Aunque la administración no ha informado del lugar exacto, la presencia de un retén de Policía Nacional, en la puerta del número 4 de la calle Nicolás Salmerón, y la posterior llegada de otras 2 furgonetas han señalado el edificio donde se ha detectado un brote masivo.

Fuentes de la Asociación de Vecinos Los Arenales nos han confirmado el número de 13 positivos.

Se están haciendo PCR a los hosteleros, comercios y ahora vecinos colindantes mientras que ya se le ha hecho a los vecinos del propio portal.

Desde la Asociación de Vecinos se solicita a los vecinos mantener la vigilancia y la responsabilidad en cuanto a la distancia de seguridad, uso de mascarillas, desinfección de ropa y calzado y la igiene de manos para seguir manteniendo el control de la situación.

Los rastreadores siguen controlando todos los contactos mientras la Policía Nacional está controlando que la entrega de suministros se produzca sin contacto.

La Asociación nos informa que se ha «solicitado al Ayuntamiento el refuerzo de la limpieza y la desinfección de las aceras para asegurar mas todavía el encapsulado del brote»

La administración afirma que «el brote parece estar controlado»

En mi visita al entorno del lugar pude observar como ciudadanos caminaban sin mascarilla, otros con la mascarilla en la barbilla mientras un par de jóvenes padres paseaba con su niña saltando y jugando, todos sin la obligatoria mascarilla.

Posiblemente no sabían que muy cerca estaba localizado este brote y que los 13 confirmados, hasta el momento, habran estado paseando, lógicamente por esa misma acera.

Señora súbase a su casa

Cuando pasábamos por el bloque de viviendas una señora pretendía salir y un número de la policía nacional le indicaba que se «subiese a su casa«, que no podía salir.

En repetidas ocasiones he advertido del peligro para la salud pública de salir de casa sin mascarilla ya que, en el caso de bloques de viviendas, un asintomático podría dejar el virus en la botonera del ascensor, para que cualquier vecino lo recogiera.

Por ello hemos de extremar las precauciones en el lavado de las manos y nunca llevarlas a la cara antes de tenerlas totalmente lavadas o desinfectadas.

Por desgracia muchos ciudadanos ponen en duda la conveniencia de la mascarilla, argumentando que hace poco solo se consideraban «recomendables y en algunos casos contraproducente» como afirmaron responsable sanitarios.

En la calle está extendida la sensación de que «nos han tratado como a niños sin decirnos  la verdad desde el principio» y eso ha provocado la falta de credibilidad posterior. Este comentario lo he escuchado varias veces en la calle.

Pero el sentido común debe imponerse. El gran problema es que este sentido, por degracia, no lo ejercen muchos bípedos con apariencia humana.

Antonio Mora Ayora