The Outpost: El Álamo en Afganistán.The Outpost estaba programada para estrenarse en el 2020 South by Southwest Film Festival, pero el festival fue cancelado debido a la pandemia de COVID-19. Finalmente fue lanzado a través de vídeo a pedido, así como en teatros seleccionados, el 3 de julio de 2020.

La idea primera fue que la película fuera dirigida por Sam Raimi, director de Spiderman entre otras. Pero finalmente fue Rod Lurie, un ex crítico y director de cine de West Point quien se encargó de la dirección.

Tres semanas antes de que comenzara la filmación, Scott Eastwood se rompió el tobillo, causando un retraso de dos semanas. Se tuvo por tanto que reescribir y re-coreografiar las secuencias de lucha. La filmación tuvo lugar principalmente en Bulgaria, terminando a mediados de octubre de 2018.

The Outpost se divide en capítulos, nombrados con los nombres de los principales mandos de la base, que en cada momento serán diferentes por culpa de diversos imprevistos. También nos presentará a lo largo de la película a diversos personajes y lugares con rótulos, que poco nos aclararan, ya que nos acabaremos olvidando de sus nombres.

The Outpost por momentos puede parecer en exceso precipitada, mostrándonos una sucesión de situaciones de forma ansiosa y confusa para el espectador. La propia fotografía tiene un ritmo acelerado, y en la gran mayoría de ocasiones con cámara en mano, lo que aparte de introducirnos más en el fervor de la batalla, nos concede unas dosis de gran frenetismo.

Pero el hecho de que la película presente personajes tan súbitamente, hace que el espectador pierda el hilo, y no solo no se quede con los nombres ni rostro de los personajes, si no que empiece a confundir acciones y personajes. Además, el paso de personaje en personaje y de espacio en espacio es muy rápido y confuso, desorientado fácilmente.

El personaje de Orlando Bloom (Keating) que parecía ser el protagonista y el personaje más interesante, es eliminado repentinamente. Y el espectador va necesitando más estímulos. Una decisión sin duda arriesgada la de suprimir al personaje más jugoso y que parecía que llevaría el peso de la trama. Por no hablar de la forma en que acaba muriendo. No se da tiempo para recrearse en sus últimos momentos, y parece que nadie lo acaba recordando. Como si el propio Keating no hubiera existido.

Todo esto sumado a que la cinta pretende hacer un recorrido psicológico de los personajes, lo que quita mucha fuerza a las escenas. Y los únicos personajes en los que el desarrollo psicológico funciona es a los que conocemos como Carter, Gallegos (en menor medida) o el propio Keating.

Como he comentado anteriormente, The Outpost se basa en La Batalla de Kamdesh, que tuvo lugar durante la Guerra de Afganistán. Ocurrió el 3 de octubre de 2009 cuando una fuerza de en torno a 300 combatientes talibanes asaltaron el Puesto Avanzado de Combate Keating.

La película enteramente se desarrolla en una misma ubicación, en un fuerte ubicado terriblemente mal, en el que el enemigo siempre encontrara una situación elevada y preferente para atacar. El espacio interactúa con los propios personajes, y se hace más aterrador que el propio enemigo.

El fin último de la cinta es la supervivencia. Parece que hay objetivos más allá de la propia supervivencia pero finalmente no. El hecho de que hasta el final de la cinta no sintamos que nuestros personajes están amenazados seriamente, hace que el resto de la película esté muy vacía. Si el objetivo es sobrevivir y apenas hay factores de riesgo… Y aunque es cierto que todo film bélico tiene como gran objetivo la supervivencia de sus protagonistas, siempre hay algo más. Y aquí no.

Lo único que queda por exhibir cuando llega el momento de la batalla es la valentía de los intrépidos combatientes. O por el contrario, su falta de valor. A diferencia de otras películas bélicas, en la que los personajes viajan o atraviesan distintos sitios donde la guerra se desarrolla, a modo de road movie, aquí los soldados están siempre en el mismo lugar, mientras lo que se mueve son los acontecimientos. Lo que quizás quita dinamismo a la cinta. Sin duda es arriesgado situar toda la cinta es un mismo emplazamiento.

Ciertamente, The Outpost sí que desea tratar temas como la responsabilidad militar, el compromiso, el acatamiento… pero con tanta vena patriótica que no es tan descarada como en otras cintas, todo sea dicho), se pierde un poco el mensaje.

Es una película que se puede llegar a hacer larga, teniendo en cuenta sus dos horas de duración. Pero que narra una batalla que el cine prácticamente desconocía (en Red Platoon se narran estos acontecimientos), y nos concede una serie de escenas de acción muy cuidadas desde la dirección y de apreciado nivel técnico.

Patxi Álvarez