El hombre de 55 años acusado de matar a su madre, de 87, con un cuchillo en la vivienda que compartían en Oviedo ha admitido este lunes un delito de asesinato y ha aceptado que se le imponga una condena de diez años de prisión y cinco de libertad vigilada.

Según el Ministerio Fiscal, sobre las diez y media de la noche del 18 de diciembre de 2020 el acusado, tras dar una vuelta por Oviedo y convencido de que su madre era la culpable de todo lo malo que le sucedía, regresó a su casa y cogió de su habitación un cuchillo de 9,5 por 2,5 centímetros y se dirigió a la cocina, donde en ese momento estaba la mujer.

De forma absolutamente repentina, y sin que la víctima pudiera prever el ataque ni defenderse del mismo, le asestó dos puñaladas a la altura del pecho que le provocaron la muerte y minutos después llamó al 091 desde el teléfono fijo para reconocer el crimen.

En el momento de la comisión de los hechos el condenado tenía parcialmente mermadas sus facultades de entender y de querer como consecuencia de sus antecedentes de consumo de drogas (opiáceos, cocaína y hachís) durante varios años y porque previamente había tomado sustancias tóxicas.

El condenado se encuentra en situación de prisión provisional sin fianza por esta causa desde el 21 de diciembre de 2020 y la Fiscalía consideró los hechos constitutivos de un delito de asesinato con la agravante mixta de parentesco y las atenuantes de confesión, anomalía o alteración psíquica y drogadicción.

Tras admitir los hechos, ha aceptado que se le imponga una condena de 10 años de prisión y la medida de libertad vigilada por un período de cinco con la obligación de estar siempre localizable mediante aparatos electrónicos y de comunicar inmediatamente en el plazo y por el medio que se establezca cualquier cambio de domicilio o lugar de residencia.

En concepto de responsabilidad civil, el acusado indemnizará a su hermano con 200.000 euros, más los intereses legales correspondientes.

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Author: redaccion@20minutos.es (EFE)

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