A pesar de que Sicofante es su ópera prima, Adrián Bago tienen un largo recorrido en la ilustración y el cómic. Desde sus comienzos en Inefable Tebeos el autor ha desarrollado un singular mundo que nos acerca al espíritu del underground y al cómic independiente de los años 90 desde una perspectiva renovadora. A mitad de camino de la autoficción y el exhibicionismo más descarnado, Sicofante sorprende por su honestidad brutal. Con Bago González hablamos de la nueva apuesta de Autsaider Comics.

¿Qué es Sicofante?

Sicofante se puede decir que es una suerte de exorcismo gráfico, una neurosis sublimada hecha cómic. También es el reflejo del panorama mental de mi vida en Alicante, por eso es tan importante la ciudad en el tebeo. Es un cómputo de las vivencias de cuando me mudé a Alicante desde Valencia, todo cambiado y como he dicho antes sublimado pero siempre tratando de ser veraz. Narrativamente me interesa bastante más la veracidad que la realidad.

¿Cómo nace la obra?

De alguna forma Sicofante es la mutación del número 2 de Achtung, que fue un cómic que autopubliqué en Inefable Tebeos y del que sólo salió un número, en el que quería ficcionalizar instantes de mi biografía. Ese segundo número creció hasta independizarse de la matriz y acabó siendo otra cosa, más larga, más ambiciosa y más dolorosa. Hay algunas páginas en Sicofante que provienen de ese segundo número abortado. El collage narrativo es otra de mis obsesiones.

¿Cuánto hay de autobiográfico en la obra?

Pues mucho y a la vez poco. Me explico. El personaje se me parece y se llama como yo y se dedica a dibujar, pero no todo lo que le ocurre es cierto… bueno más que cierto digamos coincidente con mi biografía, hay vivencias de otros puestas en ese personaje. Es un juego. Me parece interesante la ficción autobiográfica porque al lector le despierta cierto morbo pensar en cuánto hay de realidad. Pero más que lo real de ciertos momentos concretos o actos me interesa la veracidad del momento mental de derrota, precariedad y urgencia del personaje. Y eso es muy autobiográfico, mío y de muchos más. En ese sentido hay un claro interés “neorrealista” al tratar la representación, no quería caer en abalorios manieristas. Quería que fuera directo y hablara de cosas que suelen evadirse en los grandes relatos. Mostrar que no tienes mínimo suficiente en la cuenta para sacar dinero y no mostrarlo como un melodrama barato o como una parodia me parecía importante

En el trabajo hay una clara vocación literaria que enlaza con la obra de escritores como Henry Miller o Fante. O como un Bukowsky poniéndose tibio a vaqueritos.

Si, el tebeo es muy literario en cuanto a ciertos modelos de relato. Como bien dices Henry Miller me fascina, esa capacidad de convertir el personaje en el propio relato y dejar de lado cosas tan vulgares como una trama me interesan mucho. Cuando leí Sexus por primera vez me abrió mucho la mente la capacidad de engarzar de una forma tan hipnótica las vivencias de un personaje inspirado en su vida con grandes soliloquios mentales en que casi roza la critica literaria. Ese afán por superar géneros me parece muy inspirador. Hay mucho de Miller, pero también de Proust, de Baroja, de Balzac, de Céline… Pero es un tebeo. Y el relato lo sabe y juega con los resortes propios del medio. Soy un adicto a los cómics, y quería que mi tebeo fuera un tebeo con todas las letras. Podrá ser mejor o peor pero sólo puede ser un tebeo. Y por supuesto mucho alcohol. En las mejores películas de Cassavetes los personajes siempre tienen una copa en la mano.

La influencia de underground está muy patente, tanto la americana de Crumb como la posterior de Clowes.

