Esta película del universo DC obtuvo bastante incomprensión por parte del público, y como yo creo que merece un poco más de amor del que le dieron voy a intentar defenderla.

Yo siempre he sostenido que las películas de DC tienen una visión de las historias del comic más ‘pura’ que las que tiene por ejemplo Marvel, con un enfoque más cínico y desmitificador. Así, películas como Aquaman, Shazam o esta entrega de Wonder Woman se entregan a un mundo de maravillas, dioses y magia de una manera que no busca explicaciones científicas ni guiños cómplices para no ofender la sensibilidad de un espectador que en el fondo no es de ver ‘esas chorradas’, aunque al final se las vea todas.

Wonder Woman 2 (me voy a ahorrar el número oficial, que es muy largo) se entrega a ese aspecto de manera casi suicida. Y es que no es solo una película ambientada en los 80, realmente parece una película de los años 80. Todos vemos películas de aquella época y le perdonamos la vida con ternura a todas aquellas tramas descabelladas, disparatadas y sin demasiada lógica porque «son muy de aquellos años». Pues bien, Wonder Woman 2 es una película totalmente de aquellos años. Muy ingenua, fantasiosa en el sentido más naif que se te pueda ocurrir, con una trama más propia de un comic de los de la edad de plata o un capítulo de una serie de dibus de Marvel o DC de aquellas del año de la curra.

Para un espectador actual, como dije antes más acostumbrado a los enfoques cínicos, descreídos y que usan el humor y el gag como herramienta para quitarle hierro a la épica y a una fantasía de la que parece que se avergüenzan un poco, ver una película así tiene el mismo efecto para nosotros que ver Superman III.
Y no negaré que el festival de suspensión total y absoluta de la credulidad que propone la película, con bastantes precipicios insondables en su lógica interna, tiene en muchas ocasiones unos niveles de ingenuidad que son difíciles de sortear. Pero, quizás porque ver algo así es justo lo que necesitaba en estos momentos; esperanzador, alegre y un poco tonto, he disfrutado de ese enfoque. Un enfoque quizás para unos tiempos más inocentes y unas generaciones menos descreídas.

Otra cosa que me gusta de muchas pelis de DC frente a las de Marvel, es que reconozco en ellas a un director detrás. Frente a la política de contratar novatos para que dirigan a actores en una pantalla verde mientras otro equipo hace las escenas de acción y efectos especiales de manera independiente, en una película como Wonder Woman 2 veo a un artista aportando su visión; ya no entro en si buena, mala o peor.

Podrás detestar lo que hacen Zack Snyder, James Wan o Patty Jenkins. Puedes odiarlo. Pero como aficionado al cine y defensor de los directores, siempre apreciaré más una película donde estos dejen su impronta, aunque sea a costa de momentos un poco cutres (en la persecución en Egipto hay planos espantosos) o menos espectaculares que los delirios habituales del blockbuster medio. En ese sentido, la película tiene más bien poca acción, la que tiene no es el colmo de la espectacularidad, y creo que sobre todo los más jóvenes se van a aburrir en ciertos momentos como un tramo intermedio donde la película se para bastante.

Tampoco es una película para unos tiempos en que el espectador requiere de estímulos continuos para permanecer atento.

Todo esto que estoy comentando lo defiendo de la misma manera que lo reconozco como handicap. Wonder Woman 2 es un blockbuster anacrónico y atípico que bien podía haberme pillado en un mal día e indigestárseme por completo. Pero en su intención de recuperar un sentimiento superheroico genuino y pasado de moda, creo que las películas de Wonder Woman han sabido hacer lo que por ejemplo no supo Bryan Singer con Superman Returns, y si hay una verdadera heredera del espíritu de Richard Donner, esa es sin duda la franquicia liderada por Patty Jenkins. Muchas ganas de ver lo que hace esta señora con Star Wars, si es que Katheleen Kennedy no la despide antes.

En aspectos que sí considero indiscutiblemente positivos, están una interpretación de Gal Gadot con muchos más matices que en entregas previas y un retrato de Diana mucho más tridimensional, donde la dejaremos de ver como un ser perfecto y sin mácula para enfrentarla con unos sentimientos muy humanos que pasan por un sorprendente egoísmo que la hace más real e interesante. El conflicto que propone la película, si bien no es completamente original, sí que propone algo diferente en lo que al cine de supehéroes se refiere, huyendo de la clásica confrontación contra un malo superpoderoso o la salvación del mundo para presentar algo bastante atípico y fuera de cualquier lugar común.

Hablando de los villanos, Kristen Wiig y Pedro Pascal se roban la función, estando este último totalmente desatado y compensando con creces todo lo que no puede hacer bajo el casco de El Mandaloriano. Otro aspecto este que desatará mofas varias, ante un antagonista que se ríe a carcajadas de super malo y una antagonista que va vistiéndose de manera más chunga cuanto más mala se vuelve. Aún así, son personajes interesantes con motivaciones y debilidades que se pueden entender, y con los que simpatizas al verles sobrepasados por un poder que se les va de las manos.

A destacar como lo mejor de la película una banda sonora de Hans Zimmer realmente espectacular, que suma otro tanto a las estupendas composiciones que hace para el universo DC. Temáticamente muy bien traída, con el tema de Cheetah siendo el reverso del de Wonder Woman (en tanto el personaje pretende ser lo mismo, pero acaba siendo lo contrario), los bombásticos temas para el prólogo en Themyscira, o el rescate del magnífico tema de Batman V Superman ‘Beautiful Lie’ para una escena clave al final de la película como momentos más reseñables. Todo bajo el constante amparo del ya famosísimo tema principal de Wonder Woman, esta vez en versión orquestal en lugar de riffs de guitarra, cosa que ya intentó hacer Danny Elfman en su composición bastarda para Justice League pero que no consiguió con la épica y la emoción con que lo ataca Hans Zimmer.

Y a señalar como lo peor un clímax final muy oscuro donde es difícil distinguir la pelea, quizás con el objeto de disimular el CGI de una Cheeta digital que me temo no se atrevieron a mostrar con mayor claridad por si quedaba mal.

Si tuviese que definir a Wonder Woman 2 con una sola palabra, sería ‘bonita’. Realmente tiene escenas que son BONITAS, y el poso que te deja la peli es el de haber visto una historia BONITA. Bonita, optimista y con mucho corazón.

Cada cual deberá decidir si es lo que necesita ver en este momento.

Patxi Álvarez Gonzalo