Disimular el paso de los años en nuestra piel es la principal razón por a que acudimos a los centros de medicina estética disciplina que cada vez cuenta con tratamientos más avanzados, eficaces y menos agresivos que una cirugía. Este es el caso de los tratamientos estéticos con hilos tensores, una técnica de rejuvenecimiento cutáneo que produce un efecto lifting sin tener que pasar el por quirófano. El doctor Alberto Morano, Vicepresidente Segundo de la Sociedad Española de Medicina Estética, nos explica en qué consiste este tratamiento y para qué casos está indicado.El tratamiento con hilos tensores consiste en la “introducción en el tejido subcutáneo de unas sustancias biológicas en forma de hilo con el objetivo de conseguir un efecto liftting biológico autoinducido no quirúrgico. Las sustancias que forman este hilo son absolutamente biodegradables y se reabsorben totalmente en el tiempo”. Además, según explica el doctor Morano, estas sustancias siguen actuando incluso después de esta reabsorción, pues “no son efectivos únicamente en el aspecto exterior, si no que encargan de estimular al organismo para que produzca grandes cantidades de colágeno y complementar el efecto tensor con un aspecto saludable”.Es decir, que al efecto de lifting inmediato que producen esos hilos hay que sumar otro efecto a nivel interno al ayudar a nuestro organismo a producir el colágeno, encargado de mantener la firmeza y la elasticidad de la piel.La principal ventaja del tratamiento con hilos tensores que permite conseguir lo más parecido a un lifting, pero sin pasar por el quirófano y con unos resultados más naturales, “es poco agresivo comparado con opciones más quirúrgicas y su resultado es mucho más natural, pues se produce un estiramiento no excesivo que reduce significativamente la flacidez de alrededor de las mejillas, la línea mandibular y el cuello”. Otras ventajas de este tratamiento sobre la cirugía es que los hilos, al tratarse de sustancias compatibles con nuestro organismo “no tienen capacidad alergizante, ni mecanismo inmunológico. Además, no dejan marcas ni señales y la reacción inflamatoria es mínima, con lo cual no conlleva baja laboral ni social”, afirma el doctor Alberto Morano.Por otro lado, a intervención es muy sencilla, pues en menos de una hora, podemos irnos a casa sin apenas molestias, “la duración depende del número de hilos que apliquemos, pero, por término medio, dura unos 30-45 minutos el total y sólo requiere de una crema anestésica para minimizar las molestias de la introducción del hilo. Posteriormente al tratamiento, recomendamos no manipular excesivamente la cara no realizar masajes en la zona, aplicar frío o hielo para disminuir la inflamación”.Después de la intervención, pueden notarse algunos efectos secundarios que, según informa Morano, sólo duran unas horas o, como mucho, algunos días, “los efectos adversos más frecuentes suelen ser hematomas, edemas (inflamación localizada) o enrojecimiento. En muy raras ocasiones, algún hilo puede destensarse y perder efectividad. En este caso, se repetiría el tratamiento.Uno de los inconvenientes de este tratamiento -así como de otros como los tratamientos con ácido hialurónico o toxina botulínica- es que su duración es limitada y, para que los resultados se prolonguen en el tiempo, es necesario repetir el tratamiento cada cierto tiempo. La duración es variable, pues depende de cada paciente y de si sigue las indicaciones postoperatorias, como “mantener buenos hábitos de vida, no tomar el sol, no fumar, llevar una alimentación sana. Por término medio, el hilo se reabsorbe a los 6 meses, aunque su efecto perdura cerca del año. Por lo tanto, cada año o año y medio se puede repetir el tratamiento”, advierte Morante.El doctor Morano quiere dejar claro que no se trata de un tratamiento para reducir la s arrugas, sino la flacidez, y cuando todavía no está muy avanzada, “los hilos tensores tratan la flacidez de grado leve o moderado, tanto en rostro como en cuerpo, pero no es un tratamiento para eliminar arrugas, como tampoco quita manchas, ni trata específicamente la piel. Lo que hace es crear un efecto de tensado y reposicionado del tejido cutáneo”. Es decir, que, si tenemos otros problemas propios del envejecimiento cutáneo como arrugas de expresión, lo mejor es combinarlo con otros tratamientos para que el resultado sea más global, “es ideal combinarla con tratamiento de toxina botulínica (botox) para eliminar las arrugas de expresión al mismo tiempo, o con ácido hialurónico, pues además de tensar la piel tendremos un efecto luminoso en la piel. También con un tratamiento previo de radiofrecuencia”, aconseja.Antes de someterse a un tratamiento con hilos tensores hay que tomar una serie de precauciones y, sobre todo, ponerse en manos de profesionales acreditados, pues está contraindicado en caso de tener la piel con “áreas infectadas o con herpes”. Y tampoco se recomienda en caso de rostros demasiado delgados por no ser muy efectivo en estos casos. “En los rostros muy enjutos, que no tengan sustento del tejido o muy poca grasa subcutánea, el anclaje del hilo sería muy débil y el efecto poco evidente”, es decir que no se obtendría el efecto lifting deseado.Los hilos tensores se utilizan sobre todo en el rostro, para elevar cejas y mejillas, disimular surco nasogeniano, las líneas de marioneta, en el cuello… pero el tratamiento con hilos tensores puede realizarse también en otras áreas del cuerpo, como los glúteos, la zona del pecho, las rodillas… e incluso para elevar los glúteos. Eso sí, hay que tener en cuenta que el efecto puede ser menor, al tratarse de zonas grandes y con más movimiento, “quizá el tiempo de duración del efecto es menor, debido a la tensión y movimiento al que sometemos al glúteo diariamente. En estos casos, hay que poner mayor número de hilos y de un mayor grosos”, lo que también elevaría el precio por sesión.
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Author: redaccion@20minutos.es (Mercedes Borja)