Solicitud de encuentro con el Presidente del Gobierno, Miguel A. Revilla

El descontrol y falta de planificación política -cada día mayor- en nuestro territorio, el público interés mostrado por el presidente en recibir a todo el que lo desee, excepto en Polaciones donde, en el esperpento con Osborne, no había nadie, la influyentemente capciosa imagen que están creando ciertos medios, el hecho de ser una asociación de ciudadanos en plenitud de derechos y la imposibilidad de reunirnos, pese a haberlo solicitado durante años, con su Consejero de Industria, y antes Medio Ambiente, Francisco Martín, cuya gestión anegan los fracasos, urge hacerlo con Miguel Ángel Revilla, para trasladarle los argumentos resumidos en el escrito adjunto.

Dados los reiterados errores (¿) y fracasos del gobierno que, de modo enunciativo, relacionamos en dicho escrito, la urgencia y gravedad de todos ellos y, en especial, el singular ridículo de que todas las grandes corporaciones eléctricas y el gobierno no sean capaces, tras casi 10 años intentándolo sin planeamiento, de aprobar ni un proyecto de los innecesarios parques industriales eólicos que, en exclusivo beneficio del capital, nos pretenden imponer, su evidente ineptitud política para, democráticamente, elaborar y aprobar el legalmente obligado Plan Regional de Ordenación del Territorio, PROT, que adecúe el futuro productivo en nuestro territorio al reto del calentamiento global y, la guinda del pastel, el falseamiento y desenfoque que en la política regional genera la enfermiza obsesión del presidente por su imagen personal no somos optimistas y nos sentimos obligados, en nuestra condición de asociación sin ánimo de lucro muy activa, a solicitar la celebración, con la citada urgencia y fines, de dicho encuentro.

Por último, dada la importancia de los asuntos a tratar, nos parece de interés que, tras dicho encuentro, se entregue a todos los medios una valoración conjunta pública de lo tratado, por lo que, de no llevarse a efecto tal valoración conjunta, la Plataforma hará pública la suya.

En Arcera-Aroco, Valdeprado del Río, Cantabria, diecinueve de setiembre de dos mil diecinueve