Sí, Clowes y Crumb son faros estéticos, de eso no hay duda. David Boring es un tebeo que me obsesiona. Y hasta la viñeta más discreta de Crumb hace que sienta desprecio atroz por mis cientos de paginas. También Nazario, aunque a primera vista no lo parezca, está muy presente. Y gente como Tatsumi también se filtra. No es obvio pero hay mucho de los tebeos japoneses en la trama cruzada a plumilla que empleo para los fondos. Al final el tema del underground es más una actitud que un estilo o género aunque por supuesto haya “tics” artísticos que delatan su procedencia. Pero por ejemplo Josep Maria Beá era mucho más arriesgado que muchos undergrounds de ahora teniendo un estilo mainstream.

Como en el caso de Joe Matt eres muy poco indulgente contigo mismo.

Bueno es que tomarte en serio es muy aburrido. Y la mejor forma de hacer que alguien aguante los rollos que cuento es haciendo del personaje un pobre payaso. Aki Kaurismaki comenta que su primera película, una adaptación de Crimen y Castigo, tenía un gran problema insoldable, y es que no había ni pizca de humor. En ese sentido me parecía bien que el foco del desprecio y la risa fuera yo mismo, de alguna manera así le quito hierro al asunto, una buena forma de hacer tragar algo serio y profundo sin que rechinen dientes es hacerlo pasar por una broma. Y bueno, ya lo dijo Freud, toda broma esconde una pequeña verdad.

No sé hasta que punto afecta a tus relaciones personales incluir en tus historias a gente de tu entorno.

Pues soy un comunista bastante cascarrabias así que mis relaciones personales ya se han visto afectadas mucho.

Los trabajos basura, la venta a puerta fría de seguros o enciclopedias se convierten en protagonistas.

Bueno, es que es el tipo de trabajo al que tenemos acceso. Y es importante representar cómo se intenta sobrevivir pasando de curro en curro sin ninguna seguridad. Yo llevo ya tres años en exclusiva dedicándome a dibujar, pagando religiosamente autónomos, y sigo en las mismas sólo que hago lo que supuestamente me gusta y me exploto a mí mismo. La precariedad es el nuevo catecismo del capital para los de abajo. Considero absurdo procrear pero es imposible organizarte materialmente en estas condiciones para algo tan cristiano como es la descendencia.

Las relaciones tienen también su espacio.

Somos un animal social. Un depredador social. Y también parte del retrato del momento pasa por los demás. También empleo a los otros personajes para ciertos “duelos dialécticos” donde contraponer varios puntos de vista. En eso soy muy Maoista.

La música es parte de la historia.

Me interesa transmitir eso de la banda sonora de cada momento, así en cierto momentos jugando con referencias puedes “invocar” la música que acompañaría al cómic. Y joder, no sé en cuantos cómics sale un disco de Ric Ocasek (y prometo que estaba vivo cuando lo escribí).

También una visión, un posicionamiento político que muestra la forma de entender la sociedad en la que vivimos del protagonista.

Todo relato tiene una ideología. La gran victoria del capital es que la peña piense en Eisentein como un propagandista y que diga cosas como “qué un gran director, lastima que haga propaganda” pero no vea esa misma propaganda (de sigo opuesto) en productos considerados inocuos como Regreso al Futuro. Me perecía crucial mostrar mi posicionamiento en la obra y el sin sentido de la actual fase del capitalismo que es el neoliberalismo. Si la ideología de una obra no se ve es porque es coincidente con la del sistema.

En un momento en el que el color está tan presente en todos los productos, el blanco y negro se convierte en un acto de rebeldía.

Bueno más que rebeldía es que lo considero necesario para el relato. Los tebeos en blanco y negro tienen algo de sinceridad, de que va directo de la mesa del dibujante (y en mi caso que rotulo a mano prácticamente cada pagina que lees en el cómic publicado es un facsímil de la plancha original) a las manos del lector. Y para un relato que busca esa intimidad, ese destriparse era necesario. Y bueno, los tebeos más bellos que jamás se han hecho, los de Jaime Hernández, son en blanco y negro

Comienzas a publicar en Inefable Tebeos junto a Cesar Sebastián o Puchalsky. ¿Cómo recuerdas aquellos momentos?

