Segunda vuelta de la moción de censura

BELÉN MOLLEDA. PERIODISTA

Pedro Sánchez, en la votación que tumbó sus presupuestos

Que la votación de los Presupuestos para el 2019 suponía una «segunda vuelta» de la moción de censura contra Rajoy era algo obvio, pero que el resultado fuera el rechazo de los mismos ha sorprendido tanto, o más, que cuando prosperó la del año pasado a los pocos días de aprobarse las cuentas para el 2018.

Sendos resultados demuestran que con los nacionalistas e independentistas nunca se sabe y que tanto PP como PSOE se han equivocado cuando se han echado en sus brazos. Si el año pasado el PNV apoyó la moción de censura de Sánchez, pese al agasajo de Rajoy a Euskadi con los presupuestos, en esta ocasión han sido ERC y PDeCAT, los que, contra todo pronóstico, han rechazado las cuentas, pese a que, además de jugosas para Cataluña, les daba a los secesionistas la oportunidad de mantenerse como «llave» en el Parlamento un tiempo más.

Me equivoqué cuando defendí que las cuentas se iban a aprobar sí o sí. El sentido común me hizo pensar que su apoyo favorecería a los independentistas, entre otras cuestiones, porque va en su ADN el obtener mayor rédito para su territorio. «Tal vez sea la propia simplicidad del asunto lo que nos conduce al error», decía Edgar Allan Poe. Así me ocurrió. Lo reconozco.

Y mientras caían los presupuestos en el Congreso, no muy lejos de allí, se celebraba el juicio del procés, que se emite en directo para que no haya la más mínima duda de que se salvaguardan los derechos de los procesados (¡solo faltaba!). Al mismo tiempo, desde Berlín, Puigdemont aconsejaba a sus compañeros de banquillo que fueran «fuertes» y «estén orgullosos del ejemplo que están dando2. Me imagino que Junqueras se habrá quedado sin palabras.

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Author: BELÉN MOLLEDA. PERIODISTA