Vikings es la demostración de que se pueden combinar el rigor histórico -de libros y sagas semi-legendarias- y elementos fantásticos alusivos a la mitología nórdica, sin que ello signifique la pérdida de verosimilitud, por el contrario se obtuvo una serie épica repleta de personajes históricos del siglo IX, brutales batallas sangrientas, referencias culturales, y religiosas dentro de paisajes evocadores muy bien ambientados, y ni hablar de las mujeres batallando, de lo más descomunal.

Lo que no me gustó: el tinte novelesco de amoríos y relaciones que nunca faltan, y que particularmente no me gusta tanto, quizá sean necesarios, para mí restan. Tampoco me resulta agradable a la vista temporadas de 20 capítulos, si bien estas tienen un lado A y B que se estrenan con un período de tiempo de por medio. Así y todo estas temporadas -la 4ta, 5ta y 6ta en menor medida- a diferencia de lo que muchos piensan, las considero mejores en cuanto a contenido y complejidad que sus predecesoras por lo que explicaré…

Tras la muerte del personaje principal Ragnar Lothbrok, en los inicios de la cuarta temporada, se da un desencanto generalizado. En mi caso consideraba a Ragnar como un personaje en el que se centralizaba demasiado, y si bien la serie era muy buena, esto le restaba.

Con este suceso comienza la división y posteriormente la lucha fraticida entre los hijos de Ragnar y sus aliados, en territorio británico primero y en Escandinavia después, y que se extiende hasta la fría Kiev en la última temporada, sumados a otros acontecimientos representados con fidelidad histórica en la medida de lo posible, entre ellos la coronación del Rey Alfred en Wessex, el ascenso de Harald en Noruega, el descubrimiento de Islandia por parte de Floki, la aparición de Erik The Red, etc.

La Sombra de Juego de tronos la ha hecho mucho más daño del que merece.

Michael Hirst, el creador de la serie, siente un interés por el rigor histórico, lo cual le da un toque de verosimilitud muy contrapuesto al de juego de tronos, que gana por su fantasía.

La serie narra las aventuras de Ragnar Lothbrok y de sus hijos. Aunque los protagonistas sean vikingos, la serie tiene una pletora de personajes histéricos igualmente importantes y desarrollados. Esto da un maravilloso contexto de los bandos que se van a enfrentar, ya que interaccionarán o tendrán valor en el futuro. El ritmo, por esto mismo, se ve ralentizado a partir de la segunda temporada, creando un ambiente más saturado en personajes con dilemas más reflexivos.

Esto me lleva a hablar de uno de los temas más importantes de la serie: la religión y más concretamente, la fe. Es el tema que une a la triada que une a los personajes protagonistas, Ragnar, el rey Egberht y Athelstan. Por esto mismo, cuando a partir de la quinta temporada no esta, se nota el bajon de calidad. Pero volviendo al tema de la fe, los tres se la plantean y se dan cuenta de los hilos que de un lado y de otro mueve la religión. En la cuarta temporada, hay una conversación, para mi de las más importante de la serie, en la que Ragnar y Egberht resumen todo esto.

La dirección por su parte, es correcta. El reflejo de la divinidad y el intercambio y choque de cultural se dejan ver muy bien por la cámara sin llegar a ser forzado. Por su parte, para los combates se usa planos cortos como solución a cualquier problema. Esto es comprensible, ya que el objetivo es reforzar la confusión y el salvajismo del momento. Pero en la práctica no queda claro lo que ocurre y afecta a la fluidez con tanto plano corto.. Esto se va corrigiendo durante las temporadas, donde las batallas estructuran de la forma canónica de ejercito contra ejercito.

No entro en comparaciones con otras series, pero si que afirmo que en si misma «Vikingos» es una serie que he disfrutado muchísimo, que me ha parecido redonda, llena de matices por apreciar mas allá de las escenas de acción y que merece muchísimo la pena.

Patxi Álvarez