Y con Rene Parra que ahora se ha convertido en uno de los nombres ineludibles del cómic español. Es el editor de esa joya que es El Nadir donde recupera clásicos del cómic, desde Topfer a Caran d’Ache… Una virguería lo que hace. Y bueno, yo ya llevaba bastante publicado cuando hacemos Inefable. Con Cesar y Rene ya había coincido en el Valentia de Norma Editorial y eramos grandes amigos de la facultad, y ya había estado publicando mensualmente en el Kiss Comic hasta su cierre. Pero nos juntamos para sacar tebeos que nos gustaría leer y hacer u poco lo que nos saliera, haciendo cosas cortas que pudiéramos publicar y tener cierta cadencia de publicación. Fue muy ilusionante el proyecto, estar junto a tanto talento es una bendición. Con Cesar y Rene sigo teniendo una amistad a prueba de bombas, nos conocimos en la facultad de Bellas Artes de Valencia, donde eramos los raros de los tebeos y seguimos siendo grandes amigos. Por mi parte yo no estaba preparado para la seriedad que se exige en estos proyectos, me acababa de mudar a alicante, curraba de media jornada en Médicos sin Fronteras y siempre me faltaba dinero… pues no estaba en el momento mental para llevar una editorial. Y luego perdimos pasta con el Copra de Fiffe y ya eso fue un poco la puntillita. Aunque aún asi sacamos grandes cosas como Vida de los mas excelentes Historietas, el propio primero tomo de Copra y mi propio Achtung. Pero siempre agradeceré la profesionalidad por ejemplo de César en sus historietas y en sus diseños de portada y logos y de Rene, que hizo toda la labor sucia de editor. No lo cambiaba.

También comienzas a colaborar en Kiss Comix, de hecho, en el libro haces pequeños guiños a esa etapa.

Empiezo a currar en el Kiss comic con 18 años y me mantengo hasta que cierra la revista. Ahí aprendí a hacer cómics. Es una parte súper importante tanto de mi vida como de mi carrera y estaré eternamente agradecido a Emilio de La Cúpula por la oportunidad. Y claro que hay guiños, al final Sicofante es un juego de representación, y me gusta jugar con la representación del porno, hay cierta escena que se repite dos veces en el cómic que va por ahí…

 Cuidas especialmente los diálogos para sublimar la experiencia de lo cotidiano.

Muchas gracias por decir que los cuido. Joder, porque es una de las cosas en que intento dar bastante y que no queden impostados.  Me interesa mucho jugar con esa dualidad de improvisación meditaba. Y lo bueno del cómic es que puedes superponer un narrador sobre la acción, así puedes colisionar un discurso más trabajado léxicamente en el narrador (rozando la pomposidad en mi caso, me encanta) con unos diálogos más frescos.

 Edita Autsaider. ¿Cómo ha sido el trabajo con ellos?

Pues una maravilla. Actualmente es la mejor editorial del país y tiene a los mejores autores. Están Irene Marquez, Marquez, Rogelio, Furillo… ¡y ahora mi amigo Cesar está preparado un tebeo para el año que viene que lo va a petar! Y luego está el equipo editorial con Ata a la cabeza que son lo mejor, es alucinante lo que cuidan cada cómic y el respeto que tienen al trabajo de los autores, sinceramente espero que no sea un fracaso y quieran seguir editándome ..  De alguna forma son los Chicago Bulls de los 90 del cómic. Me da igual ser el Luc Longley del equipo. Son los putos Bulls.

¿Proyectos?

Pues hay bastantes… a ver cuál sale adelante. Si que puedo decir que estoy preparado varias historias cortas que me molaría que salieran en el 2021, un nuevo proyecto largo a todo color y muy desfasado que sería un poco el cómic que nunca hizo Joe D’Amato

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