No se pierdan estas palabras del Canciller de Cuba en la Cumbre de las Americas en respuesta al Vicepresidente de los EEUU, nación que en los últimos 100 años cargan con la responsabilidad de

 

El canciller Cuba, Bruno Rodríguez Parrilla, al intervenir en la VIII Cumbre de las Américas en Perú, entre otras cosas afirmó:

“Rindo homenaje al pueblo del Perú, al que nos unen entrañables lazos desde las guerras de independencia y en el esfuerzo común en salud o ante desastres naturales.

El cambio profundo en las relaciones hemisféricas que reclamó el Presidente Raúl Castro Ruz en la pasada Cumbre no ha ocurrido.

Nuestra América, martiana y bolivariana, conjunto de naciones, del Río Bravo a la Patagonia, unidas por un destino común en la búsqueda de su segunda y definitiva independencia, sigue siendo saqueada, intervenida y vilipendiada por el imperialismo norteamericano que invoca la Doctrina Monroe para ejercer dominación y hegemonía sobre nuestros pueblos.

Es una historia de guerras de conquista, despojo de territorios, invasiones y ocupaciones militares, golpes de estado e imposición de sanguinarias dictaduras que asesinaron, desaparecieron y torturaron en nombre de la libertad; de rapaz expoliación de nuestros recursos.

Hoy existe el peligro del retorno al uso de la fuerza, la imposición indiscriminada de medidas coercitivas unilaterales y de golpes militares cruentos. (…)

A nombre de Cuba, invoco la Proclama de la América y el Caribe como Zona Paz, firmada por los Jefes de Estado y Gobierno en 2014.

No olvido tampoco la ausencia de Puerto Rico.

Nuestra América, con sus culturas e historia, el territorio, la población y sus recursos puede desarrollarse y contribuir al equilibrio del mundo, pero es la región con la más desigual distribución de ingresos del planeta.

El 10 por ciento más rico amasa el 71 por ciento de la riqueza y, en dos años, el uno por ciento de la población tendría más que el 99 por ciento restante. Carece de acceso equitativo a la educación, la salud, al empleo, el saneamiento, la electricidad y el agua potable.

Sólo avanzaremos mediante la integración regional y el desarrollo de la unidad dentro de la diversidad que condujo a la creación de la CELAC.

Los hechos recientes demuestran que la OEA y su histérico Secretario General son instrumento de los Estados Unidos. (…)

Se oculta que la corrupción prevalece entre gobernantes, parlamentarios y políticos conservadores y en los sistemas electorales, en las leyes y modelos políticos corruptos, por naturaleza, al basarse en el dinero, en los “intereses especiales” corporativos.

Se manipula a las personas a partir de la propiedad privada monopólica sobre los medios de comunicación y las plataformas tecnológicas.

En las campañas electorales, no hay límites éticos, se promueve el odio, la división, el egoísmo, la calumnia, el racismo, la xenofobia y la mentira; proliferan tendencias neofascistas y se prometen muros, militarización de fronteras, deportaciones masivas, incluso de niños nacidos en el propio territorio.

En el hemisferio, aumentan las violaciones masivas, flagrantes y sistemáticas de los derechos humanos civiles y políticos; y económicos, sociales y culturales de cientos de millones de seres humanos.

¿De qué democracia y valores se habla aquí? ¿de los del Presidente Lincoln o el “sueño” de Martin Luther King, que enaltecerían al pueblo estadounidense al que nos unen vínculos indisolubles?, ¿o de los de Cutting y del supuesto “antisistema” extremista conservador?

“No espere que Cuba ceda en un milímetro de sus principios ni ceje en su empeño de construir el socialismo”, dijo este sábado en Lima el ministro de Relaciones Exteriores, Bruno Rodríguez Parrilla, quien utilizó el derecho a réplica para responder al discurso del vicepresidente de los Estados Unidos, Mike Pence.

Pence, el sustituto del presidente Donald Trump en la VIII Cumbre de las Américas, se refirió de manera ofensiva a Cuba y Venezuela en su discurso en la sesión plenaria del evento.

“El Vicepresidente parece mal informado, ignora la realidad u oculta la verdad”, respondió Rodríguez Parrilla a las denuncias de que en Cuba y Venezuela no se respetaban los derechos humanos ni la democracia.

“Es nada democrático atacar a Venezuela y mencionar al presidente Nicolás Maduro cuando ha sido excluido y no está aquí para responderle”, añadió el diplomático.

“Rechazo la referencias insultantes a Cuba y a Venezuela y la actitud humillante para la América latina y el Caribe que ha asumido”.

