70 binladens: Atraco en Bilbao

Película española del, podría denominarse, subgénero de atracos a sucursales bancarias que nos hace recordar a las muchas de este tipo llegadas de EEUU.

Si bien esta tiene un buen toque costumbrista de Bilbao, en concreto del barrio de Santutxu. Koldo Serra es su director, pero no guionista, el guion está escrito por Javier Félix Echániz, Asier Guerricaechevarría y Juan Antonio Gil Bengoa.

Los problemas de una madre a punto de perder la custodia de su hija parecen empeorar cuando su intento de conseguir un crédito de última hora coincide con un atraco a la sucursal por parte de una pareja de pintorescos atracadores y la consiguiente negociación por parte de unos aún más pintorescos ertzainas.

La mujer tendrá que utilizar todo su ingenio para engañar a unos y a otros y salir a tiempo del banco con el dinero que necesita.

La historia tiene giros, muchos giros, quizá demasiados giros. Empezamos con lo que parece una película de protesta social que caricaturiza a la banca como vampiros sociales, pasamos luego a una película de rehenes con mucha psicología y terminamos con una historia de madre coraje.

Hay un cierto tufillo a película con perspectiva de género y con mujeres empoderadas que se enfrentan al mundo, pero no es en absoluto sangrante. Volviendo con los giros, están bien contados por una dirección competente que hace discurrir la trama con fluidez, pero se hacen repetitivos y, a la larga, forzados y poco creíbles.

La película gana en las distancias cortas, en los cara a cara, en lo que es la parte psicológica del secuestro, pero se le ven las costuras cuando se amplía el arco narrativo para incluir la negociación y el asalto y se nota que es una obra por encima de sus posibilidades.

Las secuencias de acción son poco naturales, da la impresión de que han contado con la colaboración de ertzainas reales que ejecutan las coreografías con la precisión de un entrenamiento de exhibición, pero sin una pizca de la tensión que se supone a la situación. También se han colado planos exteriores con gente de la calle que no sabe que la están grabando y queda raro ver gente de cachondeo en mitad de un secuestro.

En cuanto al guion, la trama principal está bien resuelta, pero las secundarias, siendo generosos, pecan de poco trabajadas, con secuencias absurdas y diálogos de besugo en el lado de la policía que parecen sacadas de la saga “Agárralo como puedas”. Aún ahora sigo sin tener claro si se pretendía poner un alivio cómico, un contrapunto de humor a la historia principal o si es que realmente es que la han fastidiado bien.

Lo mismo se puede decir del reparto, formado por caras conocidas como Hugo Silva, Emma Suarez y Nathalie Poza empotradas con algunos actores de reparto profesionales y mucho, mucho extra.

Hay mucha sobreactuación en los titulares, talentos muy desiguales en los secundarios y amateurismo total en unos extras que ponen caras raras cuando les enfocan y les obligan a decir algo.

Se pueden decir cosas buenas de esta “70 binlades” como que es atrevida y aprovecha y exprime cada céntimo de presupuesto para hacer una película bastante mejor de lo que su presupuesto permite. Se percibe en cada toma el esfuerzo y la pasión para compensar la falta de recursos.

También se pueden decir cosas no tan buenas, como que no pagara la gente por ver esta película y no pagaría NADA por verla. Dudo mucho que nadie llegara a pagar por ello, más allá de familiares/amigos del reparto el día del estreno, algún despistado o pensionistas con descuento que se pasan los fines de semana en el cine.

Patxi Álvarez