de los museos» es un proceso amplio y multifacético que busca revisar crítica y sistemáticamente las prácticas, narrativas, colecciones y estructuras de los museos, que históricamente se han construido bajo una lógica colonial y eurocéntrica. Se trata de una iniciativa para transformar estas instituciones en espacios más democráticos, inclusivos y polifónicos que reflejen la diversidad cultural de manera más justa y precisa.

[ii] Avant la lettre es una expresión francesa que significa «antes de la letra» o «antes de la carta» y se utiliza para describir algo que se anticipa a su época, una idea o un fenómeno que se produce antes de ser identificado y tipificado. Se usa para referirse a un pionero o una persona o concepto que es un precursor de su tiempo.

[iii] Tepeyac se refiere principalmente al cerro ubicado al norte de la Ciudad de México que fue un sitio sagrado en el México prehispánico y donde, según la tradición católica, la Virgen de Guadalupe se le apareció a Juan Diego en 1531