Washington carga en los últimos cien años con “la responsabilidad por los abusos más brutales contra los derechos y la dignidad humana, dijo. “Todos los gobiernos despóticos de la región han sido impuestos o han recibido apoyo del gobierno de los Estados Unidos”.

“El país del señor Pence ha sido el primer y único en usar el arma nuclear contra civiles inocentes y es responsable de guerras criminales y de cientos de miles de muertos”, añadió.

Refirió que también son autores de violaciones masivas, flagrantes y sistemáticas de los derechos humanos de sus propios ciudadanos afroamericanos, de los hispanos, de los migrantes y de las minorías.

“Es una vergüenza para la humanidad que en ese país de extrema riqueza haya decenas de millones de pobres”, dijo.

“Es donde mueren estudiantes por armas de fuego, cuyas vidas fueron sacrificadas al imperativo del lobby político, en particular de la Florida”, refirió tras señalar que los miembros del gobierno han recibido cientos de millones de dólares de los grupos a favor de las armas.

Destacó en especial a un senador miamense, Marco Rubio, quien ha recibido más de tres millones de dólares por ese concepto.

Rubio, quien se encuentra en Lima, se negó a responder a una pregunta directa de Granma sobre si seguiría aceptando o no los fondos de la Asociación Nacional del Rifle tras la masacre de Parkland, Florida.

“Miami es donde están las mafias y donde se refugian terroristas confesos”, agregó Rodríguez Parrilla, quien puntualizó que el sistema electoral norteamericano es corrupto por naturaleza, pues está basado en las contribuciones financieras de las grandes corporaciones.

Rodríguez dijo a Pence que si su gobierno estaba interesado en el bienestar, los derechos humanos y la libre determinación de los cubanos, podría levantar el bloqueo.

Asimismo, añadió, colaboraría con la cooperación internacional de la Mayor de las Antillas en vez de sabotearla y daría fondos a los programas de colaboración médica cubana en el mundo y a los programas de alfabetización.

A las referencias insultantes contra Cuba de Pence, Rodríguez Parrilla dijo que respondería

con el texto de la proclama de América Latina y el Caribe como zona de paz, firmada en la Habana en el 2013 por los países miembros de la CELAC, cuyos principios incluyen el derecho inalienable de los pueblos y los estados a darse su propio sistema político, económico, social y cultural.

“Estamos a pocas horas de que se cumplan 57 años de los bombardeos de los aviones del gobierno del vicepresidente Pence a aeropuertos en Cuba, en los que murieron cubanos en defensa de nuestra independencia y de nuestra soberanía”, recordó el canciller cubano.

Sorprende, añadió, que tantas décadas después haya Pence venido a usar el mismo lenguaje que llevó a gobiernos de entonces a realizar esa atrocidad.

Rodríguez Parrilla le preguntó directamente al vicepresidente norteamericano si su política hacia América Latina se guiaba o no por la Doctrina Monroe, que establece “América para los americanos”.

También citó a Martí, en su carta inconclusa, cuando el Apóstol refirió que cuanto hizo y haría era para impedir que  Estados Unidos se extendieran sobre las Antillas.

Cuba no aceptará amenazas ni chantaje del gobierno de los Estados Unidos. No desea la confrontación, pero no negociará nada de sus asuntos internos, ni cederá un milímetro en sus principios. En defensa de la independencia, la Revolución y el Socialismo, el pueblo cubano ha derramado su sangre, asumido extraordinarios sacrificios y los mayores riesgos.

Los progresos alcanzados en los últimos años, basados en la absoluta igualdad soberana y en el respeto mutuo, que ahora se revierten; mostraron resultados tangibles y que la convivencia civilizada, dentro de las profundas diferencias entre los gobiernos, es posible y beneficiosa para ambos.

El bloqueo y la persecución financiera se endurecen, provocan privaciones a nuestro pueblo y violan los derechos humanos, pero también crece el aislamiento del gobierno estadounidense en todo el mundo, en la propia sociedad estadounidense y en la emigración cubana, respecto a esa política genocida, obsoleta y fracasada.

Aumenta igual la repulsa internacional a la ocupación de nuestro territorio en Guantánamo por la Base Naval y el Centro de detención y tortura enclavado en ella.

Sufre total descrédito el pretexto para reducir el personal de las Embajadas y afectar el derecho a viajar de los cubanos y los estadounidenses.

El próximo 19 de abril, en el año 150 de nuestras luchas de independencia, con la constitución de una nueva Asamblea Nacional del Poder Popular culminarán las elecciones generales. Las cubanas y cubanos, especialmente los más jóvenes, estrechamente unidos al Partido de la nación, fundado por Martí y Fidel; junto a Raúl, conmemoraremos firmes, seguros y optimistas la victoria contra la agresión mercenaria de Playa Girón.