Curiosa, es la primera palabra que me viene a la cabeza después de ver The Voices, una buena película, pero peculiar sin duda alguna. Estamos ante un sórdido viaje a la mente de un psicópata, expuesto de una manera que parece que tanto la directora como el guionista fluyan a través del protagonista, sino es difícil entender el cómo de todo este hilarante film.

Hay que reconocer que su poco conocida directora, Marjane Satrapi, ha sido capaz de ofrecer con un bajo presupuesto una película que no dejará indiferente a nadie, y que seguro que cosechará tantos detractores como muchos otros que si la disfrutarán. Lo que es innegable es que estamos ante uno de los mejores papeles de la carrera de Ryan Reynolds, eso en absoluto quiere decir que haga una interpretación memorable, pero teniendo en cuenta sus anteriores personajes sin duda este está muy por encima.

The Voices da la sensación que plasma de una manera perturbadoramente distinta un tema dramático y difícilmente comprensible para la mayoría. Una vez absorbido por un guion y un ritmo que te atrapa sin quererlo estés disfrutando o no de la película, la guinda la ponen el mismo Reynolds y un cúmulo de diálogos y situaciones auténticamente locos en el sentido más literal.

Una comedia muy negra que algunos, si profundizan más en el por qué, la pueden llegar a interpretar como un buen drama servido con grandes dosis de macabra ironía. Otros la disfrutarán igual dejándose llevar por su peculiar mezcla de humor y locura, y a muchos otros posiblemente no les gustará debido a que les puede costar digerir el singular tono que acompaña al film.

Pátxi Álvarez