Creo que todo cubano, con un mínimo de sensibilidad y cubanía debe sentir como una afrenta la conducta de personajes capaces de envolverse en una bandera cubana para ultrajarla… ya de por si eso solo descalifica a quien trate de buscar pedestal para sus posturas. Nadie puede permanecer indiferente ante esa afrenta, ante esa actitud que denigra a la conducta de TODOS los cubanos.

Les confieso que pasé un buen rato indignado y sobrecogido con lo que nos “bombardeaban” las redes y los medios asociados a Estados Unidos para derrocar a la Revolución … Según pasaban las horas fui ganando en claridad y pasada la media noche del 28/12 puedo decir que empecé a ver más claro el “juego de cartas”. No dormí bien, estaba preocupado e inquieto, porque nunca antes se había permitido que unos marginales cuya conducta social era conocida tomaran tanto protagonismo, ni cogieran tanta fuerza… Aun hoy me pregunto muchas cosas… o han cambiado tanto las cosas o como con antecedentes tan marcados de delincuencia no se actuó antes contra ella… Créame que en ninguna parte del mundo se tienen tantos miramientos con actitudes y conductas como las que muestran en sus propios videos los principales actores de este show pagado.

Ya hemos visto diversas formas de empleo y aplicación de estas técnicas en diferentes partes del mundo… Hay manuales y grandes intereses detrás de estas “performances” que les adiestran y financian, lo mismo que las llamadas “Primaveras árabes” o que las conductas de radicales independentistas en Cataluña.

Como Teresa Merlo1 también digo: “No me representa quien insulta la bandera, y tiene como aliados la vulgaridad, el desprecio, la conducta antisocial y exhibicionista, aunque aparezca bajo el maquillaje de artista”.

Cuba no debe admitir presiones ni injerencias si se quiere actuar con justicia y respetar la soberanía de la patria.  Esta es mi modesta opinión.

Jorge A. Capote Abreu

Santander, 30 de noviembre de 2020

1 Manipulación y mentiras mediáticas, Relaciones Cuba-EE.UU. – 29 noviembre 2020