El PRC califica de “tomadura de pelo” la “revolución fiscal” propuesta por el PP

Los regionalistas recuerdan que Buruaga “subió todos los impuestos y creó copagos para todos los bolsillos”

El Partido Regionalista de Cantabria ha calificado de “tomadura de pelo” la propuesta fiscal presentada hoy por la presidenta del Partido Popular, María José Sáenz de Buruaga, que, en su opinión, “beneficia a los que más ganan”.  “Buruaga hace alarde de cantidades sin especificar cómo repercutirá en los ingresos de la Comunidad Autónoma y, por lo tanto, en cómo se mantendrían los servicios”.

En su opinión, la propuesta planteada por la presidenta del PP carece de “rigor” y de “fundamento” y “lo único” que busca es “contentar y beneficiar a las clases altas, que son en las que siempre piensa y para las que realmente gestiona”.

En este sentido, los regionalistas han recordado que la presidenta del PP subió “todos y cada uno” de los impuestos y de las tasas existentes en Cantabria y creó copagos “que afectaban de igual manera a todos los bolsillos”. “Daba igual los ingresos que tuvieses, fueses clase baja, media o alta, el mal llamado céntimo sanitario lo tuvimos que pagar todos. Entonces la presidenta del PP no se acordó de la revolución fiscal”, han subrayado.

El PRC ha incidido en que la pasada legislatura bajaron impuestos y establecieron bonificaciones, aunque el PP no lo quiera reconocer, y han insistido en que abogan por un reparto de la fiscalidad más equitativa y justa o por la activación de mecanismos para luchar contra el fraude. “Defendemos la solidaridad fiscal como instrumento de redistribución de la riqueza y el mantenimiento y mejora del Estado del Bienestar”, han apostillado.

Al hilo, han instado a Buruaga a que indique a los cántabros qué servicios sanitarios o educativos prevé no prestar; que informe a los ganaderos, autónomos, pescadores y empresarios qué ayudas van a dejar de recibir; o que especifique qué colectivos van a dejar de contar con la colaboración del Gobierno para desarrollar sus actividades. “La Universidad o los dependientes y sus familiar aún recuerdan los recortes impuestos e infringidos por Buruaga sin  inmutarse. Ellos sí vivieron un verdadero infierno”, han concluido.