Arnau Sanz Martínez es uno de nuestros autores más versátiles. En cada nuevo proyecto salta sin red para seguir explorando nuevos universos. Después de mostrar las dudas de los autores en Línea editorial se acerca a la ciencia ficción para que vivamos en primera persona un futuro devastado.

¿Qué es Un fantasma?

Mi séptimo cómic, el primero en el terreno de la ciencia ficción. Un extraño virus se ha expandido, los militares limpian las zonas infectadas, y los supervivientes intentan huir y sobrevivir sin saber qué está ocurriendo exactamente a su alrededor.

¿Cómo nace la obra?

Después de terminar Línea Editorial (AIA, 2018), quise hacer una historia con un enfoque diferente a las anteriores. Estuve unos meses planteando diferentes opciones temáticas y finalmente me decanté por una historia de ficción pero manteniendo el tono y el enfoque que uso habitualmente en mis libros.

Cambias totalmente de registro para construir una distopía de ciencia ficción.

Era algo que siempre tenía ganas de hacer, un cómic de género. Siempre tienes un poco de miedo a meterte en un terreno donde hay tantos libros, cómics, películas de calidad, pero intenté ceñirme a los elementos que podía controlar e intentar que fuese lo más potente posible.

La aparición de la pandemia entiendo que ha hecho que el libro adquiera nuevos significados que no sé si tenía desde el comienzo.

El libro lo empecé a pensar en 2019, y aunque el elemento extraño sobrevuela el libro, siempre tuve claro que no condicionaría la historia.

No se explica lo que ocurre y la protagonista no tiene ningún tipo de información sobre nada. Así era más interesante para mí en el momento de armar la historia y además me evitaba caer en posibles ideas o mensajes ya usados en anteriores publicaciones de ciencia ficción. Al final, aunque coincida la salida con este momento que vivimos, el libro va por otros caminos y se separa de cualquier idea actual.

A pesar de tener un amplio recorrido el tema en la cultura popular sabes construir una obra personal utilizando los elementos de género.

Lo he intentado, y no es fácil. No he leído ningún libro de ciencia ficción durante la realización del trabajo porque no quería tener la tentación de añadir alguna paleta de colores que me gustara, o algún concepto ya usado.

Por eso el uso de la poca información sobre lo que ocurre, y por eso nos centramos en la relación entre los personajes, de esa manera intento esquivar el uso de elementos ya vistos en otros libros/películas/etc sobre el tema.

El libro genera más preguntas que respuestas. No sabemos la razón que motiva el fin que vivimos pero si cómo afecta a sus supervivientes.

Supuse que si hubiese un estallido de algo extraño en el mundo, sería bastante probable que los ciudadanos no tuviésemos ninguna información sobre lo que ocurre, simplemente intentaríamos sobrevivir de la forma que fuese.

Me parecía interesante, y además, pensé que encontrar una razón a lo que ocurre no aportaría nada al libro, incluso lo lastraría, así que eliminé cualquier tipo de explicación.

El libro se centra especialmente en los personajes, como si de una obra de teatro se tratase en la que el diálogo nos hace entender sus motivaciones.

Siempre he intentado mejorar en cada libro las relaciones entre personajes. Hacerlas más naturales, reales, humanas. Estoy muy contento del resultado, de los grises en cada uno de ellos, y creo que funcionan y son creíbles.

La situación pone a prueba la humanidad de los protagonistas.

Supongo que en una situación tan extrema, por mucho que intentes que todo el mundo esté bien, y por mucho que intentes ayudar, al final lo primero es uno mismo. Y en determinadas situaciones actuar de forma egoísta no es muy ético, pero si consigues sobrevivir, eso es lo que cuenta.

Los blancos y negros se diluyen en una situación tan extrema.

No es placentero ver a una protagonista comportarse de una forma cruel con otra persona, o con un niño, ni tampoco es agradable ver un torturador que tiene sentimientos por alguien, pero debía contarlo.

Puedo no estar de acuerdo con sus acciones, pero debo ser honesto con los lectores y enseñar toda la personalidad de los personajes, aunque no me gusten.  Eso los hace reales.

El apartado gráfico merece una atención especial. Juegas con bloques de color que conforman collages.

Ha sido fruto de ir haciendo pruebas. Dibujé las siete primeras páginas de una forma más tradicional (tinta china, plumilla), y luego terminé añadiendo color digital. Me gustó pero pensé que podía encontrar un acabado más sorprendente tanto para el lector como para mí mismo.

Y después de cuatro o cinco pruebas diferentes, acabé encontrando un proceso de color que me gustaba y con el que me sentía cómodo a la hora de trabajar.

El color es esencial para generar atmósferas.

No fue fácil encontrar las paletas de color idóneas para el libro. Como los personajes no tienen borde de línea, corría el riesgo de que se fundiesen con el fondo así que fui optando por colores intensos, que chocaran entre ellos, para poder separar los diferentes planos.

La edición corre a cargo de Astiberri, con los que colaboras por primera vez. ¿Cómo ha sido la experiencia?

Muy buena. Ya había hablado con la gente de Astiberri en otras ocasiones, y la verdad es que el proceso de edición ha sido muy cómodo.

Han estado pendientes de mí, de cualquier consulta, y la edición es fantástica. Estoy muy contento.

Hasta la fecha habías autoeditado tus libros tras el conflicto con los libros editados por De Ponent. ¿La experiencia hace que te redimas con las editoriales?

Lo único que busco es trabajar de forma profesional. No quiero trabajar con una editorial y hacer el trabajo de editor, corrector, impresor, distribuidor y promotor.

Para eso prefiero hacerlo solo, y si el libro no funciona, es mi responsabilidad.

Por suerte, Astiberri tiene un equipo fantástico, y yo estoy dispuesto a ayudarles en cualquier cosa que necesiten para que el libro funcione y se venda.

El libro habla sobre un virus y vive en un momento en el que aún existe una pandemia mundial. ¿Cómo has vivido la experiencia?

Con paciencia. Intentando centrarme en mi trabajo, tranquilo porque el libro no trata de ese tema, si no de unos personajes que intentan sobrevivir, y con confianza con el trabajo y el apoyo de una gran editorial.

Ferias, firmas… se han dejado de celebrar. ¿Cómo está viviendo el libro la situación en la que le ha tocado vivir?

De momento a todo el mundo le está gustando. Dicen que es original, interesante y que el dibujo y el color es muy chulo.

Intento no pensar en cómo funcionaría en otra situación porque eso nunca se sabe, así que me quedo con los mensajes que recibo que me animan a seguir dibujando y haciendo nuevos tebeos.

¿Proyectos?

Estoy escribiendo un guión de una nueva historia y haciendo algunos bocetos. De momento voy lento pero espero poder tener algo con cara y ojos en unos meses.

Links de interés:

Entrevista a Arnau Sanz Martínez por su trayectoria previa

Entrevista por Línea editorial

Infame&Co